H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

    Las enfermedades virales e infecciosas han acompañado al género humano desde su existencia. En general, los altos niveles de contagio y la persistente aparición de rebrotes, ha conllevado al colapso demográfico de innumerables escenarios; que por la gravedad de la sintomatología de algunos de estos eventos, trascienden en el imaginario colectivo, como una de las más ingentes desgracias que ha fustigado al mundo desde larga data.   

      Empero, son innumerables los momentos históricos donde el espíritu de la Navidad ha tratado de convivir con el fantasma epidemiológico, así la de asumir la ardua tarea de apaciguar el dolor que han sufrido millones de personas; que por sus condiciones de vulnerabilidad y precariedad han sido presa fácil de la muerte y la desolación. Más aún, doblemente castigados por la sempiterna pandemia de la pobreza, la desigualdad, la indiferencia y de los frívolos criterios utilitarios.     

      Sin duda, el balance de todos los tiempos de la historia, señalan que la Navidad ha deparado varios significados y emociones. Pues gracias al estado anímico que propicia una de las épocas más hermosas, ha servido de marco inspirador para practicar los más altos valores, que han dado esperanza a la solidaridad y a las buenas causas. 

      Especialmente, en momentos difíciles en que vivimos, que valga estas fechas, como una fuente de iluminación, para ayudar a los que nos necesitan. Asimismo, erigir y consolidar una sociedad más justa, cohesionada y garante, que permita enrumbar al país hacia un norte inclusivo y con grandes oportunidades donde nadie sobre o se le excluya por omisión o falta de acción.  

      En virtud de lo anterior, como universidad en tiempos extraños y a vísperas de celebrar el bicentenario de la independencia de nuestra amada patria, estamos llamados a emprender acciones e iniciativas sustantivas, que conlleven a resolver los diferentes problemas. Por ende, ser capaces de establecer una dinámica constructiva, en la cual podamos escuchar y entender diferentes voces y no solo, la de algunos sectores hegemónicos que erran en la indiferencia y la descalificación.  

Al acabar un año tan olvidable, los compañeros y compañeras de la Cátedra de Historia extienden los más sinceros deseos porque el histórico sentido de la Navidad rebose en todos los hogares con amor y bienestar. De mismo modo, que la ilusión no desmaye en sus vidas y den cuenta en tiempos venideros, sobre las grandes realizaciones y sueños que lograron alcanzar en el marco de la sana convivencia, la tolerancia y el respeto a la pluralidad.  

Feliz navidad de parte de todo el equipo y familia de la Cátedra de Historia de la UNED