H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Acorde con la espiritualidad cristina, el nacimiento de Jesús constituye el acontecimiento más trascendental de la historia de la humanidad, ya que trajo "luz al mundo" y con ello, la esperanza a las almas contritas y pesarosas que ansiaban  alcanzar el perdón de los pecados y encaminarse por la verdadera senda de la bienaventuranza y la gloria eterna.

Para los escépticos y otros, ningún persona llamada Jesús nació en esta época ni en la localidad de Belén situada en los montes de Judea; por lo que desde su concepción, la celebración de la Navidad se trata de un mera idea e invención que se orquestó con el fin de sustituir sino contrarrestar los rituales y las fiestas paganas y desbordas que se ofrendaban y dedicaban al Dios Saturno.

Haciendo eco de lo anterior, resulta indudable que la celebración de la Navidad nos refiere al nacimiento de Jesús hijo de Dios, sin embargo, esto no ocurre igual para otras personas que profesan y defienden diferentes espiritualidades o creencias, y que por lo tanto, miran este día normal y desapercibido en su quehacer habitual y calendarización festiva.

En ese sentido, no se persigue fraguar debate, polémica y muchos menos herir la susceptibilidad de los que pueden pensar diferente; sino entender que la Navidad presenta varios significados y ya sea de la manera como se mire, es importante comprender que ha servido de marco inspirador para la vida de millones de personas alrededor del mundo.

Especialmente, ha constituido por su ingente carga simbólica, una de las más y emotivas conmemoraciones con dimensión universal que ha permanecido vigente a lo largo de los siglos en el imaginario colectivo de la humanidad. No es casualidad entonces, que surja como elemento referencial y parteaguas, para estimar y determinar con precisión en el tiempo, los hechos ocurridos a lo largo de la historia,  la cual se divide en antes o después (before and after) del mencionado nacimiento.

En general, la Navidad como  símbolo universal, ha servido históricamente como una gran oportunidad para exhortar a todo el colectivo humano; a practicar sin distinción alguna, los más altos valores; con los que es posible trazar y lograr la sana convivencia, tolerancia, solidaridad entre un sinfín de prácticas loables.

La Navidad más que encuentros familiares, sonrisas, abrazos, un estado de ánimo que propicia una de las épocas más hermosas, invita a aprovechar las emociones más notorias que la identifican y que durante el resto del año, lamentablemente, suelen mantenerse en el vil olvido.

En ese sentido, la celebración no debe encallar solo en el ritual festivo, frívolo y errado en la indiferencia del mercado como muchas veces sucede; más que eso, debe entenderse como pretexto para cuestionar y reinventar el papel como personas en la sociedad y en los lugares donde vivamos y laboremos.

Así al concluir un año más de trabajo en nuestra querida Universidad, los compañeros y compañeras de la Cátedra de Historia, extienden la más profunda gratitud  y los  buenos deseos porque el histórico sentido de la Navidad colme sus hogares de amor y bienestar.

Feliz navidad y próspero año nuevo departe el equipo académico de la Catedra de Historia de la UNED