Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

        

          Recientemente hemos visto o escuchado noticias sobre la desaparición de esta niña de escasos nueve meses, caso que ha generado una serie de dudas, sinsabores y cuestionamientos en todos los sectores.  Se siente un sinsabor por el tiempo transcurrido y pese al despliegue policial no se tiene una respuesta al caso.

      Analizando el deterioro de nuestra sociedad y del Estado en general, ha quedado evidente que muchas instituciones estatales en este caso particular y muy probablemente no sea un caso aislado, no han cumplido el fin para el cual fueron creadas.

      A manera de ejemplo y en este caso en particular, una niña de once años queda embarazada y su núcleo familiar no solicita una investigación del caso, y simplemente lo normaliza. E incluso partiendo de la información que circula en este caso en particular la madre de esta niña adolescente se embarazó a muy corta edad, por lo que vemos un patrón repetitivo.

      Y si analizamos que rol cumplió el Ministerio de Educación a través del Centro Educativos donde la niña cursaba estudios, surgen dudas si se establecieron las denuncias correspondientes a fin determinar como una niña de apenas once años estaba embarazada y en qué condiciones de riesgo, ésta se encontraba.  Pero tal parece que se normalizó y siguió su rumbo.

   Preguntamos también qué pasó con la Caja Costarricense de Seguro Social, pues el centro de atención de salud donde esta niña tuvo su control prenatal (si es que lo tuvo), no estableció la denuncia en forma oportuna, para determinar como una niña de once años estaba embarazada.

    ¿Y qué pasó cuando esta niña llegó a un centro hospitalario a tener su bebé? ¿Qué acciones tomó el centro hospitalario y que seguimiento ha dado a este caso como a muchos otros?  Una niña atendiendo a otra niña.

    Y el Patronato Nacional de la Infancia, donde ha estado en este tiempo, como responsable de resguardar los derechos de los niños de nuestro país, y responsable de velar por la conservación, desarrollo, desenvolvimiento y defensa del niño, niña y adolescente, desde el ámbito moral, intelectual, físico y social.

    Que le espera a nuestra sociedad, si no somos capaces de proteger a nuestra niñez, donde se ha fallado desde su núcleo familiar y el Estado en general.  Estamos viviendo una descomposición social, llena de indiferencia, pero también de violencia.

Cátedra de Historia de la UNED