H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
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Ficha técnica

Dirección: Ridley Scott.

Producción: Ridley Scott.

Guion: William Monahan.

Edición: Dody Dorn.

Año: 2005.

Duración: 144 minutos.

 

Escrito por Mag. Warner Ramìrez *

     Kingdom of Heaven, está entre las películas catalogadas como cine histórico más taquilleras del siglo XXI. Si hablamos de calidades, estamos ante un conglomerado de aristas que van del cielo al infierno en cuestión de segundos. Como película histórica está llena de imprecisiones, anacronismos, errores de toponimia y personajes históricos fuera de tiempo.

     Quizá la peor aberración histórica es el uso del lenguaje. En primera instancia pareciera que el inglés actual es la lengua universal de Europa, África y Asia. Esto no es un problema en el cine, para llegar al público se debe escoger un idioma en el cual mostrar la película. El problema radica cuando no hay consecuencia y aparen hombres hablando italiano actual, otros hablando árabe o latín clásico. El director tiene dos posibilidades dignas en torno al lenguaje: La primera es escoger un idioma universal para todos los personajes como se hizo en Troya, o que cada personaje hable su propia lengua tal cual se hizo en la Pasión de Cristo de Mel Gibson. Pero la forma en cómo se resuelve en Kingdom of Heaven es poco elegante.

     En términos de actuación estamos ante una gran paradoja. El reparto está lleno de actores dramáticos de altura como Liam Neeson, Jeremy Irons y Eva Green. Todos ellos asumen roles secundarios pero le dan cuerpo y calidad a la escenas donde aparecen. Quién se roba el show, y con gran mérito, fue Edward Norton, encarnando al Rey de Jerusalén Balduino IV. No es cualquier actor el que da vida a un personaje, lo llena de emociones y sufrimiento bajo una máscara. Su capacidad de lenguaje corporal es magistral. Podemos sentir compasión por el personaje y esto es gracias al dramatismo del actor.

     Pero el gran pecado actoral cae sobre los hombres de Orlando Bloom, cuya actuación deja un sin sabor, es muy lineal, poco expresivo, no transmite sentimientos y le faltó textura artística. No podemos juzgar a la producción por su escogencia, se invirtieron cerca de 130 millones de dólares, por lo tanto necesitaban de un actor famoso y que atrajera audiencia. Él era la celebridad del momento, con roles preponderantes en la trilogía del Señor de los Anillos, en Piratas del Caribe y en Troya, todas películas muy mediáticas y recaudadoras. Desde hace muchos años Hollywood descubrió que poner personajes mediáticos en roles protagónicos da buenos resultados económicos. Sólo nos queda la nostalgia de imaginar que hubiese sido de esta producción con un actor realmente dramático en el papel principal. Yo incluso me hubiese atrevido a darle los dos papales a Edward Norton, pero esto es mi valoración personal.

     Tal es la magnitud de los errores, que es tentador sacarla de la categoría de cine histórico y colocarla, junto a 10,000 a.C., en la categoría de cine fantástico. Sin embargo hay detalles que la rescatan de ese mundo. La fotografía y la ambientación son magníficas. En ciertas ocasiones hasta se puede sentir el calor del desierto. Es muy interesante el juego entre tomas brillantes y oscuras que se ponen en escena. En los campos de batalla, donde reluce toda la parafernalia militar o cuando el protagonista come con la hermana del rey en un ambiente sombrío, fresco y relajante. La música no es una obra maestra, pero cumple a cabalidad con los requerimientos de una producción de esta magnitud. El vestuario es genial, transporta a la época, se puede sentir la seda en la opulencia y el lino en la pobreza. El uso de colores es muy apropiado, sin exagerar la saturación y sin caer en el blanco y negro. Los escenarios son hermosos y los efectos especiales en extremo convincentes.

     La principal debilidad artística de esta cinta es el guion. Al ser una película, no está obligada a ser rigorosa en términos históricos, por lo tanto este no es un parámetro de evaluación justo. Pero, a pesar de esto, tiene otras carencias notables. La historia es bastante inverosímil, incluso burda.  Un herrero francés, sin padre conocido, debe huir de su pueblo porque asesinó un cura. Camino a Jerusalén, encuentra a su padre, quien resulta ser un caballero de renombre. Después de este emotivo encuentro, nuestro protagonista es juramentado como caballero, lo cual le permite instalarse en la corte del Rey de Jerusalén.  Pero su suerte no acaba, el Rey lo convierte en su Vasallo y le regala una gran cantidad de tierras. Como si eso no fuera suficiente, cuando el rey muere y la ciudad es abandonada a su suerte, asume el liderazgo de Jerusalén. Para convertirse en el nuevo Rey, sólo necesitaba casarse con la hermana del antiguo monarca, mujer de la cual además estaba enamorado. Pero sufre una epifanía extraña y se da cuenta, que lo quería en realidad en la vida era ser herrero en Francia, quedarse lejos de la mujer que amaba y donde estaba expuesto a ser ajusticiado por sus crímenes.

     El hilo conductor de todas estas enormes casualidades es la crisis existencial del protagonista, después del suicidio de su esposa, cree que ella irá al infierno y se siente culpable, motivo por el cual viaja a Jerusalén, la ciudad de Dios, en busca de alivio espiritual, quedando a interpretación de espectador si cumple o no sus ambiciones religiosas. En términos generales, se le da mucho protagonismo al protagonista (valga la redundancia), de forma exagerada, todo el mundo gira, de forma literal, alrededor de sus decisiones. Dadas las circunstancias, me parece que este guion es más apropiado para una película de superhéroes. En cuestiones de entretenimiento, la película cumple, aunque a veces cae en baches donde falta tensión. La trama se vuelve predecible, incluso se puede llegar a odiar al protagonista por su falta de determinación, resiliencia y su excesiva autocompasión.

     Para defender esta producción tengo que sentarme en la silla del docente de historia y hacer una serie de consideraciones meramente didácticas. Es importante aclarar que la película tiene una serie de obstáculos: Primero, su larga duración la vuelve casi imposible de exhibir en un salón de clases sin que los estudiantes pierdan la curva de atención y se distraigan. Segundo, hay escenas inapropiadas para ser mostradas en un contexto educativo y, como ya mencionamos, los nombres de los personajes y las fechas de los acontecimientos no se apegan a la realidad histórica.

     No obstante, la película también está llena de material gráfico que puede resultar en extremo útil para abordar los contenidos históricos de la Edad Media, me voy a explicar más: Hay escenas claves que permitirían a los estudiantes enfrentar de forma audiovisual los conceptos más elaborados que, usualmente, se utilizan para estudiar la Edad Media. Para ser más claro los voy a citar puntualmente:

  • Al inicio de la película, se muestra la vida cotidiana de las clases menos favorecidas, con bastante dramatismo, debo decir. Se repasan ligeramente sus inquietudes religiosas, la influencia ideológica de la Iglesia Católica en su moral, la percepción del pecado, la muerte y la salvación.
  • Más adelante, vemos una rica ceremonia de iniciación de un caballero, es difícil imaginar que haya sido de otra forma en aquellos tiempos.
  • En otra escena posterior, queda claro los términos del acuerdo de protección mutua que llevaban a cabo los reyes con sus vasallos.
  • También podemos ver el sistema de producción feudal y como giraba alrededor del castillo, todo esto quera claramente ejemplificado.
  • Hay muchos detalles importantes como el odio entre cristianos y musulmanes, el concepto islámico medieval de la esclavitud, las artes bélicas medievales, la lepra, el comercio o la injusticia social.

     Dados sus vicios y virtudes, no recomiendo que se exponga de forma directa a los estudiantes. Pero sí que se muestre una selección de escenas junto con una guía de análisis y discusión. Desde luego, que los estudiantes tendrán la oportunidad de verla completa en el seno de su hogar, bajo la supervisión de sus encargados.

 

*Warner Ramìrez.  Profesor de la Càtedra de Historia de la UNED.Correo electrònico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.