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 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Mag. Ronald Eduardo Díaz Bolaños*

     De acuerdo con Carolyn Hall (1991, pp. 19-20), el café en Costa Rica se cultiva principalmente en aquellas tierras que se ubican entre los 600 y los 1600 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas anuales entre 18°C y 23°C y precipitaciones anuales entre los 1500 y 2500 milímetros. Entre mayor es la altura en la que se cultiva dentro de esta franja, la calidad del producto tiende a aumentar y la existencia de una estación lluviosa que se extiende entre mayo y noviembre, en gran parte del denominado Valle Central, favorece el florecimiento de los cafetos hacia el mes de abril cuando inician las primeras lluvias y la cosecha se recolecta al finalizar el año. Además, los suelos fértiles de origen volcánico y las condiciones topográficas de tierras relativamente llanas y pendientes ligeramente onduladas, hacen propicio el cultivo de un producto que durante siglo y medio fue fundamental para el desarrollo económico de Costa Rica y tuvo sus repercusiones en la conformación sociocultural del país centroamericano (Hall, 1991, p. 24; Calderón, 2002, p.249).

     En este contexto geográfico se ubica el Museo de Cultura Popular, administrado por la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (UNA), en el distrito de Santa Lucía y perteneciente al cantón herediano de Barva. Esta institución cultural está emplazada en una propiedad de 7500 m2 que fue parte de una antigua finca cafetalera adquirida por la familia del abogado y político herediano Alfredo González Flores (1877-1962), quien ejerció la presidencia de la República de Costa Rica entre 1914 y 1917 (Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica, s.f., p.5).

     Esta entidad nace en el marco del Proyecto de Extensión Museo Regional de Cultura Popular de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (1984-1989), que desarrolló actividades de extensión cultural e investigación en poblaciones heredianas, al que le siguió a partir de 1990 el Proyecto “Museo-UNA” y adscrito a la Dirección de Extensión del Decanato de Ciencias Sociales de la misma alma mater. En ese mismo año, por medio del Decreto Ejecutivo 119794-C se fundó el Museo de Cultura Popular y con la promulgación del Decreto 1994-6-C, se declaró a la casona que alberga la sede de la institución como edificio de interés histórico y arquitectónico, ya que fue construida a finales del siglo XIX. En 1991 se empieza a restaurar dicha edificación, que abre sus puertas al público en febrero de 1994 y se acondicionó para albergar una exposición permanente que reproduce la cultura material e inmaterial ligada a la producción cafetalera del Valle Central costarricense (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. b; Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica, s.f., p.3).   

 

Instalaciones del Museo de cultura Popular

Fuente: proporciodo por el autor. 

     Las instalaciones comprenden las siguientes secciones (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. c):

1) El Pequeño Cafetal Familiar, una  plantación de café de escasa extensión surcada por senderos cortos que incluye árboles empleados para brindar sombra y cubrir del viento a los cafetos, además de sus usos para madera y colorantes; arbustos y plantas de tipo comestible, medicinal o silvestre, así como cultivos estacionales (caña de azúcar, frijoles, maíz y tubérculos). También una biojardinera para la reutilización del agua procedente de la cocina.

2) La Casona y el Patio del Museo: alberga la exposición permanente distribuida a través de los espacios dedicados a la sala, dormitorios, comedor y cocina, además de la acequia, el apiario, el camino empedrado, los corredores, el horno de barro, la leñera, la letrina, la pila y la troja que integran el conjunto arquitectónico junto con el patio, que contiene una muestra de la flora característica de una propiedad cafetalera, que conserva el portón original de su entrada y el muro de piedra.

3) Pequeña casa que muestra el proceso de construcción de viviendas tanto en adobe como en bahareque, además de albergar una colección de máscaras tradicionales costarricenses y emplearse como salón multiuso.

4) Restaurante La Fonda, especializado en la preparación de comida típica costarricense.

5) Centro de documentación

6) Otras instalaciones: Tienda La Casita Pachuca, la caseta de vigilancia, los servicios sanitarios y espacio para realizar juegos tradicionales.       

     Otro recurso con que cuenta este museo es la exposición “Un país hecho con café” que sintetiza e ilustra la historia de la caficultura costarricense a través de los senderos diseñados dentro del cafetal (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f.). Cabe señalar que en este mismo espacio se ubica otra exposición sobre “Clima y vida cotidiana”, en el que se representa un calendario relacionado con el desarrollo de la actividad cafetalera del Valle Central a través del año, dividido en dos secciones, una dedicada a la estación lluviosa (mayo a octubre) y otro a la época seca (noviembre a abril), con ilustraciones referentes a la cotidianidad de cada mes y otras faenas asociadas al café que tenían lugar en el campo (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. a).

     Al recorrer este espacio rural en las afueras de la mancha urbana que se ha extendido a través de la mayor parte de los cantones heredianos, es posible compenetrarse con el pasado agrario del Valle Central, mediante un recorrido por la cultura y la economía que caracterizó a la porción más poblada del país, observando la vegetación típica de este espacio, las interacciones entre los cafetales y otras especies de flora empleadas como ayuda o complemento de la actividad cafetalera.

     Además del paisaje propio de una finca dedicada a la producción del grano de oro, dentro de la casona es posible observar un sinfín de objetos que recrean la cotidianidad de una sociedad rural que fue cambiando a través del tiempo al incorporar algunos avances tecnológicos pero a la vez conservó aspectos de su cultura que daban sentido a las vidas de la población campesina, como sus prácticas religiosas o la convivencia familiar, aunque por tratarse de un inmueble de una familia económicamente pudiente, el espacio era mayor y podía contar con más objetos en la composición del menaje de la casa, a diferencia de otras vivencias más modestas que se han conservado a lo largo y ancho del Valle Central.

     El personal de la Escuela de Historia de la UNA ha hecho una gran labor durante más de tres décadas al rescatar esta propiedad para llevarnos por un breve viaje hacia un pasado donde se modeló la vivencia cotidiana y las tradiciones asociadas en torno a una actividad económica que permitió la inserción de Costa Rica en el mercado mundial, pese a los vaivenes que experimentó el país a lo largo del tiempo mientras el café constituyó uno de los pilares fundamentales de su economía (Molina y González, 2015, pp.146-148).

AGRADECIMIENTO

El autor agradece al personal del Museo de Cultura Popular de la UNA en la organización de la visita a dicha entidad y por facilitar la información base para la elaboración del presente artículo, así como al Programa de Estudios Sociales de la Ciencia, la Técnica y el Medio Ambiente (PESCTMA) del Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI) de la Universidad de Costa Rica por su colaboración en la realización de esta investigación.

REFERENCIAS

Calderón, Manuel. (2002). La formación del Estado costarricense (1821-1849). En Botey, Ana María. (Coord.). Costa Rica. Estado, economía sociedad y cultura. Desde las sociedades autóctonas hasta 1914 (pp. 229-259). San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica – Cátedra de Historia de las Instituciones de Costa Rica.

Hall, Carolyn. (1991). El café y el desarrollo histórico-geográfico de Costa Rica. San José: Editorial Costa Rica.

Molina, Silvia y González, Eduardo. (2015). Historia de Costa Rica. San José: EUNED.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. a). Clima y vida cotidiana. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. b). Museo de Cultura Popular. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. c). Un país hecho con café. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica. (s.f.). Programa permanente Museo de Cultura Popular. Proyecto de Vinculación Externa Código 03 24 03. http://www.museo.una.ac.cr/index.php/es/documentos/category/13-museo-de-cultura-popular.

Casona del Museo de Cultura Popular en Santa Lucía de Barva (Heredia)

Fuente: Archivo Particular Ronald Eduardo Díaz Bolaños (Agosto de 2021).

 

Ronald Eduardo Díaz Bolaños

 

De acuerdo con Carolyn Hall (1991, pp. 19-20), el café en Costa Rica se cultiva principalmente en aquellas tierras que se ubican entre los 600 y los 1600 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas anuales entre 18°C y 23°C y precipitaciones anuales entre los 1500 y 2500 milímetros. Entre mayor es la altura en la que se cultiva dentro de esta franja, la calidad del producto tiende a aumentar y la existencia de una estación lluviosa que se extiende entre mayo y noviembre, en gran parte del denominado Valle Central, favorece el florecimiento de los cafetos hacia el mes de abril cuando inician las primeras lluvias y la cosecha se recolecta al finalizar el año. Además, los suelos fértiles de origen volcánico y las condiciones topográficas de tierras relativamente llanas y pendientes ligeramente onduladas, hacen propicio el cultivo de un producto que durante siglo y medio fue fundamental para el desarrollo económico de Costa Rica y tuvo sus repercusiones en la conformación sociocultural del país centroamericano (Hall, 1991, p. 24; Calderón, 2002, p.249).

En este contexto geográfico se ubica el Museo de Cultura Popular, administrado por la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (UNA), en el distrito de Santa Lucía y perteneciente al cantón herediano de Barva. Esta institución cultural está emplazada en una propiedad de 7500 m2 que fue parte de una antigua finca cafetalera adquirida por la familia del abogado y político herediano Alfredo González Flores (1877-1962), quien ejerció la presidencia de la República de Costa Rica entre 1914 y 1917 (Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica, s.f., p.5).

Esta entidad nace en el marco del Proyecto de Extensión Museo Regional de Cultura Popular de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional (1984-1989), que desarrolló actividades de extensión cultural e investigación en poblaciones heredianas, al que le siguió a partir de 1990 el Proyecto “Museo-UNA” y adscrito a la Dirección de Extensión del Decanato de Ciencias Sociales de la misma alma mater. En ese mismo año, por medio del Decreto Ejecutivo 119794-C se fundó el Museo de Cultura Popular y con la promulgación del Decreto 1994-6-C, se declaró a la casona que alberga la sede de la institución como edificio de interés histórico y arquitectónico, ya que fue construida a finales del siglo XIX. En 1991 se empieza a restaurar dicha edificación, que abre sus puertas al público en febrero de 1994 y se acondicionó para albergar una exposición permanente que reproduce la cultura material e inmaterial ligada a la producción cafetalera del Valle Central costarricense (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. b; Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica, s.f., p.3).   

Las instalaciones comprenden las siguientes secciones (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. c):

1) El Pequeño Cafetal Familiar, una  plantación de café de escasa extensión surcada por senderos cortos que incluye árboles empleados para brindar sombra y cubrir del viento a los cafetos, además de sus usos para madera y colorantes; arbustos y plantas de tipo comestible, medicinal o silvestre, así como cultivos estacionales (caña de azúcar, frijoles, maíz y tubérculos). También una biojardinera para la reutilización del agua procedente de la cocina.

2) La Casona y el Patio del Museo: alberga la exposición permanente distribuida a través de los espacios dedicados a la sala, dormitorios, comedor y cocina, además de la acequia, el apiario, el camino empedrado, los corredores, el horno de barro, la leñera, la letrina, la pila y la troja que integran el conjunto arquitectónico junto con el patio, que contiene una muestra de la flora característica de una propiedad cafetalera, que conserva el portón original de su entrada y el muro de piedra.

3) Pequeña casa que muestra el proceso de construcción de viviendas tanto en adobe como en bahareque, además de albergar una colección de máscaras tradicionales costarricenses y emplearse como salón multiuso.

4) Restaurante La Fonda, especializado en la preparación de comida típica costarricense.

5) Centro de documentación

6) Otras instalaciones: Tienda La Casita Pachuca, la caseta de vigilancia, los servicios sanitarios y espacio para realizar juegos tradicionales.       

Otro recurso con que cuenta este museo es la exposición “Un país hecho con café” que sintetiza e ilustra la historia de la caficultura costarricense a través de los senderos diseñados dentro del cafetal (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f.). Cabe señalar que en este mismo espacio se ubica otra exposición sobre “Clima y vida cotidiana”, en el que se representa un calendario relacionado con el desarrollo de la actividad cafetalera del Valle Central a través del año, dividido en dos secciones, una dedicada a la estación lluviosa (mayo a octubre) y otro a la época seca (noviembre a abril), con ilustraciones referentes a la cotidianidad de cada mes y otras faenas asociadas al café que tenían lugar en el campo (Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular, s.f. a).

Al recorrer este espacio rural en las afueras de la mancha urbana que se ha extendido a través de la mayor parte de los cantones heredianos, es posible compenetrarse con el pasado agrario del Valle Central, mediante un recorrido por la cultura y la economía que caracterizó a la porción más poblada del país, observando la vegetación típica de este espacio, las interacciones entre los cafetales y otras especies de flora empleadas como ayuda o complemento de la actividad cafetalera.

Además del paisaje propio de una finca dedicada a la producción del grano de oro, dentro de la casona es posible observar un sinfín de objetos que recrean la cotidianidad de una sociedad rural que fue cambiando a través del tiempo al incorporar algunos avances tecnológicos pero a la vez conservó aspectos de su cultura que daban sentido a las vidas de la población campesina, como sus prácticas religiosas o la convivencia familiar, aunque por tratarse de un inmueble de una familia económicamente pudiente, el espacio era mayor y podía contar con más objetos en la composición del menaje de la casa, a diferencia de otras vivencias más modestas que se han conservado a lo largo y ancho del Valle Central.

El personal de la Escuela de Historia de la UNA ha hecho una gran labor durante más de tres décadas al rescatar esta propiedad para llevarnos por un breve viaje hacia un pasado donde se modeló la vivencia cotidiana y las tradiciones asociadas en torno a una actividad económica que permitió la inserción de Costa Rica en el mercado mundial, pese a los vaivenes que experimentó el país a lo largo del tiempo mientras el café constituyó uno de los pilares fundamentales de su economía (Molina y González, 2015, pp.146-148).

AGRADECIMIENTO

El autor agradece al personal del Museo de Cultura Popular de la UNA en la organización de la visita a dicha entidad y por facilitar la información base para la elaboración del presente artículo, así como al Programa de Estudios Sociales de la Ciencia, la Técnica y el Medio Ambiente (PESCTMA) del Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI) de la Universidad de Costa Rica por su colaboración en la realización de esta investigación.

REFERENCIAS

Calderón, Manuel. (2002). La formación del Estado costarricense (1821-1849). En Botey, Ana María. (Coord.). Costa Rica. Estado, economía sociedad y cultura. Desde las sociedades autóctonas hasta 1914 (pp. 229-259). San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica – Cátedra de Historia de las Instituciones de Costa Rica.

Hall, Carolyn. (1991). El café y el desarrollo histórico-geográfico de Costa Rica. San José: Editorial Costa Rica.

Molina, Silvia y González, Eduardo. (2015). Historia de Costa Rica. San José: EUNED.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. a). Clima y vida cotidiana. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. b). Museo de Cultura Popular. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Museo de Cultura Popular. (s.f. c). Un país hecho con café. Heredia: Universidad Nacional.

Universidad Nacional, Vicerrectoría Académica. (s.f.). Programa permanente Museo de Cultura Popular. Proyecto de Vinculación Externa Código 03 24 03. http://www.museo.una.ac.cr/index.php/es/documentos/category/13-museo-de-cultura-popular.

Casona del Museo de Cultura Popular en Santa Lucía de Barva (Heredia)

Fuente: Archivo Particular Ronald Eduardo Díaz Bolaños (Agosto de 2021).