H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Ficha técnica

Dirección: Mel Gibson.

Producción: Mel Gibson.

Guion:  Mel Gibson.

Fotografía: Dean Semler.

Edición:           John Wright.

Duración: 138 minutos.

Año: 2006.

Por Mag. Wagner Ramírez* 

     Cuando analizamos y comentamos el cine histórico, debemos tener claro que este género es primero cine y luego historia. De hecho, en la mayoría de los casos, está lleno de imprecisiones y anacronismos. También podemos entender que el cine es una manifestación artística que refleja la visión de mundo su autor, por lo tanto es muy subjetivo. A pesar de esto tiene valor histórico,  principalmente cuando vemos que las injusticias del pasado tienen una conexión importante con el presente. Es decir, el cine histórico nos permite darle sentido al presente a partir de una exploración del pasado.

     Como cine histórico, Apocalypto también está lleno de imprecisiones culturales y sociales. No estamos ante un documento histórico, ninguna producción cinematográfica lo es, incluso los documentales académicos producidos pos la BBC o la National Geografic pueden estar llenos de sesgos. No vamos a crucificar un filme por esto, pero si lo vamos a exhibir en un salón de clases para abordar temas históricos debemos llamar la atención sobre ciertos detalles que dan una impresión muy herrada e injusta de la cultura maya.

     El idioma utilizado en el filme (maya yucateco) y el paisaje (bosque tropical) nos permiten ubicar el relato al sur de la península de Yucatán. Con respecto a la época, gracias a la llegada de los españoles al final de la película, asumimos que está ubicada a inicios del siglo XVI y es aquí donde surge el primer anacronismo: El tema central del argumento y que le da el nombre a la película es la decadencia de la civilización maya, pero este hecho ocurrió en el siglo IX, siete siglos antes de la llegada de los españoles. Error muy grueso.

     Al inicio se muestra una tribu de cazadores que viven en una aldea de cabañas construidas con materiales vegetales. A pesar de que la recreación de este espacio es verosímil, en este contexto histórico las sociedades tenían en la agricultura su principal actividad económica, la cacería era algo secundario, a diferencia como se muestra en la película. Pero el detalle de los cazadores era vital para el sangriento desenlace.

     Cuando la tribu de cazadores entra en contacto con la ciudad maya, los protagonistas evidencian mucho asombro, como si aquel mundo fuese totalmente desconocido por ellos. En esta época y lugar no había aislamiento entre las aldeas, existían importantes redes de comercio y conexiones culturales entre todos los habitantes de la región. Debemos entender que los pueblos indígenas no eran trogloditas salvajes, eran expertos en su entorno como los seres humanos del viejo mundo.

     No es posible descifrar el nombre de la ciudad que se muestra en la película, posiblemente sea ficticia y recoja características de varias ciudades reales. El centro urbano es sobre poblado, con una evidente desigualdad social, existe mucha actividad comercial y la distribución espacial gira alrededor de lo religioso ceremonial, lo cual es congruente con la cultura maya. En las afueras vemos áreas de deforestación y pobreza y conforme se acerca al centro aumenta el esplendor arquitectónico.

     Uno de los ejes argumentales es el sacrificio humano, del cual se tiene certeza histórica que existió, pero no como se muestra aquí. Ya sabemos, desde la Pasión de Cristo, que Mel Gibson utiliza la morbosidad para atraer la atención del público, en ocasiones, podríamos decir que se acerca al género Gore. Apocalypto, no se escapa de este recurso, la puesta en escena está llena de violencia, sangre, dolor y sufrimiento. Incluso puede incitar al odio, se muestra una sociedad maya que disfruta de la violencia de los sacrifico humanos que son recreados como seres sedientos de sangre.

     Existe una tendencia de las culturas occidentales de mostrar al indígena como un ser violento y sangriento, desde las cartas de los primeros conquistadores españoles hasta la cobertura mediática de la actualidad. Incluso en Costa Rica, después del robo de tierras indígenas y el asesinato de dos de sus líderes, los principales medios de comunicación dan coberturas totalmente parcializadas sin mostrar la totalidad de los hechos.

    Si se compara  la evidencia pictórica que dejaron los pueblos precolombinos, nos damos cuenta que los rituales de sacrificio mostrados en la película son más parecidos a los que practicaban los mexicas. Para los mayas el sacrifico humano era un ritual simbólico que estaba más vinculado a la guerra y a la rivalidad entre familias reales. Mel Gibson nos muestra una carnicería ilógica y nunca vista en ninguna cultura antigua.

     Fuera de esto, la película es entretenida, tiene un ritmo intenso que mantiene al espectador pegado a la silla. En la actualidad es usual que las producciones de cine histórico se preocupen mucho por el vestuario y la escenografía, eso se hace muy bien. La trama tiene giros interesantes que sorprenden, el final también es inesperado. A pesar de las imprecisiones históricas, la película no está desechada, tiene un valor importante como recurso didáctico, nos muestra imágenes que nos permiten a transportarnos a la época y ver algunos aspectos de las costumbres, la vida cotidiana, la forma de vestir y de subsistir de los pueblos precolombinos. Bien tratada puede abrir interesantes espacios de debate en el salón de clases.

*Mag. Wagner Ramírez. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo eléctrico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.