H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

   

    Desde inicio del año 2020 la noticia del Coronavirus en China ha ocupado los principales titulares de los medios de comunicación y redes sociales en el mundo. Esta situación ha sido presentada como un peligro mortal para la salud de toda la humanidad en la actualidad. Sin embargo, existen otras serias amenazas han cobrado la vida de millones de seres humanos y ponen a miles, las cuales pasan sin ocupar ningún encabezado, y lo que es peor que han llegado a solo formar parte de una estadística.

    Sobre dicho asunto, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud en su informe Causes of death 2008 update en 2008, en el planeta se produjeron 57 millones de defunciones. De las cuales 36 millones de estas fueron el resultado de causas que encajaban en la categoría general de todas las enfermedades no transmisibles. Mientras que las transmisibles, maternas y perinatales causaron 16 millones de defunciones. Y 5 millones de defunciones vinculadas con causas externas y los traumatismos.

   Desglosando estas categorías generales, las principales causas de muerte fueron las siguientes: cardiopatía isquémica 7.25 millones, afección cerebrovascular 6.15 millones, infecciones de las vías respiratorias inferiores 3.46, enfermedad pulmonar obstructiva crónica  3.28, enfermedades diarreicas 2.46, VIH/SIDA 1.78, entre otras.

    Sumado a lo anterior existen datos escalofriantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) acerca de que diariamente mueren 15.000 menores de cinco años por día, de las cuales más de la mitad se deben a enfermedades que se podrían evitar o tratar si hubiera acceso a intervenciones simples y asequibles.

    Pero dichos datos no ocupan ninguna portada de los medios oficiales, y si se presenta se muestra como un fenómeno lejano a nuestra realidad, cruelmente naturalizado y que no tienen solución posible.

    Es cierto que existe un enorme riesgo con el coronavirus, lo que se evidencia en las 2.788 vidas que ha cobrado y que el número de contagios, el cual ronda los 78.824 solo en China. Pero no se deja de lado que solo en el 2018, se estima que hubo 228 millones de casos de malaria en todo el mundo, principalmente en  África, Asia Sudoriental y Región del Mediterráneo Oriental, cuyo terrible saldo es 405 000 muertes.

    Por lo anterior, es imprescindible que las naciones, especialmente las más poderosas, sean consecuentes con sus medidas y programas sanitarios, pues si bien es cierto que el coronavirus es una amenaza directa y real, existen otros riesgos que no forman parte de su agenda ni de la preocupación del público.

Cátedra de Historia de la UNED

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