Escrito por don Manuel Antonio Herrera Vigil*
No soy educador, pero me gusta leer. Ahora con tantos cambios, trato de explicar cómo de vivía desde 1950 en adelante...
La Ciudad de Colón fue trazada desde los tiempos de la construcción del ferrocarril hasta Panamá. Los colonenses conservan la costumbre de dar las direcciones de acuerdo a la ubicación de sus calles y avenidas. Escuche usted los noticieros y ellos se refieren a un evento ocurrido en Bolívar, entre siete y ocho. Es decir, en la Avenida Bolívar, entre calle siete y calle ocho más el número del edificio y el número del cuarto, sin mencionar ninguna otra referencia.
En la Ciudad de Panamá, hablamos de calles y avenidas, pero agregamos datos. Por ejemplo, Vía España, frente a la antigua casa Miller.
En David, el trazado casi cuadriculado, lo debemos a las autoridades municipales que contrataron al señor Eugenio Loeffler, en los primeros años del siglo XX. El centro geográfico está determinado por el punto donde se encuentran la Avenida Central, que arranca en la Avenida Obaldía y la Calle Central, que inicia en el Barrio Bolívar.
El Hotel Nacional, el Cuartel de Bomberos, la casa de Don Ricardo Alvarado y su esposa doña Elvecia Torraza de Alvarado y la casa de la familia Samudio, ocupan las cuatro esquinas de ese centro geográfico. Muy bien se puede erigir un monumento o dibujar una rosa de los vientos, que podría convertirse en un sitio de interés turístico. En esa área tenemos los edificios del Palacio de Gobierno; Biblioteca Pública Santiago Anguizola Delgado, que ocupa el edificio de la antigua Estación del Ferrocarril Nacional de Chiriquí; el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, situado en el edificio que antes servía como bodega de carga del ferrocarril. El Palacio Municipal es una de las pocas construcciones diseñadas de este a oeste, de manera que el sol abrasador pasa sobre el techo mientras que las puertas y ventanas están orientadas de norte a sur.
Como si cuatro puntos cardinales no fueran suficientes, cuando se construyó el ferrocarril, a los moradores al oeste de la línea nos llamaban los de la "otra orilla".
Cuando se tomaba el motor en David, Alanje o La Concepción, si iba en dirección a Progreso, decía "voy para adentro". Cuando venía de regreso decía "voy para afuera".
Otra expresión que se escucha a los pasajeros de la carretera desde La Concepción, Volcán, Cerro Punta y Río Sereno, es "voy para arriba" o "voy para abajo".
Los pobladores de nuestros cortos ríos navegables deben manejarse de acuerdo a las mareas, que en el Océano Pacífico, pueden alcanzar hasta de 21 pies. Generalmente, Ellos preparan sus canoas o piraguas para bajar con carga "en la vaciante" y se programan para regresar cuando la marea comienza a crecer.
La marea baja todavía se tiene en cuenta a la hora de sacar horcones, varas de mangle y caña blanca. También se coordina cuando hay que castrar caballos, cerdos, novillos.
Artículo 1162. Los cuatro puntos cardinales.
David, lunes 17 de febrero 2025. Les invito a escuchar Radio Periódico Opinión, que dirige don Wilfredo Justavino Jurado, por Radio Chiriquí 106.9 FM.
