Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 

   

 

 

 

     Las declaraciones e información emitidas por el actual gobierno resultan muy perjudiciales para la institucionalidad del país y la educación pública, pues desmerita el trabajo que realizan las universidades públicas en Costa Rica y pone en riesgo su funcionamiento. En este sentido, se está desinformando a la población sobre el verdadero uso de los fondos del FEES y sobre la forma como funcionan estas casas de enseñanza. 

    Por lo anterior,  es necesario explicar que El Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) se refiere a una partida específica de dinero que gira el estado para el financiamiento de las universidades estatales compuestas por Universidad de Costa Rica (UCR), Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Tecnológico de Costa Rica (TEC), , Universidad Estatal a Distancia (UNED), Universidad Técnica Nacional (UTN), lo cual permite su funcionamiento y sostén de los servicios que ofrece a la sociedad costarricense.

   En las últimas administraciones, lejos de ser una discusión que articule el beneficio del avance educativo y progreso social, esta inversión se ha categorizado de un gasto y desperdicio aduciendo calificativos alejados de la realidad y con el deseo de desprestigiar su existencia.

   Bajo la negociación del FEES, es muy distante a la discusión del beneficio de la educación y su importancia, sino que parte de un enfoque economicista y con un claro interés  político. Esto se explica en parte, en el hecho que las universidades como centros de pensamiento e investigación aportan ciudadanos críticos de la realidad nacional, humanistas e integrales, que en muchas ocasiones obstruyen planes maquiavélicos y sesgados de lideres políticos tradicionales.

   Si bien es cierto que existe una serie de elementos por mejorar en la educación superior existe una peligrosa tendencia colocar a la opinión pública con ellas utilizando datos sobre los supuestos salarios que reciben ciertos funcionarios. Pero no se aclara que existen cientos de docentes con salarios bajos, la gran mayoría está en condición interina y que pasan varios meses del año sin nombramiento o contratados de forma parcial con ingresos muy bajos respecto a los que resaltan dichas noticias amarillistas.

       Por otra parte, en ningún mensaje o comentarios se hace referencia a la calidad de la formación de estas casas de enseñanza, los proyectos de investigación y extensión que realizan a lo largo y ancho del país. Tan poco se reconocen su contribución en la creación de oportunidades para miles de costarricenses que han logrado cursar por sus aulas, carreras, cursos, capacitaciones y talleres.

     En definitiva, la forma como se ha atacado a la educación y salud pública en las últimas administraciones, lejos de buscar la mejora de servicios y un mejor uso de recursos, pretende una ruta hacia la privatización con el fin de beneficiar a ciertos sectores más que garantizar un progreso colectivo del país.

Cátedra de Historia de la UNED