
Por Licda. Lilliana Vanessa Campos Jiménez*
La evolución de las bibliotecas escolares en Costa Rica refleja un proceso continuo de transformación educativa, impulsado por el compromiso con la calidad, la equidad y la innovación. Desde la segunda mitad del siglo XX, estos espacios han trascendido su concepción tradicional como depósitos de libros, para convertirse en entornos pedagógicos vivos, integradores y estratégicos, que contribuyen a la formación integral del estudiantado y al fortalecimiento del sistema educativo nacional.
Con la promulgación de la Ley Fundamental de Educación en 1957, se confirió al Ministerio de Educación Pública (MEP) la responsabilidad de crear y fortalecer las bibliotecas escolares, marcando un hito significativo en la incorporación de este servicio al sistema educativo.
Durante los años sesenta, América Latina y el Caribe iniciaron una reformulación conceptual de la biblioteca escolar, promoviendo su transición hacia modelos pedagógicos activos. En este contexto, Costa Rica dio un paso decisivo en 1974 con la designación de la primera asesora nacional de bibliotecas escolares en el MEP, con el objetivo de brindar orientación técnica, fortalecer la organización de estos espacios y destacar su valor dentro del proceso educativo.
Un año después, en abril de 1975, el Departamento de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje (BEYCRA) inició sus funciones bajo el nombre de Departamento de Bibliotecas y Textos Escolares, con el objetivo principal de mejorar la organización y los servicios bibliotecarios, promover el trabajo cooperativo y capacitar a profesionales en el área. Ese mismo año marcó otro acontecimiento relevante con el inicio del Sistema de Bibliotecas Escolares.
Durante la década de los ochenta, la Declaración de Lima impulsó a los Ministerios de Educación de la región a integrar la biblioteca escolar al sistema educativo y a asignar recursos para su fortalecimiento. En esa línea, también se promovieron instrumentos como el "Modelo flexible para un sistema nacional de bibliotecas escolares", cuyas autoras fueron Silvia Castrillón, de Colombia, y Elia María Van Patten, de nuestro país.
En ese mismo período, se implementó el Programa de Servicios Bibliotecarios y de Tecnología Educativa (1982–1986), un proyecto de gran solidez técnica y pedagógica que recibió el reconocimiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) como modelo ejemplar para la región. De esta forma, Costa Rica avanzaba con pasos firmes en el posicionamiento de estos espacios como aliados del proceso educativo.
El Departamento de Bibliotecas Escolares se consolidó institucionalmente como parte de la División de Desarrollo Curricular en 1993, mediante el Decreto Ejecutivo No. 22612-MEP. Posteriormente, en 2011, se reubicó bajo su nombre actual (Departamento BEYCRA), adscrito a la Dirección de Recursos Tecnológicos en Educación, mediante el Decreto Ejecutivo No. 36451-MEP, con el fin de potenciar la innovación mediante la incorporación de tecnologías digitales en el quehacer bibliotecario.
A partir del 2009, el Departamento BEYCRA impulsó la conformación de redes de colaboración entre profesionales en bibliotecología de las 27 Direcciones Regionales de Educación (DRE). Para facilitar la coordinación, se creó la figura de “bibliotecólogo enlace”, un cargo ad honorem que actúa como canal de comunicación entre el Departamento y las bibliotecas escolares, apoyado por un “asesor regional enlace” designado por cada DRE. Estas figuras fueron formalizadas en el 2017 mediante la circular DVM-AC-031-2017.
Desde entonces, el Departamento BEYCRA ha liderado diversas iniciativas innovadoras que han fortalecido el papel de la biblioteca escolar como espacio para la transformación educativa:
· Entre 2011 y 2014, se fortalecieron 262 bibliotecas escolares mediante el Proyecto de Transformación de BE a CRA, con la dotación de equipo tecnológico y procesos de actualización profesional, promoviendo espacios más dinámicos y pedagógicos.
· Entre 2015 y 2018, el Programa Tecno@prender benefició a 127 bibliotecas escolares mediante la entrega de equipo tecnológico, promoviendo la integración de tecnologías móviles en los procesos educativos.
· El 26 de febrero del 2021, se lanzó el sitio web institucional del Departamento BEYCRA (SIBEYCRA), concebido como una herramienta para la divulgación de recursos de apoyo, actividades, experiencias, buenas prácticas y normativa relacionada con las bibliotecas escolares. Esta iniciativa también representa una estrategia de visibilización del quehacer bibliotecario a nivel nacional e internacional, y ofrece información confiable y actualizada para profesionales en bibliotecología, investigadores y estudiantes del área.
· En 2023, se impulsó el proyecto “Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje como herramienta de apoyo a la alfabetización tecnológica”, en alianza de la Embajada de Corea, fortaleciendo a 10 centros educativos con actualización profesional y equipo tecnológico.
· En 2024, se implementó el proyecto “Fortalecimiento del aprendizaje colaborativo en los BiblioCRA con alta condición migrante en la región central de Costa Rica”, mediante el cual se fortalecieron tres bibliotecas escolares con equipo tecnológico y mobiliario adecuado a la filosofía del aprendizaje colaborativo. Este proyecto contempla proyecciones de ampliación para el año 2025.
Actualmente, las bibliotecas escolares desarrollan acciones promovidas por el Departamento BEYCRA en diversas líneas estratégicas: apoyo al currículo, alfabetización informacional, fomento de la lectura, extensión cultural, investigación, apropiación tecnológica y promoción de espacios para la socialización, la creatividad y la experimentación. Estas líneas de acción permiten que la biblioteca escolar contribuya activamente al desarrollo de competencias, actitudes y valores fundamentales para la vida, en sintonía con la Política Educativa Nacional.
En concordancia con el Manifiesto IFLA/UNESCO (2015), la biblioteca escolar se define como un espacio integral al proyecto educativo institucional, garante del acceso equitativo a la información, promotora del pensamiento crítico y mediadora del aprendizaje a lo largo de la vida. Estos principios guían la labor del Departamento BEYCRA, que impulsa lineamientos para el funcionamiento de estos espacios, promueve la inclusividad, el uso de metodologías activas y la creación de entornos de aprendizaje colaborativo e innovador.
Asimismo, el Consejo Superior de Educación, a través de la Política de Fomento de la Lectura (2013), reconoce a las bibliotecas escolares como espacios estratégicos para impulsar la lectura, la escritura y el acceso a recursos educativos de calidad. En este marco, se refuerzan iniciativas orientadas al fomento lector y escritural, como el Encuentro Literario BEYCRA —anteriormente llamado Encuentro Colegial de Escritores, que promovía un concurso de cuento y poesía en centros educativos—, dirigido a estudiantes de secundaria. Esta iniciativa promueve el pensamiento crítico sobre temáticas actuales y dinamiza el papel de las bibliotecas como centros activos de innovación pedagógica, que fomentan la comprensión lectora y la animación de la lectura y escritura.
En el marco del Plan de Acción 2023–2026 de la Política Nacional para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres (PIEG), el Departamento BEYCRA también ha asumido compromisos orientados a la formación de profesionales en bibliotecología en temas de equidad de género y derechos humanos, contribuyendo al cambio cultural en los espacios educativos.
Este proceso evolutivo de las bibliotecas escolares en Costa Rica como se visualiza en la Figura 1, ha incorporado diversas iniciativas orientadas al fortalecimiento de estos espacios, la actualización profesional del personal y la integración de enfoques y ambientes innovadores —como los CRA, los learning commons, los espacios maker y el aula RTC— con el objetivo de ampliar su función educativa. Todo este desarrollo se ha llevado a cabo sin perder la identidad construida históricamente a través de su tipología como “biblioteca escolar”, la cual representa mucho más que una simple denominación: constituye una misión pedagógica reconocida a nivel mundial, respaldada institucionalmente, con un marco normativo sólido que legitima su existencia y un reconocimiento consolidado dentro del sistema educativo costarricense.
Figura 1

Biblioteca escolar fortalecida con mobiliario y equipo tecnológico para el aprendizaje colaborativo.
Note. Fotografía tomada por la bibliotecóloga Cinthya Sequeira Díaz, de la Escuela Rincón Grande de Pavas de la DRE San José Oeste.
En este contexto, el Departamento BEYCRA continúa fortaleciendo la identidad de la biblioteca escolar mediante estrategias que la posicionan como un espacio vital, dinámico, inclusivo y comprometido con el aprendizaje significativo y el desarrollo integral del estudiantado y el aporte de estos espacios. Este proceso ha evidenciado el valor de las bibliotecas escolares como aliadas clave del sistema educativo nacional. Su aporte se manifiesta en la capacidad de enriquecer los procesos de enseñanza y aprendizaje, fomentar la lectura y la alfabetización informacional, reducir brechas tecnológicas, apoyar la implementación de políticas educativas y promover una educación cada vez más inclusiva y equitativa. Mediante sus acciones, estos entornos han asumido un rol protagónico en la formación de estudiantes críticos, participativos y comprometidos, contribuyendo directamente al cumplimiento de los fines del sistema educativo nacional.
En definitiva, la evolución de las bibliotecas escolares en Costa Rica constituye un testimonio del compromiso con un modelo educativo que promueve la innovación con propósito, la preservación de su identidad como legado institucional y el aporte constante al fortalecimiento del sistema educativo nacional. Gracias a la gestión visionaria del Departamento BEYCRA y al compromiso de sus profesionales, las bibliotecas escolares costarricenses se proyectan hoy como entornos vivos, pertinentes y transformadores, esenciales para la construcción de comunidades críticas, lectoras y participativas.
Referencias
Costa Rica. Ministerio de Educación Pública. (1957). Ley N° 2160. Ley Fundamental de Educación. Imprenta Nacional.
Costa Rica. Ministerio de Educación Pública. (1985). Memoria 1985: Período 1982–1986. San José, Costa Rica: Ministerio de Educación Pública.
Costa Rica. Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan). (2017). Proyecto Transformando bibliotecas escolares en centros de recursos para el aprendizaje (BEYCRA). En Catálogo de oferta de cooperación técnica de Costa Rica en niñez y adolescencia. pp.73-79. https://documentos.mideplan.go.cr/share/s/Oje1xKnKTz-CNIOzM6VCog
Costa Rica. Ministerio de Educación Pública (2014). Organización Administrativa de las Oficinas Centrales del Ministerio de Educación Pública. Decreto N° 38170-MEP. Diario Oficial la Gaceta Digital Nº 31. https://www.imprentanacional.go.cr/pub/2014/02/13/COMP_13_02_2014.html
IFLA/UNESCO. (2015). Directrices de la IFLA/UNESCO para la biblioteca escolar. https://repository.ifla.org/bitstream/123456789/1096/1/ifla-school-libraryguidelines-es.pdf
Costa Rica. Ministerio de Educación Pública (2025). SIBEYCRA. Recuperado de https://sibeycra.mep.go.cr/
Pérez, A. (2012). Origen y evolución de la bibliotecología en Costa Rica. Colegio de Bibliotecarios de Costa Rica, 2012.
Sequeira Díaz, C. (2025). Biblioteca escolar fortalecida con mobiliario y equipo tecnológico para el aprendizaje colaborativo [Fotografía].
Van Patten de Ocampo, E. (1993). Elementos de bibliotecología para la biblioteca escolar y los centros de recursos para el aprendizaje. EUNED. pp. 11-28; 49-52.
*Autora: Licda. Lilliana Vanessa Campos Jiménez, Bibliotecóloga Escolar y Tutora de la Cátedra de Gestión y Servicios en Bibliotecas y Unidades de Información
Dirección de contacto:
Contacto Biblio-Enlace: Mag. Liz Robles Hernández,
Cátedra de Gestión y Servicios en BUI-ECSH-UNED:
