Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 

Por: Licda. Ma. de los Ángeles Solano Sánchez*

Resumen

    A lo largo del desarrollo de la profesión y conforme pasa el tiempo las demandas de los usuarios son diversas y van ligadas no sólo a satisfacer una necesidad, sino a hacer que el profesional en bibliotecología modifique y actualice su labor, en pro de dar respuesta a las consultas planteadas, que van desde un registro bibliográfico hasta la utilización de medios electrónicos sofisticados. Muchos mundos desconocidos a los que se hace frente, algunas veces sin tener el conocimiento teórico, aprendiendo empíricamente y llevándolo a la práctica con el único fin de servir y ser ese puente de conocimiento. En el presente artículo se encontrarán algunos de los retos que enfrenta el bibliotecólogo escolar para llevar a cabo las labores profesionales en un centro educativo.

Tecnobibliocra Prof. Carmen Mora. Escuela Porfirio Brenes Castro, Moravia, 2021

Fuente: proporcionada por la autora. 

 

    Existe mucha teoría de cómo debería ser una biblioteca escolar y los fundamentos que debe seguir para llevar a cabo sus labores en las instituciones escolares, pero ¿cuáles son los retos a los que en realidad se enfrenta un profesional en bibliotecología al asumir un cargo en estas instituciones?

    Para entrar en el tema es importante conocer que se entiende como Biblioteca escolar, según International Federation of Library Associations (IFLA, 1999):

La biblioteca escolar proporciona información e ideas que son fundamentales para desenvolverse con éxito en la sociedad contemporánea, basada en la información y el conocimiento. La biblioteca escolar dota a las estudiantes con los instrumentos que les permitirán aprender a lo largo de toda su vida y desarrollar su imaginación, haciendo posible que lleguen a ser ciudadanos responsables (p. 1).

    Basado en lo anterior, se podría decir que la biblioteca escolar es un ente vivo en el quehacer de las instituciones educativas y en la formación de los estudiantes a los que sirve.

    Otro concepto necesario de entender es: ¿qué es un bibliotecólogo escolar?, para ello se expresa lo escrito en el Manual de Descriptivo de Puestos Docentes de la Dirección General del Servicio Civil (2002), es la persona que se dedica a la:

    Coordinación, control y ejecución de las actividades que genera una biblioteca de movimiento moderado en un centro educativo y orientación a los alumnos y docentes acerca del uso y aprovechamiento de las publicaciones, equipos y otros materiales de la biblioteca (p. 340).

    Si se interpreta la cita anterior, se podría decir, que el bibliotecólogo escolar es quien debe agenciar el movimiento de los materiales que se encuentran en el centro de información para responder a los alumnos y docentes y demás, en un centro educativo. Además, es necesario conocer el significado de la palabra reto. En la Real Academia Española se dice que es el “Objetivo o empeño difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta” (RAE, 2021, pp. 1), por lo tanto, para lograr llevar a cabo un reto se debe estar consciente del esfuerzo que eso conlleva.

    El bibliotecólogo escolar se enfrenta a distintas realidades en muchas ocasiones. Las instituciones a la que llega no cuentan con las condiciones mínimas para decir que se cuenta con una biblioteca, encuentran una bodega de libros apilados, un lugar lúgubre, sucio, triste; a un lugar que presenta algunas cosas que podrían servir con las condiciones medias, o un lugar ideal al que podrían haber soñado, ya que, las instituciones educativas presentan muchos y diversos escenarios representados por posicionamiento y el ambiente en que se desenvuelve y al profesional que haya estado antes en ese puesto. Y es aquí, donde se debe procurar la mejora no sólo de las condiciones de trabajo sino el profesionalismo con el que se debe enfrentar la situación, pues las circunstancias siempre van a requerir el conocimiento para actuar.

    Un profesional debe ser capaz de enfrentar la administración de un centro, poniendo el máximo empeño en posicionarse y ganar la confianza de sus usuarios con la calidad de sus servicios, ser dentro de la institución un referente en cuanto al uso del espacio designado para su trabajo, establecer una confianza de que conoce y aplica sus conocimientos en el crecimiento de la biblioteca, lograr un espacio agradable en las medida de sus posibilidades, ordenado y que refleje empoderamiento de su profesión.

    Para la implementación de las funciones designadas, es importante conocer las necesidades de la comunidad educativa, esto se logra llevando a cabo diagnósticos que le permitan conocer el entorno, establecer prioridades, planificar las acciones, evaluar los recursos y ver donde es necesario realizar cambios o si se necesita el apoyo de los entes activos dentro de la institución, como lo son las Direcciones, los comités, las juntas o cualquier otro ente encargado de apoyar el financiamiento de las obras o dar los permisos para las modificaciones.

    Es esencial, mantener comunicación constante con la comunidad educativa, que está compuesta por los estudiantes, docentes, administrativos, entes de apoyo, padres de familia, conserjes, cocineros, guardas y todos aquellos actores del quehacer cotidiano, pues su labor no es sólo para con los estudiantes, sino para la institución. Es involucrase activamente en el funcionamiento de las actividades educativas y del entorno.

    Se debe ser coordinador y desarrollador de manuales, protocolos, capacitaciones, que apoyen el currículo de los profesores y que permitan la enseñanza integral de los contenidos establecidos por los entes rectores de la educación, y que haga que los estudiantes se identifiquen, interioricen y hagan de la biblioteca un lugar de encuentro, donde no sólo hay libros sino diversas formas de aprender, que localicen un juego didáctico o un mapa sofisticado, donde sus ojos brillen al ver la diversidad de recursos o la creatividad del profesional que hace que la biblioteca sea activa, dinámica y no sólo un lugar más de la institución.

    Un centro de información debe trabajar de acuerdo a las políticas que emanan del ente rector en educación, adaptando los servicios a dichas demandas y al usuario que se beneficia. Los servicios brindados en muchas ocasiones van más allá de los recursos con los que se cuentan, porque no todo el mundo tiene las posibilidades de comprar los materiales que requiere, es por ello que es necesario buscar donaciones, establecer convenios o dotaciones de recursos, que vayan de acorde a las políticas establecidas para el quehacer del centro de información, es más importante tener poco que valga la pena porque se usa, a llenar estantes de libros que nunca se usarán, y poner la inventiva y la creatividad a funcionar para hacer de una hoja de papel un avión de posibilidades, sacar el máximo provecho a los que se tenga a mano.

    Cuando se trabaja con niños o adolescentes, la empatía juega un papel protagónico en la identificación de ellos con la biblioteca, ya que, al llegar a un lugar donde no sólo encuentran lo que buscan en cuanto a información, sino también encuentran a quién los escuche o sólo a quién les preste atención, van a ser usuarios recurrentes, que ven el espacio como una lugar sereno, tranquilo y además que encuentran una sonrisa y no un mal gesto, la biblioteca brinda la oportunidad de ser ese lugar donde se sientan bien y además que aprenden de mejor forma.

    En cuanto a la  formación de colecciones en las instituciones educativas, es necesario tomar en consideración los objetivos institucionales, poblacionales, del entorno y de los gustos y aficiones de los clientes, por ejemplo, entre los materiales de mayor acercamiento están los juegos de mesa didácticos, que permiten al estudiante no sólo aumentar su capacidad de raciocinio, sino también entablan relaciones colaborativas al compartir no sólo con sus mismos compañeros, sino que interactúan con otros estudiantes de diversas edades, gustos y preferencias. El profesional debe conocer, enseñar y hasta ser parte de esas actividades de forma que permita y cree espacios de sociabilización, dotando de herramientas al niño o adolescente de experiencias para la vida, en su formación integral, es ir más allá de ser facilitador de conocimiento, además de crear ofertas para establecer demandas.

    Al referirse al desarrollo de tecnología de información, las realidades son cambiantes, algunos centros poseen muchos recursos a como hay que sólo cuentan, a lo mucho, con una computadora, por lo tanto, el profesional debe ser flexible y adaptar su profesión a ritmo de crecimiento e incentivar la adquisición del equipo, en la medida de las posibilidades. Existen algunos convenios que dotan a las bibliotecas de equipos electrónicos, todo depende de la habilidad del profesional para establecer las conexiones.

    Los retos de los bibliotecólogos escolares son muchos y de diversas índoles, no siempre estarán ligados al factor económico, sino a  la actitud con la que se enfrente la situación en la que se encuentre y la disposición que se tenga para ser un ente de cambio, hay muchas situaciones en las labores que marcan la capacidad del profesional y que hacen que el centro de información refleje el crecimiento y otras donde simplemente hay profesionales llenando vacantes y que no le ponen el suficiente entusiasmo para cumplir objetivos y hacer la de las bibliotecas entes activos, esenciales y formadores de personas integras que la sociedad necesita.

    La vocación siempre determinará el profesional que se es, porque si disfruta lo que hace y da lo mejor se va a beneficiar a la comunidad a la que presta los servicios, de lo contrario perjudicará no sólo a la carrera o al profesional, sino al mismo sistema educativo.

 

*Licda. Ma. de los Ángeles Solano Sánchez. Bibliotecóloga y Administradora Educativa

Referencias

Costa Rica. Dirección General de Servicio Civil. (2002). Departamento de Clasificación y Valoración de Puestos: Manual descriptivo de clases. La Uruca, San José, CR: Imprenta Nacional.

International Federation of Library Associations. (25 de enero de 2019). IFLA/UNESCO School Library Manifesto 1999 [publicación en un blog]. https://www.ifla.org/ES/publications/ifla-unesco-school-library-manifesto-1999

Real Academia Española. (2021). Reto. En: Diccionario de la lengua española. Recuperado el 30 de julio del 2021, de https://dle.rae.es/reto