E. Martín Vargas Ávila*

   El texto de Roland Barthes (1915-1980) La Cámara Lúcida aborda diversos temas tales como el origen de la fotografía, su papel social en la construcción de la memoria colectiva e individual, así como de aspectos básicos para su análisis y disfrute. De acuerdo con el autor estas fuentes constituyen evidencias irrefutables del pasado, pues a diferencia de las obras de arte, no son una recreación de la realidad sino una reproducción.

   Es precioso mencionar que este investigador de origen francés fue filosofo, escritor y uno de los más eminentes lingüistas de su época, por lo que se su aproximación al estudio de la fotografías lo realizó desde el punto de vista fenomenológico y de la semiótica. De este modo se considera a la fotografía como un medio de capaz de fijar aspectos de la realidad, es decir al contrario de un dibujo o de una obra de arte radica en su poder de denotar los objetos en sí mismos si la necesidad de interpretar o requerir de otros referentes. 

   De acuerdo con lo expuesto en el texto la relevancia de las fotografías radica en su capacidad para comunicar mensajes y generar reacciones en quien las mira. En este aspecto se resalta elementos tales  como la nostalgia y el recuerdo tanto a nivel individual como colectivo, tal como sucede en su análisis de la imagen de su madre.  

   Uno de los aspectos más llamativos de esta obra es la premisa que la fotografía permite “tomar la muerte” es decir el único medio capaz de congelar personajes y sucesos a través del tiempo. Sobre este asunto, se considera que “la fotografía repite mecánicamente lo que nunca más podrá repetirse existencialmente” (p.29)

   En La Cámara Lúcida se resalta la importancia de la fotografía en la historia de la humanidad, ya que este medio constituye  una forma de permanecer a pesar del tiempo e incluso recordar a nuestros seres queridos; tendencia  aprecia en las fotos de retratos y de familias, como parte de un proceso de irrupción de lo privado en lo público.

  El libro analiza también los símbolos y rituales al rededor de la fotografía y  la relación que se genera entre el fotógrafo, su obra y el espectador. Uno de los ejemplos más notables el análisis de las foto – retratos  donde muestra el proceso que implicaba la generación de la una imagen.

  Este trabajo emplea conceptos tales como studium (la razón de estudio y deleite, lo observable) y  el punctum lo cual implica la generación de efectos en quien mira la fotografía y que se puede discernir de ella pero no rigurosamente intencional. Por este motivo, se considera que la esencia de una fotografía radica en su capacidad “punzar” a las personas en el área emocional e intelectual.

  La técnica que utilizada por el escritor se basa en análisis de los aspectos específicos de la imagen tales como una mano, una mirada o un aspecto de la vestimenta. Aunado a esto se considera elementos como la colocación de los personajes y la luz.

  Para el autor las fotografías son fuentes que permiten una aproximación al pasado y la cotidianidad de las personas. De este modo, se atribuye a la imagen un papel fundamental para fijar la memoria y la reconstrucción del pasado. Sobre este asunto vale la pena mencionar que el autor no considera que las fotos puedan crear discursos específicos a partir de los intereses del fotógrafo o el grupo al que pertenece.

  Este texto muestra la función cultural de las imágenes para el estudio de la realidad y vivencias cotidianas de mujeres, niños y hombres colocados en contextos  tanto en el mundo urbano como el rural. En este sentido,  espacios tales como calles, edificios, interiores y exteriores toman un nuevo sentido al ser fijados por medio de la cámara.

  Una fotografía es el resultado de la relación entre el fotógrafo, el fotografiado o espacio y el espectador. Además, cada imagen refleja aspectos del aquí y del ahora de un momento determinado, el contexto de la imagen e incluso las futuras lecturas e interpretaciones a que puedan ser sometidos lo que se conoce como “evento de la fotografía”. Estos son parte de los aspectos que se consideran para el estudio de las imágenes.

  En síntesis Barthes considera que las fotografías deben generar y trasmitir mensajes de forma natural al observador sin la necesidad de enmascarar o requerir de un profundo análisis para lograrlo.  Por esta razón, considera que la tanto la historia como la fotografía toman sentido cuando se observan y se miran desde afuera por un observador.

  Todos estos elementos enriquecen el abordaje de la fotografía como fuente en histórica pues nos hacen reflexionar sobre su esencia y contexto, pues las fotos más que un documento, son elementos donde se entremezclan el conocimiento científico (proceso químico), manifestación artística y producto cultural. De esta manera  la comprensión de la fotografía implica comprender que es un producto social, donde converge lo contingente y lo programado, capaz de trascender el tiempo y espacio.

*MSc. Martín Vargas Ávila. Profesor de la Cátedra de Historia y Cátedra de Formación Cívica y Geografía. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Bibliografía

Barthes, Roland (1989). La cámara lúcida: Nota sobre la fotografía. Barcelona: Paidos Comunicación