Por MSc. Sonia Vargas Fernández*
A inicios del siglo XX (1927) con influencia de la arquitectura caribeña se construyó una casona con maderas finas y autóctonas que abundaban en el Valle del General, dicha construcción se dio como parte del proceso de desarrollo de la comunidad de Pedregoso de Pérez Zeledón, gracias al trabajo de la Junta de Educación y con la voluntad y colaboración de los vecinos, quienes brindaron parte de los materiales de construcción y la mano de obra necesaria, se hizo posible la construcción del edificio escolar de esta comunidad.
La madera fue el material primordial en dicha obra, ya que abundaba en las montañas cercanas, eso posibilitó la construcción de este inmueble, dichas maderas fueron extraídas con hacha y transportadas en carretas haladas por yuntas de bueyes propiedad de los pobladores, con la finalidad de brindar educación a la creciente población del Valle del General.
Esa hermosa casona albergó durante décadas a miles de niños deseosos de aprender y superarse, hijos de la comunidad de Pedregoso orgullosos de su tierra que día a día agradecen al recinto que les vio formarse. En el año 2006 se construyó una nueva edificación, moderna, para impartir lecciones y la bella casona en vez de ser olvidada se restauró gracias a la colaboración de la Asociación de Desarrollo, vecinos y padres de familia, así como el apoyo de algunas autoridades e instituciones y se convirtió en museo y se levanta cual bella es.
Al comprobar el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes la dedicación y amor por la casona la incorporó al Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica, bajo la categoría de edificación en La Gaceta Nº 54 del viernes 16 de marzo del 2007. La noticia lleno de alegría a todo el cantón de Pérez Zeledón y lo comprometió a proteger y preservar la joya heredada.
Actualmente el material utilizado en esta edificación lamentablemente ya no es usual debido a la gran deforestación, al crecimiento de la frontera agrícola y la ganadería extensiva; por lo que convierte a la hermosa casona en un representante histórico en el ámbito arquitectónico, demuestra que posee un alto valor histórico y patrimonial para la comunidad, constituyéndose en parte de su identidad como colectividad.

*MSc. Sonia Vargas Fernández. Profesora de la Càtedra de Historia. Correo electrònico: vafer74hotmail.com
