Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Escrito por don Manuel Antonio Herrera Vigil*  

No soy educador, pero me gusta leer. Ahora con tantos cambios, trato de explicar cómo de vivía desde 1950 en adelante...

Don Teodosio Rodríguez, persona a quien tuve el honor de conocer en su vivienda de la Plaza de Sucre, autografió, con gruesas letras, un ejemplar de la Revista Lotería con su artículo "Cuarenta y cinco Años Después", para Manuel Herrera Olmos, mi padre.  Allí narra los antecedentes históricos, el Laudo Loubet, el Fallo White y los hechos en Pueblo Nuevo de Coto.   De allí extraigo los nombres de los otros voluntarios que acudieron al llamado de La Patria.

Observador historiaManuel Salvador Pinzón, era el  corregidor de Pueblo Nuevo de Coto y Vicente Cozarelli, el policía que cabalgó hasta Progreso para llevar el mensaje de la invasión, firmado por el Coronel H. Zuñiga Mora.

Néstor Bonilla era el corregidor de Progreso y Aristides Aguilar, Eugenio Rangel, Alfonso Samudio, agentes de policía y Felipe Moreno, Jefe en Progreso, quien tomó el mensaje, lo mostró al señor Felix Abadía Acevedo, el cual lo transmitió por teléfono de la Panamá Sugar Company al señor Nicolás Delgado, Gobernador de Chiriquí.   Felipe Moreno montaría un caballo descansado para seguir con el mensaje por la ruta a Divalá.  Llegó allí a las 10 de la noche.  Lo atendió el corregidor Gregorio Ortíz quien le asignó un acompañante, el ex gendarme colombiano Rafael Beliz.  Llegaron a David a las 2 de la madrugada del 22 de febrero.  El Gobernador estaba despierto, redactando telegramas a diversos funcionarios, entre ellos al Dr. Belisario Porras, Presidente de la República.

Un grupo de jóvenes regresaba de los juegos de playa en La Barqueta y al llegar a Alanje, encontraron mucha actividad frente al despacho del alcalde, señor Pedro Bonilla Quintero.  A las 7 de la noche del 22 de febrero, salió el grupo de unos 30 voluntarios de Alanje, bajo las órdenes del Capitán Alvaro Contreras, rumbo a la estación de La Pita, para esperar las armas.  Arribó el tren sin armas ni municiones.

Continuaron rumbo a Divalá donde llegaron a las 2 de la madrugada del día 23, donde gran cantidad de vecinos de ese pueblo y otros lugares vecinos se sumaron a los defensores. Allí fueron atendidos por Gregorio Ortíz, José de la Cruz Guevara, Harmodio Herrera Olmos, Roberto Anguizola, los hermanos Allard, Mateo Rivera, Inocencio Rivera, José María Aizpurúa, Juan A. Pino, Ricaurte González, Nicolás Guevara, Miguel Concepción, Valentín Díaz, Joaquín Beitia, Casimiro Tello y Federico Araúz.

Cerca de mil hombres, incluyendo las fuerzas de la policía, salieron de Divalá y llegaron a Progreso, en la tarde del día 23.  Don Félix Abadía ofreció los campamentos de la Panamá Sugar Company para alojar la tropa.

En la mañana del 24, el Coronel Manuel de Jesús Jaén, informó que las armas no habían llegado y por órdenes del General Manuel Quintero Villarreal, Comandante en Jefe, había que permanecer en Progreso.

Esto disgustó mucho a don Alvaro Contreras quien pidió ser relevado del cargo.   En su lugar, nombraron nuevo Capitán al señor Gabriel Diannuz; como Teniente, al señor León Eisseric; como Sub Tenientes a los señores Teodosio Rodríguez y Octavio Ortega; como Sargentos: Manuel Batista y Evaristo Staff.  El señor Gasparino Samudio fue nombrado Sargento a las órdenes del Estado Mayor.

Al señor Alvaro Contreras le fue encomendada la administración de la Brigada, con el rango de Capitán y luego nombró a los señores Fidel Morales, Manuel Antonio Bonilla, Lorenzo Marín y Cástulo Valdés, como ordenanzas.

El Presidente Porras, requerido por un diplomático estadounidense a entregar las armas en 1916, había mandado reservar 50 rifles Remington con unos 60,000 tiros.  Este armamento y 50 carabinas más era el arsenal de que disponía el destacamento de 100 policías que bajo el mando inmediato del Capitán Tomás Armuelles, y llevando al General Quintero como Jefe Supremo de Operaciones, salió para Chiriquí a bordo del vapor "Veraguas" de la Compañía Pinel Hermanos, en la noche del 22 de febrero y arribó a Rabo de Puerco, 44 horas después.