Escrito por David Soto Cabrera*
El conflicto entre Rusia y Ucrania y el papel de los medios de comunicación
Desde hace semanas el mundo entero contempla con horror la barbarie de la guerra, el desplazamiento de miles que huyen del avance de los tanques y ametralladoras, lo inhumano de un conflicto bélico, mas esta situación tan angustiante no se gestó en un día o dos, fue una tragedia que se construyó de manera premeditada e indiferente, el análisis escueto que ofrecen de manera irresponsable muchos medios de comunicación atizan el fuego de una guerra que no beneficia en lo más mínimo a ninguna de las partes, convierten en espectáculo un asunto serio y manipulan deliberadamente la opinión del espectador polarizando a la población con discursos maniqueos.
La presentación mediática de la guerra en Europa suele ser acompañada de un análisis pobre, sensacionalista y miope, los motivos que empujan a un país a la guerra son sutiles al lado del ruido de los morteros, la prensa difícilmente apela a la razón y limita la explicación de la guerra a unas semanas atrás, las decisiones de jefes de estado y empresarios intransigentes dieron como resultado un escenario muy complejo, pero las decisiones que tomaron estos lideres desde la caída de la Unión Soviética fue la de aislar a Rusia en vez de integrarla.
Para entender un conflicto armado es imperativo conocer las partes involucradas y sus intereses, así como los antecedentes históricos que devinieron en dicho conflicto; Tanto Rusia como Ucrania pertenecían a la Unión Soviética pero ahora se enfrentan en el campo de batalla, Rusia busca dar un golpe en el tablero mundial y demostrar su importancia como potencia nuclear, no obstante, Ucrania representa intereses obscuros y disfraza expansión militarista como soberanía y muestra el nacionalismo exacerbado y el supremacismo blanco como el más inocente patriotismo.
El concepto de Estado-Nación y la lógica de las fronteras y la expansión imperial son determinantes en el pensamiento colectivo de las personas, no es extraño que en Europa dos pueblos habiten un mismo territorio y tengan un mismo gobierno, también es común que personas de diferentes países se identifiquen dentro de una misma etnicidad o parentesco cultural; Parte del territorio actual de ucrania fue ocupado alguna vez por la Mancomunidad de Polonia-Lituania, por tanto, buena parte del país tiene tendencias europeístas y católicas y al mismo tiempo existe una comunidad pro-rusa y ortodoxa.
Las protestas conocidas como Euro Maidan son el resultado de las profundas contradicciones dentro de Ucrania, en 2014 el presidente Vitor Yanukovich fue derrocado en violentas protestas, porque parte importante de la población ucraniana desea acercarse más a la Unión Europea y sostienen que Rusia es una amenaza para sus intereses, las visiones políticas sobre el futuro del país se volvieron irreconciliables, la extrema derecha por ejemplo, incendió la Casa de los Sindicatos de Odesa, decenas de personas fueron quemadas vivas, en respuesta a la violencia de las protestas, y en vista de que los óblasts orientales de Donetsk y Lugansk (ruso parlantes) tienen tendencia prorusa ,se independizaron, desde entonces existe gran tensión en la región.
La organización del tratado del Atlántico Norte conocida como OTAN (NATO) se fundó en 1949 en el clima de la Guerra Fría, esta alianza pretendía impedir el avance del comunismo cuando fue concebida, los países firmantes se comprometen a intervenir militarmente ante la amenaza contra uno de los países partes del tratado, no obstante, la URSS cayo junto con el bloque socialista desde hace ya 30 años pero la alianza sigue activa y de hecho extendió sus fronteras al oriente, países que estaban en la esfera de influencia soviética ahora cercan Rusia.
La crisis de los misiles cubanos en 1962 es un acontecimiento clave para entender la incomodidad del gobierno ruso del acercamiento de Kiev, la crisis en Cuba posiblemente fue el escenario más tenso de toda la guerra fría pues parte del arsenal nuclear soviético estaba a escasas 90 millas de EEUU que al mismo tiempo apuntaba a Rusia desde Turquía, otro país miembro de la OTAN, el hecho de que una república exsoviética tan geográficamente cercana a Moscú sea parte del tratado es incomodo para el gobierno del país eslavo por el cerco militar que implica de EUA hacia Rusia.
No hay forma de que los analistas del kremlin no vislumbraran el riesgo qué implicaba tomar medidas en contra de Ucrania, en 2014 cuando el conflicto empezó occidente amenazo con sacar a Rusia del sistema de transacciones bancarias y según calculo Moscú eso habría costado el 5% del producto interno bruto del país, esta conflagración directa también le daría la razón a las voces belicistas dentro de países como Finlandia y Suecia que tachan a Rusia como una potencia expansionista, lo que justificaría entrar en la OTAN, las medidas que tomo el gobierno de Putin responden a la expansión militar de occidente, y no le benefician en lo más mínimo.
Los europeos también se ven seriamente afectados por la guerra pues las sanciones son una solución ridícula al conflicto ya que tienen un efecto rebote, Rusia es un país productor de materias primas vitales para la industria europea, el acero que no se obtenga del gigante transcontinental tendrá que venir de otra parte y un nuevo proveedor no se consigue de la noche a la mañana, esto aplica para muchos otros productos, y esto no necesariamente afecta al país eslavo pues China puede absorber en gran medida la oferta y demanda que los mercados europeos abandonen, la integración económica entre estos gigantes asiáticos tampoco beneficia los gobiernos que integran la OTAN.
Este análisis sucinto sobre lo complejo de la situación demuestra que acontecimientos que tuvieron lugar siglos atrás aun tienen peso en las decisiones que se toman al día de hoy, el crecimiento de posiciones autoritarias y belicistas amparadas por la negligencia de varios lideres mundiales construyeron una guerra que perjudica a todo el globo, abstraerse en el ruido propagandístico de la situación actual es un error pues esta debacle empezó desde hace al menos 30 años y no 2 semanas atrás como muchos sostienen.
Desde el 2014 hay una tragedia humanitaria en Yemen infringida en gran medida por una alianza encabezada por un país que a todas luces es más grande, poderoso y rico, se trata de Saudí Arabia, una monarquía absoluta que nunca tuvo reparo en violar Derechos Humanos básicos, pero la cobertura en los medios es mínima, el hambre que asola a los yemeníes no ocupa titulares y no hay grandes marchas de solidaridad, ni medidas punitivas masivas por parte de los gobiernos de la Unión Europea, vale la pena preguntarse ¿Por qué hay conflictos más populares que otros?
El despliegue mediático de la guerra que tiene lugar en Europa es masivo, quizá parezca inocuo pero esta situación particular tiene su propio tema musical en varios noticieros, es una decisión deliberada, una inversión en animación y composición musical que pocos tópicos tienen el honor de ostentar; Es menester cuestionar el enfoque de un medio al presentar una noticia, la inacción es una decisión, una postura, no hay que olvidar que los medios noticiosos son también negocios y la redacción esta a cargo de personas de carne y hueso con sus propios sesgos y limitaciones.
La narrativa europea tiene un peso considerablemente mayor que la narrativa rusa la cual se tacha de propagandística, falsa y ridícula, al contrastar los puntos de vista con un análisis adecuado de una situación seria se gana objetividad, pero se pierde impresión, el papel de los medios es el de informar, no el de replicar información de un bando de manera unilateral, muchos medios construyen una imagen irreal del gobierno de Kiev y del presidente Zelensky.
La agencia Sputnik y Russia Today, ambos medios rusos, fueron censurados en gran parte del mundo, con la excusa de que al ser financiados por el kremlin eran un aparato propagandístico, es lamentable la doble moral con la que el mundo reacciona en un momento tan delicado, no es posible separar una inclinación ideológica del medio de comunicación, por eso el contraste es primordial, especialmente cuando se dan casos reprochables donde canales de televisión, en su afán por tener la primicia, cometen el error de presentar información no verificada como verdadera, un caso paradigmático es el de RTVE que utilizó imágenes promocionales de un videojuego como imágenes reales de la guerra.
Los antecedentes históricos que preceden a este desastre humanitario son repasados de manera somera en los medios de comunicación, eso le resta importancia al papel que los miembros de la OTAN juegan en esta coyuntura, de modo que a la vista de los espectadores Ucrania es un pequeño país como cualquier otro presa de un imperio gigantesco que busca destruirlo a toda costa, claramente es posible acercarse a un análisis imparcial creando diálogo entre las partes, pero es mas rentable apelar a la emoción y sacar una notas sobre la catástrofe humanitaria o incluso algo tan insignificante como las mascotas que mueren en la guerra, mas no se profundiza en las causas que condujeron a la tragedia.
El nacionalismo y el autoritarismo se acrecientan en Europa y Ucrania no es la excepción, desde 2018 está prohibido publicar libros, películas o incluso la transmisión pública de cualquier contenido en idioma ruso a pesar de que gran parte de la población es rusófona, los grupos fascistas que utilizan parafernalia neonazi como esvásticas y soles negros están integrados en el gobierno, cambian nombres de calles en honor a sus lideres históricos, reciben armamento europeo y órdenes del gobierno central, en las regiones separatistas a muerto aproximadamente 14000 rusos, la mayoría civiles a manos del gobierno Ucraniano.
En un mundo altamente globalizado las decisiones de lideres que están en otros continentes pueden afectarnos de manera directa, por eso es necesario tener templanza a la hora de tomar partido a favor de un bando, especialmente cuando la información se simplifica hasta extremos absurdos, la guerra es injustificable y afecta a todo el mundo pero los medios de comunicación tienen intereses particulares y pueden manipular a la opinión publica para que defiendan lo que les afecta, reducir la geopolítica a términos infantiles como buenos y malos solo puede agravar la situación, la realidad tiene matices que con frecuencia son ocultados adrede.
La comunidad internacional no debió permitir que se llegara hasta este extremo, el precio que paga el mundo es muy elevado, el planeta empieza una nueva carrera armamentista y se aísla, las posiciones radicales se aplauden y el sentido común se castiga, los mercados se desploman. Cuando no se genera discusión, se crean monólogos ¿Cómo puede acabarse con la guerra de manera unilateral? La prensa debe ser una voz crítica, jamás debe pretender humillar al oponente en vez de entenderlo.
*David Soto Cabrera. Estudiante de Ciencias Políticas UCR. Correo electrónico:
