Con motivo de las protestas contra la minera que se llevan a cabo en todo el país, desde el Río Viguí para allá, las cosas han podido ser manejadas de una manera más llevadera. No se puede decir lo mismo desde el Río Viguí hacia Chiriquí y Bocas del Toro.
Traigo a la memoria los tractores y cosechadoras Allis Chalmers, utilizados en los primeros arrozales, que vinieron a reemplazar al machete, coa y cortaderas. Era todo un espectáculo el que se podía apreciar cuando esa cosechadora avanzaba por el campo. Además del conductor, requería de dos hombres adicionales: uno para llenar los sacos de henequén, con el arroz en cáscara y otro para coser los sacos y dejarlos caer por una rampa metálica.
Los sacos llenos se recogían en un tractor para llevarlos al camión o al vagón del ferrocarril, con destino al molino del Instituto de Fomento Económico, Central Agrícola o al de Horna Hermanos, que tenían ramales ferroviarios, hasta sus bodegas en David. En el caso de las lecherías, se pasó del ordeño a mano para llenar el garrafón, a galeras techadas y piso de cemento, hasta las salas de ordeño mecanizado, con tanques fríos, para mantener las mejores condiciones de la leche grado A.
A partir de la promulgación de la ley bancaria, seis bancos nuevos llegaron a Chiriquí: el Bank of América, City Bank, Banco Fiduciario de París, Banco Exterior de España, Banco de Bogotá y Banco de Colombia, para unirse al Banco Nacional de Panamá y al Chase Manhattan Bank, para ampliar las facilidades crediticias, en una provincia que prometía un gran desarrollo agropecuario. Otros rubros que también hacían su aporte a la economía estaba la Chiriquí Land Company, los bananeros independientes, los cafetaleros, los yugoslavos de Cerro Punta, con sus producciones de papa y otras hortalizas, la naranja injertada en Boquete, la naranja de jugo en Potrerillos.
Al Puerto de Pedregal llegaban barcos que traían abono de Alemania. Desde allí zarpaban barcos con ganado en pie con destino a Perú y Venezuela. Se embarcaba azúcar del Ingenio de Alanje. Había depósitos de combustible de Gulf Petroleum, Esso Standard Oil, The Shell Company y del Ministerio de Obras Públicas, que se recibían en los barcos tanqueros Sea Town y Tercol, que llenaban sus tanques en la Refinería Panamá, en Bahía de las Minas, en la costa del Caribe y llegaban hasta Puerto Pedregal, después de cruzar por el Canal de Panamá. Todas esas inversiones se hicieron a largo plazo, con un análisis de crédito, proyección de mercado, para tratar de prever casi todas las variables.
En cuanto al transporte hacia Panamá, los buses de Ferguson, Largaespada, Cossú y Navarro, salían a las 2 de la tarde, desde calle quinta, por la carretera de concreto hasta Las Vueltas y desde allí en adelante, por carretera de piedras que pasaba por Guabalá, Quebrada de Piedras, Puerto Vidal, Soná, Santiago hasta Río Hato. Desde allí hasta Panamá, por carretera de concreto, pasando el canal por el ferry.
Toda esa dinámica de movimientos con el transporte de personas, ganado en pie, leche fluida, cisternas con combustible, pipas con gas licuado, cemento, carriolas, zinc, productos químicos para potabilizar el agua, medicinas para los hospitales, por la carretera interamericana, todo eso ha sido sometido a cierre casi total.
Cómo vamos a afrontar los compromisos con bancos, aseguradoras, seguro social, impuestos. Con el sector occidental inmovilizado, no sé cómo se podrá competir con la mayor potencia comercial del mundo cuando entre a regir el tratado comercial, con nuestro pequeño país. Supongo que los que podrán hacer su gran negocio, con los productores postrados, van a ser los importadores que no van a tener competencia. ¿Será que el fin justifica los medios ?
Panamá, David, lunes 27 de noviembre del 2023.
