Realizado por Mag. Eddy Soto*
Basado en: Ricardo Álvarez P.
Miembro de la «Association Internationale des Experts philatéliques (A.I.E.P.)
Al conmemorar 200 años de Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica, es de nuestro interés resaltar las series de estampillas con el Resello Guanacaste. Muchos países tienen en su filatelia, una época o un período en el cual las estampillas, por circunstancias generalmente espontáneas, se convierten en rarezas dadas las circunstancias fortuitas o imprevistas. Generalmente esas emisiones fueron puestas en circulación apresuradamente y reducidas en número, siendo en la actualidad escasas y costosas.
En el caso de Costa Rica los resellos GUANACASTE, son consideradas joyas de la filatelia costarricense, de cuya historia y peculiaridades se presentan a continuación.
En 1821 se produjo la independencia de la Capitanía General de Guatemala, por su parte el Partido de Nicoya, debía establecer su condición política, territorial y administrativa, decidiendo entre ser territorio independiente o anexarse a uno de los nacientes Estados. El 25 de julio de 1824, mediante un plebiscito, los pobladores del Partido de Nicoya manifiestan su voluntad de anexarse a Costa Rica.
Así fue como el partido de Nicoya y sus anexos se convirtieron en la quinta provincia de Costa Rica, llamada desde entonces Guanacaste, posiblemente por los muchos árboles de esa clase que existían en esa zona.
Respecto al tema de las estampillas, el Presidente de la República Bernardo Soto Alfaro emitió el siguiente decreto: «Acuerdo No. CIX de 14 de agosto de 1885. Palacio Nacional, San José. En atención a las dificultades que se presentan para el establecimiento de puestos de venta de especies fiscales en la provincia de Guanacaste, S.E. el General Presidente de la República acuerda: conceder el descuento de 6% sobre boletas de subvención y de 15% sobre compra de papel sellado, timbres y sellos de correo, siempre que dichas especies fiscales se destinen al consumo de aquella provincia para lo cual se marcarán con una contraseña especial. Comenzará este acuerdo a tener efecto el 1 de setiembre próximo». Siguen las firmas de rigor.
Ese decreto beneficiaba a los guanacastecos, al mejorar la utilidad por la venta de sellos postales, pero al mismo tiempo creaba la posibilidad de fraude fiscal, ya que cualquier persona podía comprar sellos con descuento resellados en Guanacaste. Además, nada impedía usarlos en otra parte del país.
Para evitar este posible fraude, el gobierno emitió, el 3 de setiembre del mismo año, un nuevo decreto: «Acuerdo No. CXIX de 3 de setiembre de 1885. Palacio Nacional, San José. A fin de que las especies fiscales vendidas para el consumo de la provincia de Guanacaste no puedan utilizarse en otros lugares con prejuicio del Tesoro, por mayor descuento que se concede en la venta de las destinadas a aquella provincia, S.E. el señor General Presidente acuerda: El papel sellado, sellos, estampillas de timbres y de correo y demás especies fiscales marcadas con la leyenda Guanacaste sólo podrán usarse en aquella provincia, y utilizadas en otro lugar, se tendrán por de ningún valor y efecto». Siguen las firmas de rigor.
De esta manera el Gobierno creó impedir el fraude fiscal; más sin ni siquiera sospecharlo, dejó establecida una norma filatélica: que los sellos resellados Guanacaste usados, sólo son auténticos si están cancelados con matasellos de las poblaciones de aquella provincia.
Tenemos ya explicadas las circunstancias fortuitas que originaron los resellos Guanacaste. Veamos ahora, así sea rápidamente, las peculiaridades de estos sellos, que circularon desde setiembre de 1885 hasta noviembre de 1891, es decir seis años, la rareza y el alto valor de algunas piezas.
Los resellos Guanacaste fueron aplicados únicamente en series completas sobre los sellos de correo de los años 1883, 1888 y 1889; y en los timbres proporcionales (fiscales) de los años 1884-1888. Cualquier otro sello que aparezca resellado Guanacaste es absolutamente falso.
Existen 13 tipos de resellos repartidos en 8 planchas, todos auténticos; y una plancha más, no identificada, a cuyo tipo llamamos G8, y cuyo estatus sigue en entredicho por muchos años. La diferencia entre tipos y planchas obedece a que en aquellos años la Imprenta Nacional de Costa Rica carecía de tipos suficientes para poder preparar 50 celdas iguales
Nadie sabe con exactitud cuántos sobres existen franqueados con sellos de Guanacaste. El último dato que yo supe indicaba ocho.
Sean mis últimas palabras de agradecimiento para la Asociación Filatélica de Costa Rica por haberme permitido, con generosidad filatélica, la reproducción de la mayoría de las ilustraciones que enriquecen el texto. Finalmente, los sellos, piezas múltiples, sobre y cancelaciones que ilustran este artículo pertenecen a la colección del distinguido filatelista costarricense don Estanislao Scriba G. (Palabras el autor).
*Mag. Eddy Soto. Profesor e investigador de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico:
Para saber más https://www.youtube.com/watch?v=J8Zq2Z6bFJ0
Anexión del Partido de Nicoya, la historia detrás de los hechos - Matices -21/07/16
Vladimir de la Cruz de Lemus
