H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Mag Elio Francisco Omodeo Chaves*

            En mi niñez, tuve la suerte de vivir en un barrio que tenía una particularidad, que marcó mi vida y la de la gran mayoría de los niños que ahí vivíamos, y dicho sea de paso, éramos bastantes. El Barrio de la Cruz Roja, debía su nombre, a la existencia de la sede de esta benemérita institución en Ciudad Quesada, San Carlos, pero junto a las oficinas administrativas y los parqueos para las ambulancias, existe un gimnasio en donde los principales usuarios fuimos ese grupo de niños vecinos de estas instalaciones.

            Fue con la presencia de este gimnasio, que incursionamos en un gran número de actividades deportivas, lo único que requeríamos era la participación de algún adulto que medio conociera de las reglas del deporte, para inmediatamente organizar un equipo completo de jugadores y ser la representación del barrio, y competir con otros niños de otros barrios o comunidades cercanas a Ciudad Quesada.

            Entre las actividades deportivas que practicamos puedo recordar, el baloncesto, el boxeo, el voleibol, ciclismo, el atletismo, béisbol, y por supuesto el fútbol. Pero además, teníamos tiempo suficiente para otras actividades recreativas como eran trompos, yoyos, bolinchas, los juegos como ladrones y policías, quedó y su variable quedó congelado, escondido, carreras en patineta, o con sacos lanzándonos por laderas empolvadas, las flechas las sorbetanas,  la guerra de terrones en donde todos le temíamos a ¨Pituco¨ quien era capaz de tomar en sus manos un enorme terrón, y avanzar hasta donde estaba el fuerte de nuestros rivales; construido con cartones y algunas estacas de madera; y destruirlo completamente.  

            Los días avanzaban más lentamente y nosotros fuimos creciendo y madurando entre moretones, raspaduras, caídas y nuevos juegos, muchos se convirtieron en jugadores de distintos deportes y llegaron a representar al cantón en distintos eventos deportivos a nivel nacional. Otros aunque no destacaron, lograron forjar una enorme amistad que se mantiene hasta hoy.

            Hoy al igual que en esa época, siguen existiendo muchas oportunidades para poder involucrarse en la práctica de algún deporte y los beneficios siguen siendo los mismos, los padres de familia, son consientes de ello, sin embargo, el ritmo de vida hoy, es mucho más acelerado, las familias no disponen de el tiempo suficiente para poder acompañar a los hijos entre semana o los fines de semana a practicar deportes individuales o colectivos, son pocos los padres que se involucran activamente con sus hijos, pero aquellos que disponen de un tiempo para incluir en sus agendas el acompañar y participar en el desarrollo deportivo de sus ellos, están haciendo la mejor inversión posible, ya que junto a la practica del deporte, que ya de por si es una enorme ganancia,  están fomentando además, valores como la disciplina, el esfuerzo, la tolerancia y el respeto.

            Podría decir, la trillada frase de que todo tiempo pasado fue mejor, sin embargo, creo que cada generación valora y añora sus experiencias, lo que si puedo afirmar, desde mi experiencia, es que gracias a estas prácticas, ese grupo de niños y jóvenes logró mantener una vida saludable y probablemente nos enfocamos tanto en las actividades deportivas, que nos mantuvimos alejados de las drogas, que aunque no eran tan frecuentes, tendrían poca importancia para brindarles un espacio dentro de todas las actividades cotidianas que practicamos. Y hoy tenemos plena conciencia de que aunque nuestros tiempos no se volverán a repetir, lo mejor que podemos hacer es tratar de sacar lo más positivo de esas experiencias y tratar de replicarlas con las nuevas generaciones.

Lic. Elio Francisco Omodeo Chaves.  Asesor Regional de Educación Cívica. Dirección Regional de Educación San Carlos. Y profesor de la Càtedra de Historia de la UNED. Correo electrònico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.