Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

     

      En este mes Centroamérica celebra como una sola sus 201 años de vida independiente. En el caso costarricense los centros educativos y caminos se vistieron de gala.  Fue así como miles de niños y jóvenes de distintas delegaciones de secundaria del Ministerio de Educación Pública, ya fuesen estos, de colegios públicos, científico o privados, celebraron el recorrido de la antorcha y múltiples desfiles, con un objetivo común: celebrar la libertad junto con sus familias y población en general. 

     El miércoles 14 de setiembre cada cantón costarricense celebró el recorrido de la antorcha, este año particularmente, representó en los corazones costarricense un despertar de la memoria nacional, de las expresiones públicas, de la fiesta patria y la algarabía nacional.

     El recorrido de la antorcha en los territorios costarricenses mostró un despertar de nuestra identidad, misma que orgullosos demostraban al son de aplausos, sudor, y alegría los jóvenes, docentes y actores que entusiastas participaban en esta. En muchos pueblos se recibió con gran júbilo después de dos años muy duros consecuencia de la pandemia.

     A raíz de esta grata experiencia vivida, hoy más que nunca, es preciso reflexionar nuestro papel en favor del cambio y mejora social, que permita a su vez, propiciar espacios diálogo y acción que fortalezca nuestros derechos, instituciones democráticas y el amor para con nuestra tierra.

     Muchos son los desafíos que la sociedad costarricense debe afrontar, y actualmente, y ahora, más que nunca, pero debemos alejar ese sentimiento de indiferencia ante posicionamientos que atentan nuestra soberanía nacional. Por el contrario, debemos celebrar con emoción y orgullo estas fiestas y propiciar nuevos mil encuentros e intercambios.

     La conmemoración de la independencia debe servir como llamado a la ciudadanía costarricense, que, a la luz de los nuevos cambios de gobierno, no permita que los conflictos y situaciones adversas nublen ese resplandor de paz y de libertad. Es necesario encender la luz la esperanza en favor de la paz y por lograr una mayor estabilidad económica para todos. Podemos alcanzar grandes proyectos, siempre y cuando aprendemos a trabajar en conjunto desde nuestros hogares, las comunidades y barrios de este hermoso país.

 

Cátedra de Historia de la UNED