La Cerca de Realce
Por Delsa Cáceres*
La Cerca de Realce formó parte de la variedad de temas investigados dentro del trabajo de investigación denominado: Estudio Histórico socioeconómico del distrito de Atalaya, año 1970-2000. Cabe destacar que este distrito pertenece a la provincia de Veraguas, República de Panamá y como parte de nuestros pueblos centroamericanos, aunque tengamos características propias, también compartimos muchas prácticas en común dentro de las faenas diarias del campo, cultura y tradiciones; por lo que se hace aún más interesante conocer ese gran tejido rural conformado a través de los siglos.
Con relación a la población del sector campesino, se pudo determinar que han experimentado cambios en sus estructuras económicas y sociales realizando esfuerzos para hacerle frente a los nuevos retos que presenta el mercado y el diario vivir. Es por ello, que han implementado estrategias hacia el mejoramiento de las condiciones de vida a través de la utilización de nuevas técnicas y el aprovechamiento de los recursos que les brinda la naturaleza, especialmente la tierra.
En las explotaciones productivas de menor tamaño, los trabajos agrícolas o pecuarios generalmente lo realizan aquellos miembros de la familia, o a través del pago del peón por peón, lo cual implica que este sector demanda muy poca fuerza de trabajo asalariada. Cabe destacar que gran parte del dinero que se obtiene de la venta de los productos es revertido en la nueva producción (insumos agrícolas, productos veterinarios, herramientas, otros) y en algunas ocasiones dependiendo de las circunstancias, no es suficiente para alcanzar estándares de rentabilidad. Desde la década de 1970, el distrito de Atalaya ha experimentado cambios significativos en sus condiciones socioeconómicas, aunque preservando algunas de las características fundamentales de sus actividades productivas. La gran mayoría del campesinado trabaja fuertemente al sembrar, cosechar y vender sus productos, pero a veces no recibe un pago justo por el producto vendido, algunas de sus causas son los intermediarios, quienes compran el producto a un costo más bajo al campesino para luego venderlos a un mayor costo a los molineros, a las empresas agroexportadoras, o a otro intermediario.
En relación con los tipos de rubros, a partir 1992, el productor de Atalaya dio un giro, pues de la producción de granos como maíz, arroz, frijoles y guandúes, pasó a cultivar una mayor explotación de cultivos de raíces y tubérculos como ñame, yuca y otoe, esto se debió a las políticas agropecuarias de exportación y a las aptas condiciones agronómicas de las tierras. Aunque se han hecho estudios e intentos por incursionar en productos demandados en el exterior, como sandía, melón y zapallo (especie de las cucurbitáceas), no han podido obtener buenos rendimientos, ya sea por las enfermedades a causa de las plagas, por ciertas condiciones del terreno, o por la idiosincrasia del campesino atalayero, pues no ha estado experimentado en la producción de estos tipos de productos.
El señor José Torres, productor de Atalaya cabecera, comentó que él, al igual que otros productores campesinos, han practicado por tradición algunas técnicas de preparación de la tierra para su mejor rendimiento, otras a través de capacitaciones, entre ellos, los seminarios de los tipos de abonos como el bocachi , preparado con aserrín de madera, sacos de tierra, urea, levadura de pan, gallinaza, fósforo, cal, melaza de caña y agua; según el señor José Torres, el área donde está preparado el abono, se tapa con una lona o saco grande para que no se escape el calor concentrado en la tierra; este se deja en reposo, para luego ser utilizado y haya un mejor rendimiento del producto sembrado.
Por su parte, el señor Bruno Gutiérrez, manifestó que sembraba grandes cantidades de ñame baboso, pero después que le cayó una plaga llamada antracnosis, muchos dejaron de sembrar este ñame tradicional y se dedicaron en los últimos años a la siembra de ñame diamante, también manifestó que estaban esperando que llegara un clon del ñame baboso experimentado por un ingeniero costarricense en un laboratorio de nuestro país vecino, pero en ese entonces no pude corroborar esa información. Para el mes de septiembre, el ñame baboso es vendido a cincuenta centavos la libra, pero el intermediario lo vende a 1.00 y 1.25 dólares la libra, en especial para los meses que más escasea.
Las enfermedades y las plagas que atacan a los sembradíos reducen grandemente el rendimiento de la producción del campesino, en relación con esta problemática el señor Margarito Pimentel señaló:
"Mire que sembré unas parcelas de tomate y le cayó una enfermedad, tuitos se me murieron, grandecito ya. Vuerta sembré en otro semillero y también vuerta se me murieron. Dicen que es le chinilla, hongo, no se que dianche. Con los pepinos fue igual al principio, pero cuando los volví a sembré me pegaron bien sin problema y eso que no les eché naitica de veneno, sólo ceniza. Ya yo toy muy viejo y un poco enfermo, por eso que no tengo tanta conturmeria pa sembrá como ante.
Muchos campesinos de la región de Atalaya, se han dedicado a la tumba y quema, porque no cuentan con los recursos necesarios para salir del campo a comprar herbicidas químicos, en especial los de línea roja los cuales son más costosos.
Los campesinos recuerdan las amenazada de plagas y enfermedades, entre ellas también recuerdan que existían otros tipos de amenazas como los conejos y venados los cuales atacaban las plantaciones de las hortalizas, estos vivían del proceso de siembra del hombre y a su vez el hombre se alimentaba de esos animales al cazarlos.
Finalmente, ilustro otra practica utilizada en los campos de antaño para atrapar a los venados. Para contrarrestar los daños de estos animales, las personas construían cercas de realce hecha de pequeñas estacas, sostenida por dos tipos de horquetas, una pequeña y otra de mayor tamaño. Para llamar la atención del venado, se colocaban varios alimentos como arroz, maíz, yuca, entre otros. Dentro de esta cerca, había una gran trampa que consistía en una estaca clavada en el suelo y de punta muy fina. El venado al momento de saltar dentro quedaba incrustado en ella y moría al no poder liberarse.
*Delsa Cáceres. Investigadora y escritora panameña. Correo electrónico: delsaisab
