H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Realizado por MSc. Eddy Soto Nuñez*

Coordinadores del proyecto: Emilia Solís Estrada y Eddie Soto Núñez

      Las mascaradas son una tradición que vive el pueblo costarricense desde épocas coloniales. La elaboración de la mascarada ha cumplido dos intenciones claramente diferenciadas dentro del imaginario colectivo cultural de la sociedad costarricense. La primera intención se observa en las sociedades indígenas costarricenses que, a través de su elaboración, plasmaron el impacto de la conquista española, el atropello a sus costumbres y el proceso de dominación. En este caso, se convierten en un elemento de la reafirmación de su identidad ante el abuso y desolación propio de la conquista.

      La segunda intención, se asocia con la construcción de identidad de los pueblos costarricenses fundados por españoles. Estos pueblos necesitaban arraigo cultural y manifestaciones artísticas, que en las manos de los artesanos dieron origen a las mascaradas tradicionales costarricenses. Como se explica en la guíacostarica, es común durante las actividades de las Fiestas Patronales (en honor al Santo patrono de cada pueblo), ver corriendo a una gran cantidad de chiquillos por las calles detrás de los payasos y las mascaradas, los bailes se complementaban con la música de una banda improvisada a la que se denominó cimarrona.

      Pronto los personajes de la mascarada se consolidaron y comenzaron a ser recurrentes en el territorio nacional; el Diablo, la Muerte, la Segua, la Llorona, la Giganta, la Chingoleta, el Padre sin Cabeza, la Bruja y demás personajes, fueron manifestando el talento artesano y mostrando un imaginario colectivo relacionado con las leyendas costarricenses. (https://guiascostarica.info/cultura/mascaradas/)

      En el caso particular de la ciudad de Cartago, las mascaradas están asociadas a las fiestas agustinas en honor de “Nuestra Señora de los Ángeles” Estas fiestas se complementaban con actividades religiosas que brindaban culto a la “Negrita” y atraía a gran cantidad de fieles católicos a inicios del mes de agosto. Las primeras evidencias de familias dedicadas a la elaboración de mascaradas se ubican en el cantón de Oreamuno, donde los Valerín y los Martínez iniciaron con la elaboración de mascaradas hacia los años 1880.

      ¿Cómo inicio el proyecto de mascaradas? En los colegios de orientación académica no existe maquinarias, equipos o capital de trabajo. Sin embargo, el programa de estudio de Contabilidad solicitaba la creación de un producto con el fin de elaborarlo y comercializarlo. La situación demandó una idea creativa, elaborar un producto artesanal representativo de la comunidad de oreamunense.

      Surge la iniciativa de elaborar mascaradas con materiales de reciclaje, utilizando el papel periódico y blanco desechado y goma casera comenzó la aventura de fabricarlas y dar vida a la tradición. Esfuerzo que se materializó con el apoyo incondicional del artesano mascarero Jorge Enrique Martínez Rojas.

      Este proyecto, permitió la integración de estudiantes que presentaban problemas sociales y económicos que los ubicaba en la categoría de riesgo social. Su participación los orientó a identificarse con la vivencia de valores y preservación de tradiciones costarricenses, poco a poco se fueron asumiendo nuevos patrones de conducta positiva acompañados de formación integral, desarrollando en ellos actitudes y modelos de conducta asertivos.

      Así que el proyecto de la mascarada se convirtió en una escuela de liderazgo, en la que se establecieron misión, visión y valores. La misión busca sembrar en los jóvenes el espíritu de nuestras tradiciones como costarricenses para fortalecer la identidad con su institución, comunidad y la patria representado personajes de las leyendas y comunidades costarricense a través de mascaradas alegóricas a cada uno de esos personajes reales, ficticios o fantásticos de la cultura popular.

      Con respecto a la visión, se pretende contribuir con la preservación de cultura popular a través de las manifestaciones artísticas artesanales de la sociedad impulsando la participación de los estudiantes del Centro Educativo. Además, valores como: Responsabilidad, respeto, compromiso, puntualidad, honestidad, justicia, prudencia, asertividad. Este proyecto, se extendió a otras partes del país, donde la profesora Emilia Solís Estrada ha impulsado la vivencia de las tradiciones. El ejemplo más reciente Los Chiles de Alajuela (Frontera Norte). Lugar donde los estudiantes, la comunidad educativa, la Dirección y Junta Administrativa del C.T.P Los Chiles acogieron el proyecto con gran entusiasmo. Participaron en el Festival Estudiantil de las Artes y llegaron a la Etapa Nacional.

      En la actualidad, dado el gran avance del proyecto y a la consolidación de la idea de proyección cultural, el C.T.P de Los Chiles y “Leyenda Tica” han sido invitados a participar con la Asociación Cultural de Amigos sin Fronteras, bajo la presidencia del señor Rodrigo Muñoz Azofeifa. Esta vinculación cultural nos permitió en el mes de febrero 2018, participar del Festival Internacional de la Chorrera en Panamá. En conclusión, el proyecto cultural de mascaradas es un medio para dar a conocer parte esencial del costarricense, expresado a través de las manos de sus artesanos y el talento de grupos folclóricos de baile, cimarrona y el cantautor cartaginés Rafael Valverde Hernández.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia, celebración con mascaradas

*MSc. Eddy Soto Nuñez. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.