Ficha técnica
Dirección: Jimmy Jacobs.
Producción: Bill Cayton.
Guion: Alan Bodian.
Música: Miles Davis.
Fotografía: Lawrence Garinger.
Edición: John Dandre.
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Duración: 90 minutos
Escrito por Mag. Wagner Ramírez*
En 1970, se publicó en Estados Unidos un documental titulado: Jack Johnson, el cual abordaba la vida del primer boxeador afrodescendiente en alcanzar un título mundial. Nacido como Arthur John Johnson, vino al mundo en Texas en 1878 en el seno de una familia de personas que habían vivido bajo el yugo de la esclavitud. Pocos años atrás, dicha institución había sido abolida en 1863, pero los discursos de odio racial y varias leyes discriminatorias aún estaban vigentes. Jack Johnson, nació, creció y vivió bajo fuertes estigmas sociales, como muchos otros afrodescendientes invisibilizados de la historia, pero que hoy queremos poner en la palestra. Aunque los libros de historia están llenos de fechas que marcan el hito de los acontecimientos, sabemos que la abolición formal y jurídica apenas fue un paso inicial, porque las atrocidades se siguieron cometiendo a lo largo de los años, incluso en la actualidad los tabloides se manchan con noticias sobre racismo y discriminación. El 24 de junio del 2022, 23 migrantes subsaharianos murieron masacrados en la frontera entre Melilla y Marruecos. Las imágenes muestran a las autoridades marroquíes vapuleando personas y apilando cadáveres a sangre fría, mientras los medios españoles condenan la invasión a Ucrania, callan sobre estos episodios, somos muy contradictorios los seres humanos.
A finales del siglo XIX, en varios estados sureños, grupos políticos conservadores y racistas impulsaron una serie de leyes cuyo objetivo era socavar los derechos de las personas afrodescendientes para evitar que accedieran al poder político. Por supuesto que estas leyes no eran del todo explícitas, pero estaban diseñadas de forma maquiavélica, por ejemplo: Para acceder al sufragio se exigía ser alfabeto, o en su defecto nieto de una persona que nunca hubiese sido esclavizada, lo cual dejaba sin participación a la mayoría de los afrodescendientes, pero no afectaba a los “hombres blancos”. Las triquiñuelas que evitaban la participación electoral de los afrodescendientes eran muchas más, pero no las vamos a contar todas.
Sin lugar a duda, podemos asegurar que estas políticas perpetuaron y propagaron la pobreza entre las personas afrodescendientes recién libertadas. Un hecho que podemos denunciar, sin temor a caer en una mala interpretación histórica, es las dificultades sistemáticas que el sistema jurídico de Estados Unidos imponía sobre los afrodescendientes, lo cual les limitaba su desarrollo político, económico cultural y deportivo. Por ejemplo: En 1890, en Luisiana, se aprobó una ley que obligaba a los “negros” a viajar en vagones de tren separados de los blancos. La lista es muy larga, también hablamos de cines, restaurantes e incluso escuelas.
En este contexto lleno de racismo, odio y discriminación creció Jack Johnson, quien no sólo llegó a convertirse en uno de los mejores pesos pesados de la historia del boxeo, también alcanzó fama mundial. En 1908 le arrebató el título de campeón a un boxeador canadiense llamado Tommy Burns. Lo que nos interesa de todos estos hechos fue la propaganda racista que se desbordó en los medios de comunicación, la pelea se había entendido como un combate entre la negritud de Johnson y la blanquitud de Burns. Realmente tenemos mucho para sentirnos avergonzados los seres humanos. Lo que no se consiguió en el ring se logró en los tribunales de “justicia”. Cuando Johnson se encontraba en lo mejor de su época como pugilista en 1913, fue arrestado por “conductas inmorales”, ya que intentó cruzar la frontera del Estado en compañía de una mujer “blanca”.
Es un error pensar que las tensiones entre “negros” y “blancos” era una cuestión sureña, en realidad era un fenómeno nacional. En 1919, en Chicago, entre el 27 de julio y el 3 de agosto, se dieron una serie de enfrentamientos en extremo violentos por cuestiones sociales agravadas por los tintes raciales de la época. Hubo incendios, saqueos, actos terroristas, masacres y represión policial de alto calibre. En este momento de la historia nos encontramos en la “época de oro” del Ku Klux Klan, una organización “secreta” terrorista que se dedicó a la persecución sistemática, explícita y violenta de las personas afrodescendientes con la venia de políticos y hombres poderosos que comulgaban las teorías de la discriminación racial. Sus crímenes son realmente innumerables, principalmente porque no había un interés claro por desenmascarar sus atrocidades, las cuales son semejantes a las que fueron perpetuadas por los nazis poco tiempo después.
Jack Johnson murió en 1946, sin haber conocido la luz de la igualdad en la tierra de las oportunidades. Fue hasta el 2014, de forma un poco irónica, cuando el Presidente de Estados Unidos Donald Trump, le concedió la absolutoria de forma póstuma. A inicios de la década de los sesenta la cuestión sobre la segregación racial no había cambiado mucho en Estados Unidos. Aún había mucho para quejarse. En 1960, una niña “negra” llamada Ruby Bridges tuvo que ser custodiada por agentes federales para lograr ingresar a una escuela en el estado de Carolina del Norte, de forma vergonzosa, incluso autoridades políticas estatales se opusieron al fin de la segregación racial que había sido declarada ilegal por la Corte Suprema de Estados Unidos desde 1954.
La paz estaba lejos de alcanzarse. Los enfrentamientos entre afrodescendientes y policías estaban en puntos álgidos. Ambos bandos se han acusado de actos terroristas, y no se pueden absolver totalemnte. Habían surgido líderes mediáticos como Martin Luther King y Malcom X, los cuales tuvieron fuerte poder de convocatoria e influencia. Una de las épocas más convulsas de la historia de Estados Unidos fue culminada con la firma en 1964 de la Ley de Derechos Civiles, donde se abolió cualquier manifestación jurídica que produjera segregación racial. Un paso muy importante pero que tampoco fue definitivo. La Guerra de Vietnam también tuvo participación en este debate. El gobierno de Estados Unidos fue acusado en varias ocasiones de reclutar jóvenes afrodescendientes para usarlos como carne de cañón en la guerra y aprovechar para hacer una “limpieza étnica” solapada.
En este contexto es que se publica el documental titulado Jack Johnson en 1970. Cuando la cuestión racial era un tema vivo, vigente y determinante en la sociedad estadounidense. Podría parecer una pieza simple en el engranaje de la historia del cine, podríamos verlo como una simple producción deportiva más, pero la historia de Jack Johnson va más allá de un boxeador mediático, arrogante y despilfarrador de dólares. La vida de Jack Johnson hace un recurrido por los eventos más vergonzosos de la historia de la humanidad. Nos hace pensar, hasta donde puede llegar el odio injustificado y el miedo por lo diferente.
*Mag. Wagner Ramírez. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico:
