Ficha técnica
Dirección: Edward Berger.
Guion: Edward Berger.
Música: Volker Bertelmann.
Fotografía: James Friend.
Montaje: Sven Budelmann.
Vestuario: Lisy Christl.
Año: 2022.
Duración: 147 minutos.
Escrito por Mag. Warner Ramírez* *
Erich Maria Remarque fue un escritor alemán que vivió y relató el sufrimiento vivido por las personas durante la Gran Guerra. En 1929 publicó su principal novela titulada “Sin Novedad en el Frente”. En el 2020, se anunció la producción alemana de una adaptación cinematográfica dirigida por Edward Berger y protagonizada por Daniel Brühl. La película fue estrenada en el 2022 y fue ampliamente galardonada, siendo incluso nominada para recibir el premio a la mejor película de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
El contexto se ubica en los últimos momentos de la peor guerra que hasta ese entonces había sufrido la humanidad. Alemania se encontraba fuertemente desgastada. El reclutamiento de soldados cada vez más jóvenes se había vuelto abrumador.
El argumento se basa en las vivencias de un joven alemán llamado Paul Bäumer, quien, junto a unos amigos, se enlista en el ejército sin la aprobación de su familia y mintiendo sobre su edad. El joven está lleno de entusiasmo, años de educación nacionalista lo han vuelto todo un patriota dispuesto a dar la vida por su nación. Además, su motivación ha sido fortalecida por las fuertes campañas publicitarias que les prometen honor y gloria en el combate. Lo que no tuvieron muy claro los jóvenes antes de reclutarse, es que la mayoría de los soldados de la generación anterior habían muerto. En la película se muestra como despojan a los caídos de sus uniformes, los lavan, los remiendan y los entregan a los nuevos reclutas. Luego, los jóvenes soldados marchan cantando alegres y vigorosos al campo de batalla, pero la situación da un giro radical de forma inmediata, cuando son atacados con gases venenosos.![]()
Esta es quizás la mayor imprecisión histórica de la película, a estas alturas de la guerra, ese fervor de los nuevos reclutas ya no era tan intenso, pero el director necesitaba mostrarlo así, para contrarrestar dos momentos claves de la guerra. Por un lado, los gobernantes llaman a los hombres a pelear una guerra necesaria e impostergable, pero en el campo de batalla son abandonados a su suerte para el beneficio de otros. Esto es exactamente lo que está pasando entre Rusia y Ucrania. Las potencias mundiales se disputan un territorio y el control de recursos y rutas comerciales, mientras los jóvenes soldados ucranianos y rusos dan su vida por un desenlace que nunca verán. Por otro lado, quienes producen armas se llenan los bolsillos a más no poder, con el dinero de quienes pagan impuestos.
En las trincheras se muestra a los jóvenes aterrados, como si no tuvieran noción de la realidad que les esperaba. Recordemos que en esa época no había medios audiovisuales que relataran los verdaderos horrores de la guerra. Durante la noche, las trincheras son bombardeadas y muchos soldados resultan muertos. Al día siguiente, entre llantos, el protagonista recoge las placas de todos los caídos, incluso la de uno de sus amigos. Luego, los soldados son enviados a una misión para encontrar a un regimiento perdido. Pero al encontrarlos se dan cuenta que todos han muerto por un ataque con gas. La escena es muy poderosa, principalmente porque todos los cuerpos pertenecen a adolescentes. La película muestra que el suministro de hombres es una consideración muy importante para los que mueven los hilos de la guerra.
Mientras tanto, en una narración paralela, en las oficinas del ejército, se recuentan 40 000 muertos en las últimas semanas. Matthias Erzberger, un político alemán, se da a la tarea de intentar convencer al alto mando de firmar la paz, pero el general Friedrichs, hace todo lo que está en su poder para que la guerra no termine, con la esperanza de ganar la guerra y no perder el honor. Los líderes de ambos bandos se reúnen para negociar la paz y los franceses les dan 72 horas para aceptar un listado de condiciones.
De vuelta en las trincheras, los soldados alemanes se preparan para un intenso ataque. Salen de las trincheras, corren despavoridos en medio de la metralla y muchos caen muertos. Paul logra entrar a la trinchera francesa y asesina a varios soldados, jóvenes también. Una vez controlada la trinchera francesa, aparece un actor nunca visto por Paul, los tanques de guerra que resultan inmunes a las balas. Paul ve como los disparos de los tanques matan a varios soldados alemanes e incluso les pasan por encima. El joven logra huir, pero al voltear atrás mira como soldados con lanzallamas queman vivos a los soldados alemanes. La película, en términos de violencia, resulta muy intensa, lo cual mantiene al espectador en un estado constante de tensión.
Los soldados alemanes, ahora son víctimas de aviones bombarderos que matan a todos por igual. Paul se ve en la necesidad de atacar a puñaladas a un soldado francés y este acto sangriento lo deja totalmente conmocionado, se arrepiente y consuelo a su enemigo mientras alcanza la muerte. De vuelta con los soldados en un lugar seguro, Paul ve como un amigo malherido se suicida clavándose un cubierto en el cuello. Mientras esto acontece, los altos mandos alemanes continúan con su discusión sobre el aceptar los términos franceses. Finalmente, el gobierno decide firmar la rendición y aceptar las demandas. El acuerdo se firma y entrará en vigor dentro de 6 horas. Los soldados se muestran felices porque se ha firmado la paz, pero el general Friedrichs les ordena lanzar una última ofensiva.
En cuanto a los aspectos técnicos, la película es una producción magistral. Las actuaciones son buenas y convincentes con pocas carencias de dramatismo. Los efectos especiales y la escenografía son geniales, no distrae en lo absoluto, más bien envuelven al espectador en los hechos. La música es una obra de arte realmente hermosa, de forma adecuada acompaña los hilos de la narración. El vestuario también contribuye con esa atmósfera de realismo que caracteriza a la cinta.
Esta cinta épica se puede catalogar como “antibelicista” y lanza una dura crítica a los valores occidentales del siglo XX. Su mensaje global es que pelear en una guerra no es un acto glorioso, sino enfrentarse a lo más oscuro y crudo de la violencia humana. Los soldados son utilizados por el mando a distancia como un medio para saciar aspiraciones imperialistas de unos cuantos. También se muestra como la propaganda bélica embauca a jóvenes entusiastas e inocentes a una muerte cruel e innecesaria. Mucha cinta se ha rodado sobre la Segunda Guerra Mundial, pero esta puesta en escena nos recuerda que la Primera también fue sangrienta y deshumanizada. El relato está basado en una novela, la historia de Paul es ficticia, pero está ubicada dentro de un contexto real, por este motivo la hemos catalogado como una película histórica. Al verla, se nos da la oportunidad de sentir el horror de la guerra. Estamos claros que hay una gran diferencia entre una película y no un documental, por lo tanto, es normal encontrar algunas imprecisiones históricas, lo cual no la desmerita.
**Mag. Wagner Ramírez. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico:
