Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Por Warner Ramírez*

Ficha técnica

Dirección: Michael Mann.

Guion: Christopher Crowe y Michael Mann, basado en El último mohicano de James Fenimore Cooper.

Música: Trevor Jones, Randy Edelman.

Fotografía: Dante Spinotti.

Montaje: Dov Hoenig, Arthur Schmidt.

Año: 1992.

     Los mohicanos fueron una tribu indígena norteamericana que tuvo protagonismo en la historiografía occidental a finales del siglo XVIII, mientras Francia e Inglaterra se disputaban tierras en el este de América del Norte. La celebridad de los mohicanos en la cultura popular proviene de una novela titulada El Último Mohicano, escrita por James Fenimore Cooper y publicada en 1826. Debemos entender que, gracias a su género literario, la visión del “hombre blanco” está romantizada y la concepción del indígena sesgada. Cuando se escribió esta novela las teorías de superioridad racial del “hombre blanco” estaban en su época de esplendor y el escritor estaba inmerso en una nación donde el esclavismo era una institución cultural y políticamente aceptada.

     Con base en esta novela se han hecho varias adaptaciones cinematográficas, la que nos atañe ahora fue estrenada en 1992, década en la que los indígenas estuvieron de moda en Hollywood, recordemos a Danza con Lobos (1990), Corazón de Trueno (1992), Pocahontas (1995), Los Últimos Guerreros (1995), es posible que haya más. El proyecto contó con la dirección de Michael Man y fue protagonizada por el afamado actor Daniel Day-Lewis, sin embargo, este no es su mejor trabajo.

     El contexto histórico de la película se ubica a mediados del siglo XVII, durante la Guerra de los Siete Años, donde las potencias coloniales europeas se enfrascaron en una serie de acontecimientos bélicos disputándose territorios ultramarinos. Esta guerra marcó un hito en la historia de la humanidad, por vez primera las potencias mundiales se disputaron terrenos en todos los continentes simultáneamente. El objetivo era claro: Alcanzar la supremacía mundial. La trama se desarrolla en las zonas rurales de las Trece Colonias, en los territorios que circundan el río Hudson y que eran apetecidos por Francia y Gran Bretaña y por los cuales se libraron cruentas batallas.

     Hay varios aspectos históricos que podemos encontrar en esta película, vamos a abordar algunos de ellos. Francia y Gran Bretaña se estaban enfrentando al otro lado de sus metrópolis, donde el acceso a soldados y suministros era costoso y lento, pronto se dieron cuenta que tales recursos debían provenir de las propias tierras que se estaban disputando. Quien ganase la guerra tendría acceso a súbditos pagadores de impuestos, materias primas abundantes y nuevos mercados para colocar las mercancías que se producían en Europa. Pero todo esto se pagó con sangre de inocentes, no sólo de las tribus indígenas, también de los colonos de origen europeo que sólo buscaban sobrevivir en un ambiente rural.

     Las estrategias militares utilizadas por los europeos en América fueron implacables, prontamente las tropas no dieron abasto y se fueron diezmando. Cada vez era más difícil encontrar en la metrópoli hombres dispuestos a dar su vida por los intereses del rey en tierras al otro lado del océano. Este obstáculo estratégico obligó a los europeos a establecer alianzas con las tribus autóctonas y en muchas ocasiones valerse de las intrigas para asegurarse su lealtad. Desde tiempos prehispánicos en Norte América no había una unidad política imperial que lograra controlar extensos territorios y a mediados del siglo XVIII las tribus indígenas estaban totalmente desarticuladas y con rencillas irreconciliables. Más allá de la parafernalia hollywoodense propia de estas películas, queda claro que las potencias europeas promovieron y acentuaron la discordia que ya existía en América.

     Otro aspecto que llama la atención desde el punto de vista histórico es el conflicto entre las autoridades políticas inglesas que fundamentaban su autoridad en el poder real de inspiración divina y los colonos que ya respiraban aires de independencia. Los generales ingleses necesitaban alimentar a sus tropas, y por supuesto que estos recursos provenían de los colonos. El reclutamiento forzoso fue otro recurso frecuente en esta guerra. Este es un verdadero flagelo para la humanidad, los políticos arman guerras y los civiles las pelean. Lo podemos ver en Ucrania, donde el gobierno ruso envía a hombres inocentes a morir en el campo de batalla por una guerra inexplicable.

     Es usual también en Hollywood glorificar los valores occidentales. Siento que se magnifica al “hombre blanco”, en el sentido que no se muestra el verdadero nivel de maldad de los altos mandos militares, por otro lado, el indígena se muestra como un ser vil, traicionero y de poco honor. Incluso el protagonista, el “último mohicano” tiene la dicha de tener genes caucásicos. Un cliché que ha sido fuertemente explotado en Hollywood, el hombre blanco llena la ausencia de héroes que tienen las culturas autóctonas. Esto lo vemos en Avatar (2009), en El Último Samurái (2003) y en Danza con Lobos (1990). El mercado manda, por este motivo maquillaron muy bien a Daniel Day-Lewis, posiblemente no había un actor de buen calibre, de tez morena y rasgos caucásicos que vendiera taquillas.

     La cinta es entretenida, llena de clichés, romántica y apta para llenar salas de cine. Desde el punto de vista técnico es una maravilla. Se rodó al aire libre, la escenografía es fantástica, ese ambiente natural que no se siente en las películas actuales nunca dejará de ser un punto a favor. La fotografía es clara y bien definida, la iluminación es constante, no había espacio para la penumbra característica que demanda el CGI. La banda sonora está a la altura, acompaña con buen tino el ritmo visual y emocional de la película. El guion es intenso y tiene giros interesantes. Las actuaciones son planas y poco sobresalientes.

 

*Mag. Warner Ramírez Profesor de la Cátedra de HIstoria de la UNED de Costa Rica. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.