H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
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Por Álvaro Vargas Hernández*

El trabajo de Piña et al (2012) ofrece valiosas ideas entorno a la modalidad de trabajo y evolución bajo el modelo de seminario de investigación. De acuerdo con estos autores bajo este modelo un grupo de personas, por ejemplo, docentes y estudiantes, investigan sobre una temática central, a la vez que se da un intercambio de ideas, para así construir investigaciones específicas. Por tanto un seminario de investigación, pretende lograr que los estudiantes se conviertan en investigadores activos y no únicamente en receptores de conceptos teóricos y metodológicos del quehacer investigativo.

Se puede afirmar que el seminario de investigación se basa en la actuación del estudiante, donde pueden discutir, ampliar, profundizar e integrar diferentes perspectivas de una temática central, esto para la construcción del aprendizaje, a partir de la discriminación racional de la gran cantidad de fuentes de información.[1] Uno de los fuertes del seminario de investigación es que los estudiantes sean los que dominen el seminario de investigación y que el profesor sea un guía de este proceso de enseñanza y aprendizaje. Así, vemos que en “el dominio de lo pedagógico, el seminario es un encuentro de iguales donde cada participante puede asumir en el proceso formativo integral los roles de director, relator, correlator, discursante y protocolante”.[2]

Por lo tanto, el seminario de investigación, en este caso, se encuentra relacionado con el proceso de enseñanza y aprendizaje, para así lograr que los estudiantes y futuros profesionales sean capaces de realizar investigaciones sobre la labor docente o sobre algún caso de intereses, relacionado con el ámbito educativo nacional; para así solucionar algunos de los problemas que muchas veces se investigan por personas ajenas a la realidad educativa del salón de clase.

Una de las potencialidades que más llaman la atención sobre el seminario de graduación es el proceso de retroalimentación en el que se sustenta, es decir, los estudiantes “se intercomunican en la común tarea de producción, reconstrucción o evaluación de un saber, o en la acción de exploración creadora sobre una temática u objeto-proceso de estudio”[3]. Por lo que se puede apreciar como coincide con las características del curso, en el cual se mencionó que se trabajará en una temática central, a partir de la cual los diferentes grupos de trabajaron van a realizar un trabajo de investigación relacionado con esta temática. Razón por la cual, de acuerdo a las características del seminario de investigación, los estudiantes que llevan el curso serán los protagonistas de este, por lo cual son los que van a llevar a cabo discusiones o puestas en común de diversos temas o de su propia investigación. Lo que enriquece el curso y las investigaciones de cada grupo, ya que todos van a estar trabajando sobre un mismo eje y todos aportan para las investigaciones grupales y por ende para la dinámica del curso.

Así mismo, al ser el estudiante un ente activo en el proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que va a participar de diferentes formas en el desarrollo de la case, se da la necesidad de que se profundicen las lecturas individualmente, como también que se investiguen otras fuentes para sustentar las intervenciones que se vayan a realizar. Igualmente, la evaluación por parte de los docentes, en el seminario de graduación se puede realizar de diferentes maneras, pero la más recomendable es una evaluación formativa que califique el proceso en general, lo que es una de las potencialidades más importantes.  

Si bien es cierto, en el seminario de graduación el estudiante tiene un papel primordial en el proceso de enseñanza y aprendizaje, son los profesores los encargados de organizar las actividades y de preparar el material con el que se va a desarrollar el proceso de aprendizaje, así como de evaluar el mismo durante todo el tiempo que tome el curso. Sin embargo, en muchos de los casos los docentes no están preparados para tal situación, por lo que tienen la noción de que ellos deben ser los que predominan el escenario de clase y los que deben saber todo y los estudiantes nada más recibir contenidos. “Esta intencionalidad hace que el seminario adquiera una forma tradicional en su proceso de enseñanza aprendizaje, es decir, guiado por un modelo donde el profesor es aquel que tiene el conocimiento.”[4]

De igual manera, el docente puede planear de manera excelente el seminario, pero si los estudiantes no se preparan bien y no investigan, en el momento del desarrollo no se van a lograr los objetivos, así como también que los estudiantes tomen otro rumbo; aquí es donde los docentes tiene que tener la capacidad de llevar siempre el seminario por la línea del eje temático central.

En la situación anterior, se mencionó en las lecturas, que en muchas de las ocasiones los docentes deben recurrir a procesos tradicionales para poder cumplir con los objetivos, ya que también el seminario de investigación conlleva mucho tiempo, a diferencia de otros tipos de clase. En este sentido se “asume su direccionamiento utilizando mecanismos de control que obligan a la lectura y a la participación, y que llevan nuevamente a que se fortalezca una lógica transmisionista.”[5] Por lo que debe de haber una buena organización del seminario por parte de los docentes, previendo incluso situaciones donde no se cumplan objetivos y también debe de haber una buena participación de los estudiantes, los cuales deben de investigar y de profundizar en las temáticas para un buen desarrollo de un seminario de graduación.

El seminario de investigación se presenta como una forma para que los futuros docentes, e incluso los actuales, relacionen el proceso de enseñanza y aprendizaje, en este caso universitario, con el quehacer investigativo. Por lo que, además de realizar investigaciones científicas aplicadas a lo educativo, se forme, gracias al seminario de graduación, un espíritu investigativo[6] que vaya más allá de la universidad y acompañe a futuros profesionales en su labor docente, con resultados que ayuden a la comunidad educativa. Esto sería lo que se conoce como la investigación-acción, la cual “le permite al docente poner en práctica varias ideas con el fin de mejorar y de aumentar su conocimiento sobre curriculum, enseñanza y aprendizaje.”[7]

Sin embargo, para realizar investigaciones y ser un docente-investigador, es necesario trabajar en equipo con profesionales de otras ramas, así como de compañeros y los propios estudiantes. El seminario es una opción muy oportuna para este tipo de investigaciones, ya que “le permitirá a los docentes adquirir un mejor conocimiento de sus necesidades, comunicarlas con más facilidad, buscar soluciones y lograr apoyo y colaboración por parte de investigadores educativos.”[8]

En este sentido, el seminario es capaz de mezclar diversos tipos de aprendizaje, lo que permite acercarse a experiencias de otras personas, lo cual ayuda a la construcción de la investigación.[9] Por lo tanto, el docente podrá tomar en cuenta las opiniones y discusiones de los estudiantes, los cuales conforman el entorno del cual se investiga, así como también de profesionales y compañeros de trabajo, esto para realizar investigaciones en docencia, siendo docentes los que tomen el papel de docente-investigador.

*Bach. Álvaro Vargas Hernández. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Profesor de Estudios Sociales egresado de la Universidad Nacional de Costa Rica.


[1]Carmen Piña, Aimeé Seife, Carmen Rodríguez. “El seminario como forma de organización de la enseñanza” Revista Electrónica de las Ciencias Médicas en Cienfuegos. MediSur, vol. 10, núm. 2, (2012): 111. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=180023438017 (Fecha de acceso: 22 de febrero del 2018), 110

[2] Universidad de Valencia. “El Seminario Investigativo. El Seminario como Practica Pedagógica para la Formación Integral”. Recuperado de: https://drive.google.com/drive/mobile/folders/1D9xMaeGOb_H5zrdri-XnjQHBDH8k90WV. (Fecha de acceso: 21 de febrero 2018), 2.

[3] Ibid.

[4] Beatriz Elena Ospina Rave, Carlos Andrés Aristizábal Botero y otros. “El seminario de investigación y su relación con las diferentes metodologías y estrategias de enseñanza aprendizaje” en Revista de Investigación y Educación en Enfermería. (Colombia) XXVI, n. 2, (septiembre, 2008), 75.

[5] Ibid.

[6] Beatriz Elena Ospina, Carlos Andrés Aristizabal Botero y otros,77.

[7] Olga Corrales Sánchez, María de los Ángeles Jiménez Carrill. El docente como investigador. Revista de educación (Costa Rica) Vol. 18, Núm. 2 (1994):, 75.

[8] Ibid, 76

[9] Beatriz Elena Ospina, Carlos Andrés Aristizabal Botero y otros, 78.