H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

     

       Cada generación a través de la historia ha experimentado diversos retos y oportunidades.  En nuestro caso, fue vivir la pandemia del COVID-19 la cual marcará la historia y memoria de millones de personas en el planeta. Este evento global ha tenido lamentables efectos tales  como la pérdida de miles de vidas, desempleo, secuelas psicológicas fruto de la cuarentena y la ansiedad generada. Sin embargo, es evidente que esta crisis acarreará otros efectos en la dinámica social y económica que todavía no podemos calcular ni proyectar.

      Miles de enfermos y sus familiares todavía se encuentran luchando por recuperarse. Cientos de miles de trabajadores han quedado sin sustento o bien han sufrido la merma de sus salarios. Junto a ellos exiten otros seres humanos que han tenido que enfrentar este virus desde el primer frente de batalla, para los cuales la consigna “quédate en casa” no es posible. Estos héroes anónimos son el personal de salud, policía, tránsito y cientos de educadores que no han parado de trabajar desde sus casas o incluso en los propios centros educativos brindado el servicio de atención a la comunidad educativa mediante la entrega de paquetes de alimentos, materiales educativos entre otros apoyos.

      En este contexto, es donde la presencia de la Caja Costarricense de Seguro Social (C.C.S.S) y de otras instituciones públicas han logrado evitar una catástrofe sanitaria en Costa Rica como la experimentada por otras naciones, incluso de primer mundo. Como siempre se ha indicado, es verdad que hay muchos aspectos por mejorar y subsanar en dichas entidades, pero sería ingrato desmeritar el trabajo y esfuerzo que ha llevado acabo el personal de esta institución y otras por el bienestar de la población ante esta crisis, sin la cual  la historia  y expansión de coronavirus sería muy distintos.

      Por estos motivos, es necesario valorar y proteger los hitos sociales obtenidos en la década de 1940, los cuaels fueron posible gracias a las manifestaciones, huelgas e iniciativas de   agrupaciones y líderes obreros. Es preciso romper la creencia de que la creación de la C.C.S.S fue un hecho aislado y un logro de una administración política, por el contrario fue el resultado de iniciativas y proyectos de ley que pueden rastrear desde finales del siglo XIX, y que  gracias a la efervescencia social  y contexto histórico de las primeras décadas del XX, facilitaron la creación la Caja Costarricense se seguro Social junto con otras garantías sociales.

      Es preciso saber y recordar que la C.C.S.S no fue un regalo ni una concesión de la clase económica o política del Costa Rica. Sobre este asunto, vale la pena mencionar que el seguro social público no existe en países como Estados Unidos, donde los servicios de salud son muy caros y no cuentan con el nivel de cobertura de la población como en Costa Rica, motivo por el cual es el país con mayor cantidad de casos y defunciones del planeta, esto a pesar de los países más ricos.  

      El ejemplo de Estados Unidos es una lección para aquellas personas y sectores económicos que por años han deseado privatizar la salud de Costa Rica con el fin de aprovecharse de la necesidad y enfermedades del prójimo. Curiosamente, en estas semanas, estos personajes han apaciguado sus voces, y por supuesto no han generado ningún aporte o reconocimiento sobre el papel que ha desempeñado la Caja y las otras entidades públicas y sus personeros que han sacado la cara por el país.

      Ojalá que los costarricenses valoremos lo que tenemos y no lo olvidemos en la próxima campaña de desprestigio, disfrazada de noticias en los medios de comunicación y redes sociales, y patrocindas por algunos grupos e intereses financieros buscan para continuar acomulando riqueza sin importarles nada.

Cátedra de Historia de la UNED