H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Por MSc. Eddie Soto Núñez*

     El 1° de diciembre de cada año, desde 1958,  se emite la estampilla de sobretasa Pro-Ciudad de los Niños. Esta estampilla se debe colocar en todas las cartas que circulen dentro y fuera de Costa Rica desde el 1° al 31 de diciembre. Es un esfuerzo para dar contenido económico a la institución ubicada en Agua Caliente de Cartago y que alberga jóvenes entre 12 y 18 años que provienen en su mayoría de hogares en donde la cabeza de familia es la madre.

     En el año 2009 la sobretasa dedico el tema a la mascarada tradicional costarricense, las ilustraciones fueron realizadas por Cristian Ramírez Vargas. Se emitieron 625000 estampillas de cada motivo para un total de 2500000, con un precio de ¢45.00 cada una.

     La mascarada es una expresión cultural en la que se vinculan expresiones artísticas de imaginación con el pensamiento humano, las conexiones entre la cultura popular y la capacidad creadora, las relaciones entre la tradición y la identidad del pueblo, la vinculación entre la obra y el sentimiento. Las obras nacen del mascarero, son su medio de expresión de identidad cultural y reafirman la identidad del pueblo que les vio crecer como ser humano y como artista.

     De acuerdo con los hermanos Martínez Solano, Avelino y Guillermo la historia moderna de las mascaradas se vinculan con don “Lito” Valerin quien era devoto de la Virgen de los Ángeles y colaboraba en lo quehaceres de la iglesia. ”Un día, en el templo católico, encontró un baúl, en donde habían unas máscaras de cabeza de origen español. Por temor a ser visto, cerró dicho objeto. Sin embargo, en una esquina del lugar en el que se encontraba, vio otra de esas cabezas e interpretó esto como un mensaje de la Virgen. Con esa cabeza hizo un cuerpo con un armazón de madera y así confeccionó una “Giganta”

     Según nos explica don Oscar Guevara Chacón, los payasos (mascaradas) de don Rafael “Lito” Valerin fueron conocidos como “los mantudos” porque en esa época había mucha pobreza y no había dinero para comprarle ropa a los payasos, por eso, los vestían con unas mantas que cubrían desde los hombros a los tobillos. Los payasos fueron utilizados a partir de 1887 para las celebraciones de la Semana Santa y es especial el día del Santo Sepulcro.

     Don Oscar Guevara Chacón de niño bailo la mascarada y recuerda que don Jesús Valerin (hijo de don “Lito”)  hizo la bruja, el policía de las fiestas, la muerte, el diablo para asustar a los güilillas, a uno le decían: pórtese bien, sino, ahí viene el diablo y se lo lleva. Don Jesús les decía a los güilas como tenían que bailar, les decía que el policía tenía que parecer bravo y les enseñaba a usar el bastón para asustar a los niños. Don Jesús fue el primero en hacer al “parado de manos” y “la Copetona”. Un día estaba don Jesús al lado de la cerca de su casa, cuando llamó a Turpin (apodo de uno de los bailarines) y le dijo: Venga, que tengo un payado nuevo. ¡Era el diplomático que hasta zapatos tenía!

     El Día Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense fue establecido el 31 de octubre de 1996 por Decreto 25724 –C del entonces presidente de la República José María Figueres Olsen.  Don Rodrigo Muñoz Azofeifa promotor de cultura del Colegio Universitario de Cartago (CUC) explica que el decreto responde al sentir de los pueblos, de sus manifestaciones culturales y a las costumbres arraigadas. Cada 31 de octubre desde 1999 el CUC realiza el Encuentro Nacional de Mascaradas, un desfile de arte y cultura que resalta el valor del ser costarricense en el cual participan más de 800 personas entre mascareros y cimarronas.

 

*MSc. Eddie Soto Núñez. Profesor e investigador Càtedra de Historia de la UNED. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Fuentes de imágenes

lhttps://www.nacion.com/viva/entretenimiento/mascaradas-bailaron-con-gracia-de-espanto/NBTY2Q2F5FGPTEJCU2FSANE3DA/story/

Boletín Filatélico N° 387

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