Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

La compleja situación de estabilidad y manifestaciones del gobierno. Es preocupante las manifestaciones generadas por el presidente de Costa Rica las cuales realiza y de difunden por diversos medios cada semana.

Es necesario un llamado a la paz, el diálogo y el respeto a la institucionalidad y división de poderes en Costa Rica, aspectos que la actual administración de Rodrigo Chávez Robles parece no tomar en consideración o poner en tela de duda en cada uno de sus exabruptos opiniones.

Ejemplo de esto fueron las declaraciones realizadas en contra de dos diputados y de la contralora general Marta Acosta durante una actividad organizada en Limón. Lo cual generó duras críticas en diversos medios y van a tener un efecto en las próximas elecciones de la Asamblea Legislativa este próximo 1 de mayo, en especial la elección de la presidencia del Congreso.

Por otro lado, existe una clara tendencia de un gobierno cuya lógica es el desarrollo de políticas neoliberales, pero que se disfrazan de populismo en favor de la mayoría de la población, cuando la verdad es que afectan a la seguridad, salud y educación pública en el país.

Otro aspecto de suma importancia es la forma ciertos sectores políticos, dentro y fuera de los partidos políticos actuales se atribuyen la autoridad para desarrollar discursos al mejor estilo de “youtuberos” lo cual es muy peligroso, pues puede ocasionar el surgimiento de sectores radicales en el país.

Por último, se observa una notable despreocupación por temas ambientales y de recurso hídrico, lo cual en estos días motivó el desarrollo de un movimiento social el 24 de abril.

No se puede negar, que existe una enorme tensión social que se está acumulado producto de la situación económica, desempleo, seguridad, auge de grupos criminales, en especial vinculados con el narcotráfico; que complican la situación y la paz en nuestro territorio.

Por lo cual hacemos un llamado al procurar el respeto y diálogo, ya que ocupar un puesto de elección popular con lleva una enorme responsabilidad, una responsabilidad histórica y social, que debería estar en la mente de nuestras autoridades, representantes democráticamente elegidos y otros miembros de los tres poderes.

Pero el llamado también es para la población civil, para no prestarse a este juego y exigir mayor rendición de cuentas, control político y transparencia, pero con una única meta, sacar al país al adelante en un momento donde la situación internacional está muy tensa y donde existe el riesgo que la situación en las calles pueda salirse de control.

Cátedra de Historia de la UNED