H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
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Una vida caracterizada por el trabajo y la capacidad de adaptación

      Don José Luis Méndez Chang nació en 1953, en la provincia de Alajuela, localidad de San Carlos. Hijo de doña Mayli Chang Villegas  y don Juan Rafael Méndez Montero. Desde sus primeros años de vida su vida estuvo vinculada con las labores agrícolas, la ganadería y el comercio, entre otras actividades que han marcado su vida y familia. 

      Su madre era originaria de la provincia de Alajuela, en Orotina, mientras que su padre en Miramar de Puntarenas. En su infancia aprendió de sus progenitores el trabajo fuerte y honesto. Dicho matrimonio tuvo nueve hijos, de los cuales falleció una,  don José fue cuarto niño en nacer.

        El padre de don José, Rafael Méndez Montero, asiduo lector desde novelas cómicas y de aventuras, tales como Memín, Kaliman, Chucho el Roto y Cazan el Cazador. En su casa no faltaba el periódico, la Gaceta, Los Almanaques Escuela para todos. Y era un gran anfitrión, modo que quien lo visitaba era bien recibido en su hogar con una tortilla o chorreada con un buen café fuerte, pues uno de sus cultivos favoritos era el maíz. Además, era un fiel seguidor del  programa de radio de Rafela (Carmen Granados). Don Rafael disfrutaba mucho de la naturaleza y trabajo de campo; lo cual influyó directamente en la vida de sus hijos, especialmente de don José Luis Chang.

      Debido a complejas situaciones familiares se generó la separación de sus padres. Producto de este eventos, su madre tomó una dura decisión para sacar sus hijos adelante, lo que implicó dejar sus niños a cargo de su progenitor. De esta manera, esta joven madre migró a San José desde San Carlos, y logró encontrar trabajo en restaurantes y otros establecimientos comerciales.

      Con el pasar del tiempo la madre de don José Luis tuvo el valor y la fuerza para ahorrar los fondos necesarios para comenzar a traer, uno a uno, sus hijos de la zona rural a la capital. Además, gracias al extraordinario esfuerzo de doña Meilyn consiguió comenzar su propio negocio, un restaurante en la zona de Bario los Ángeles en San José.

      Doña Mayli se convirtió un símbolo de determinación y esperanza, cuyas hazañas son motivo de admiración por su familia, quienes todavía recuerdan con gran agrado las enseñanzas, moralejas y características de esta maravillosa mujer, cuya herencia china, se reflejaba en muchas de sus actitudes y prácticas, las cuales le permitieron superar las adversidades.

      Don José asistió a la Escuela pública Porfidio Brenes Castrolocalizada en la provincia de San José, en la modalidad de educación nocturna para adultos Fue aquí donde conoció a doña Celina Ardón Quesada, con quien contrajo matrimonio el 27 enero del 1974. De este matrimonio nacieron cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres. Durante estos años esta familia ha hecho frente a diversas vicisitudes y experiencias, que reflejan buena parte de la Costa Rica de la convulsas décadas de 1980 y 1990.

Recuerdos de la juventud de don José Luis Chang
                                                                 Fuente: archivo familiar del autor. 

 

        Don José durante estos años ha desempeñado diversos oficios vinculadas con la agricultura, la ganadería, y el comercio, de las cuales una de las más celebres fue cuando laboro en un comisariato con un chino en la zona de Sur del país. Junto a esto se ha desempeñado como mesero en restaurante, taxista, pulpero, guarda de seguridad, jardinero, pintor de casas, apicultor, criador de pollos y cerdos.

      Las experiencias de don José están llenos de momentos de alegría, emoción, así como grandes éxitos, pero también por historias de nostalgia por las oportunidades desaprovechadas y sueños truncados. De esta forma, la vida de este hombre refleja gran parte de la esencia de la existencia humana, cuya premisa es aprender a levantarse después de cada caída, y seguir adelante hasta que Dios mande.

       Una de las frases que cristalizan parte de la sabiduría acomunalada por don José, es “el fracaso no te sobrevendrá, si mi determinación para alcanzar el éxito es lo suficientemente poderosa.”  En ese sentido, una de las mayores enseñanzas él ha sido su disposición a ayudar y escuchar a las personas, y estar siempre dispuesto a reírse de las situaciones e incluso de sí mismo.

      Con sus 63 años de edad don José se destaca por su buena disposición, humildad, y bríos los cuales superan a muchos jóvenes al momento de subir montañas, pasar por potreros y empuñar un cuchillo en una mano y un garabato en la otra. Don José, igual que su madre y padre es un ejemplo de esfuerzo y de aprender adaptarse a las situaciones.

      Don José Méndez más conocido como Méndez, por sus conocidos y amigos, ha logrado acumular sin mil de historias y vivencias llenas de calor humano y humor, al mejor estilo de los textos de Carlos Luis Fallas. No queda más que esperar nuevas aventuras producto de las andanzas de este hombre, las cuales se presagia se desarrollarán en la bucólica zona de Los Santos, donde en tardes de café ha mencionado a sus amigos y familiares desea pasar los últimos años de su vida.

Mag. Martín Vargas Ávila. Profesor de la Cátedra de Historia  y de la Cátedra de Ambiente, Política y Sociedad de la UNED. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.