Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Deterioro democracia En los últimos años hemos podido ver como a nivel global y regional han surgido liderazgos marcados por el populismo de distintos espectros ideológicos, “outsiders” de la política que buscan con un discurso novedoso o provocador canalizar hacia su movimiento a tantas masas de ciudadanos que no encontraron o no han encontrado en las instituciones una respuesta a problemas estructurales de violencia, pobreza, inequidad y corrupción.

La historia nos ha demostrado que las crisis económicas conllevan grandes remesones sociales y políticos, después de la pandemia y aún antes, han existido factores que provocan que como sociedad estemos molestos, frustrados, asustados y decepcionados, por las expectativas que tenemos de lo que se forjó como un Estado Social de Derecho, y que desde los años ochenta ha venido limitando su impacto social, reduciendo su capacidad y convirtiendo a este país en uno más desigual y con menos oportunidades.

El resultado de ese enojo se puede ver en las calles, en las urnas y ahora en las redes, estamos enojados, pero no sabemos muy bien por qué, uno de las manifestaciones de ese enojo o de esa frustración es la búsqueda de un líder, un mesías que pueda resolver de forma rápida, eficiente y sin contemplaciones de ningún tipo los problemas que hemos creado como sociedad, y que lamentablemente, no tienen respuestas ni fáciles, ni rápidas.

La democracia necesita de la participación activa de una ciudadanía crítica, lamentablemente desde el 2018 la protesta social sufrió un duro golpe, es necesario entonces que distintos actores sociales como sindicatos, organizaciones de la sociedad civil se encaminen en un frente común para la lucha contra el autoritarismo y el desmantelamiento de lo que queda del Estado Social de Derecho.

Nuestro papel como Universidades es más que nunca estar a la par de las comunidades, en los territorios y no en los escritorios, visibilizando la acción social y estableciendo alianzas con otros sectores del magisterio nacional, la democracia requiere de personas educadas y es nuestro deber luchar por la universalización de una educación cada vez más recortada desde los escritorios de Zapote y del Consejo Superior de Educación, es el primer paso que podemos dar para mejorar nuestro Estado Social de Derecho y fortalecer la participación democrática. 

*Lic. José Miguel Salas Alvarado. Profesor Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.