Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

    En este mes se ofrece una experiencia del uso de juego mediante el modelo de "¿Quién quiere ser millonario?" para la enseñanza de Estudios Sociales y Educación Cívica con jóvenes del Liceo de Moravia, en San José Costa Rica. Dicha institución  es un colegio suscrito bajo la modalidad diurna - académica.

    El objetivo de esta reflexión es mostrar las ventajas del uso del juego para motivar a la población estudiantil a despertar su interés y cierto sentido de sana "competencia". Todo esto forma parte de nuevas técnicas con el propósito de incentivar la enseñanza y aprendizaje desde el enfoque ludopedagogía.

   Por lo tanto este modesto aporte, tiene como intención compartir las experiencias derivadas el uso de una estrategia didáctica que puede ayudar a reforzar temas, aclarar dudas o como parte de evaluación formativa desde el juego. Es necesario mencionar esta idea no es nueva ni le corresponde a ninguna franquicia, pues es muy similar al sistema de los certámenes de "antorcha" que se practicaba en Costa Rica en los años 1980-1990. 

 En primer lugar se promover un ambiente que propicie la participación, la “sana competencia” y el respeto entre pares. Posteriormente, se solicita a los estudiantes elegir un nombre para su equipo vinculado con el tema de en estudio, por ejemplo si se estudia la historia del café en el siglo XIX, pueden escoger algunos como los de la finca, los gamonales, los caficultores, los beneficiadores, los exportadores entre otros. Un punto fundamental es los equipos deben ser formados por la persona docente para evitar que se discrimine.

    Posteriormente, se deben generar interrogantes y se asignar un tiempo a cada grupo y el puntaje respectivo por niveles. Luego, cada equipo va acumulando puntos según su desempeño. En el caso, no saber un equipo la respuesta, otro puede responderlo. Y si nadie la responde, el docente la resuelve y aprovecha para profundizar dicho contenido.

    De este modo, mediante uso de música, efectos de sonido y otros elementos visuales, permite involucrar a toda la sección y disponerse a “jugar” y aprender. Sobre este sentido, la persona facilitadora debe también meterse el papel y darse la oportunidad de disfrutar junto con su clase.

   Al final a pesar de que sea difícil de creer, los muchachos si logran despertar su interés, deseos se superación  y pero sobre todo se crea un espacio ameno que permite demostrar sus conocimientos y habilidades. En síntesis, esta estrategía es solo un ejemplo de lo que se puede realizar en las clases presenciales o bien en la modalidad virtual.

*MEd. Martín Vargas Ávila. Profesor e investigación de la Cátedra de Historia de la UNED y docente de Estudios Sociales y Educación Cívica del Liceo de Moravia. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.