H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Bach. José Manuel Mojica*

“¡El mal que hacen los hombres les sobrevive! ¡El bien queda frecuentemente enterrado con sus huesos!”  William Shakespeare, Julio César, acto tercero, escena segunda, dicho por Marco Antonio al pueblo romano.

     Como joven es  fácil sentirse confundido. Uno está atrapado en una infinidad de intermedios, esperanzas, sueños pero con mucha inexperiencia. Uno supondría que hay tiempo de sobra para encontrar algunas respuestas, pero la verdad, esque no hay suficiente. Se está ocupado intentado relacionarse con los demás, descubriéndose uno mismo y cumpliendo obligaciones de estudio y en el hogar. En este sentido, la lectura constituye un gran aliciente pues ayuda a eliminar las barreras mentales de la edad y las limitaciones de la vida diaria.

     Durante el movimiento Barroco se evidenciaban toda clase de ornamentos, que todo era muy refinado y elegante, y en algunos casos, teatral. En la lista de características de esta época la que más llamó mi atención fue que se dio como un “escape” de la realidad, dado que se vivía una fuerte crisis económica. Esta ultima una idea fue recurrente en mi cabeza y tomo más fuerza con la lectura de texto Un mundo feliz de Aldous Huxley, Libro que muy curiosamente, se publicó durante la Gran Depresión.

     Este libro está llego de parangones con la actualidad a pesar de haber sido escrito casi un siglo atrás. Un ejemplo de estos son las opiniones de Bernard, uno de los personales, quien mencionaba que algunos de los idiomas más hablados, en su mundo futurístico, año 2010,  son lenguas muertas tales como el inglés, el cual todavía se hablaba en algunas reservas.

     Es extraordinario como Huxley logró predecir los avances, limitaciones y males de la actualidad, así como el efecto de la globalización. Empezaré por referirme al rol que desempeña la producción en masa.  Para nosotros es muy común comprar un determinado artículo (se hace mucho más obvio con todos los dispositivos tecnológicos) Cada mes sale a la venta otro aún artefacto más novedoso lo que provoca que en cuestión de semanas lo que uno compra está “viejo”, “obsoleto”, “anticuado”  y hasta “da vergüenza”. Huxley vislumbro este fenómeno muy bien en el capítulo VII, cuando utiliza a Linda para recordar algunas reglas sociales: “Tiralos cuando están rotos y comprad otros nuevos. Cuánto más remiendo, más pobre me siento”.

     Otro tema que denuncia el texto es la vestimenta la cual se ha vuelto para algunas personas una obsesión y causa de frustración.  Es cierto que es posible vestirse todo el año de la misma forma debido a cambios climáticos, pero comprar de forma compulsiva es signo de un grave problema social, donde las posesiones parecen superar las ideas y sentimientos humanos.

     Es bastante irónico que la globalización no sea en todos sus ámbitos universal. Pues no se promueve la expansión de las mismas oportunidades y estilo de vida a todas las personas; lo cierto es solo dinero tiene un gran poder para abrir puertas que para muchos estarían cerradas.

    En el mundo de Huxley la sociedad está dividida entre los ciudadanos modelos y los salvajes, es decir los de abajo, los pobres, los trabajadores, los de la prole. Sobre este asunto el estilo de vida de estas personas horroriza a Lenina, una típica beta, la cual pertenece a parte alta de la pirámide social. De esta forma se legitiman las divisiones sociales entre el grupo poderoso y “los salvajes” al considerarlos como incultos y sin ninguna esperanza de mejora al ser tratados como los parias en el “Estado Mundial”.

     Estos aspectos son una crítica a la tendencia de las potencias económicas las cuales consideran a los otros pueblos del tercer mundo como a trazados, a pesar su gran legado cultural e histórico. En este sentido se considera que su forma de vivir y visiones de mundo son vulgares opuestos a las ideas de progreso.

     En este libro  se resalta la mixofobia, es decir la aversión hacia las opiniones, preferencias y características de los demás debido al miedo que pueda interferir en las nuestras. Es tema es de suma importancia pues hoy se reproducen actos con el mismo carácter ofensivo y excluyente. Incluso algunas de personas viven con un constante delirio de persecusión justificando y reclamando a la mínima situación, sin desaprovechar la oportunidad de hacerse los mártires. Esto evidencia que nuestras sociedades están repletas de estereotipos, falacias, ideas erradas y demás burlas camufladas como “humor negro”, que es reproducido en la televisión, música y trasmitida a los niños por medio del ejemplo de los mayores.

     En lo personal, me siento muy identificado con John, un salvaje, el cual es un adolescente que busca intenta sobresalir y hacer sentir orgullosa a su madre. Su problema es que está atrapado entre dos mundos recibiendo influencias varias y con información variada, actúando de forma intermedia. Como resultado tenemos a un personaje resentido, a quien le han quitado el impulso de trabajo, confundido y carente absolutamente de un sentido de pertenencia.

     El personaje de John refleja claramente la manera como adolescentes nos vemos obligados a tomar decisiones tan complejas vinculadas con nuestros estudios, los gustos e intereses, lo cual resulta bastante aterrador debido al peso social y las exigencias del mercado laboral.  Y  para gracia cuando uno intenta aprender antes de tiempo, informarse o fomar parte de algún grupo beneficioso, automáticamente uno es excluido por los adultos a través de burlas y críticas al señalado como un animal, un raro, un fenómeno; un criminal cuya única falta es intentar ser diferente, hacer escuchar su vos y tratar de tomar las decisiones correctas.

     Me alegra haber tenido esta oportunidad de compartir mis ideas con ustedes entorno a este maravilloso texto, el cual me impulsa a buscar formas que contribuyan  que el conocimiento y oportunidades sean para todos sin importar las diferencias. En definitiva se trata de dar un paso hacia la inclusión, el respeto y la equidad, como parte de la construcción de  un mundo mejor. Como lo dijo Shakespeare a través de Miranda en el acto V de La tempestad:

¡Oh qué maravilla!

¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!

¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,

en el que vive gente así.

*Bach. José Manuel Mojica. Comunicador social y editor.