Escrito por don Manuel Antonio Herrera Vigil*
No soy educador, pero me gusta leer. Ahora con tantos cambios, trato de explicar cómo de vivía desde 1950 en adelante...
Los que tuvimos la dicha de viajar en el motor del Ferrocarril Nacional de Chiriquí, atesoramos algunos recuerdos que permanecen latentes en la memoria.
La puntualidad era estricta. A las 06:45 de cada mañana, salía el motor de pasajeros de la Estación de David y de la Estación de Puerto Armuelles. En las distintas estaciones, los pasajeros subían y bajaban, de acuerdo a cada destino. También lo hacían los "colectores" para abrir con llave el candado de los teléfonos del ferrocarril, para comunicarse con el "Despacho" y recibir instrucciones acerca de cual tren mantenía el derecho en la vía principal y cuál debía esperar en una vía secundaria.
La llegada a David o a Puerto Armuelles era pasada las 10 de la mañana. La hora de regreso estaba programada a las 02:00 de la tarde. Es decir, tomaba como tres horas y media recorrer de un punto a otro.
Ahora evoco esa época, puedo comprobar que la ruta de David a La Concepción y luego hacia Progreso y Puerto Armuelles se hizo casi toda en tierras bajas. Al salir de David lo hacía por la llanura que pasa a un lado del Cerro San Cristóbal, sube una colina antes de llegar al Río Platanares y las únicas diferencias de nivel se presentan al acercarse a los diferentes ríos, que durante siglos, han labrado cañones, barrancos y valles, en su ruta al mar. El punto más alto está ubicado en Santa Marta, donde también fue instalada la torre de Microondas, para comunicarnos con Costa Rica, cuando no había celulares.
Desde hace 500 años se comenzó a desarrollar el eje Norte Sur, con el Camino de Cruces y el Camino Real, entre Panamá y Portobelo. Junto a la fiebre del oro en California, se comenzó a construir el Ferrocarril Transístmico Panamá Colón, el primero de costa a costa en todo el Continente Americano. A finales del Siglo XIX, los franceses fracasaron en su intento por construir el canal. En el Siglo XX, los estadounidenses impusieron severas medidas sanitarias, lograron erradicar los mosquitos y las fiebres, lo que junto a nuevos adelantos tecnológicos les permitió terminar la colosal obra de ingeniería del Canal de Panamá.
El desarrollo de Panamá hacia el Oeste, ha tomado más tiempo. En la década de 1930 se anunció que se podía recorrer la Carretera Nacional hasta David y la travesía demoraba 16 horas. En 1958, durante mi primer viaje a Panamá, este mismo trayecto tomaba 12 horas. En 1967, durante la presidencia de Marcos Robles, la Carretera Interamericana se podía recorrer, por las montañas de Tolé y El Alto de Los Ruíces, toda pavimentada, a doble vía.
Los planes del Tren Panamá Paso Canoas indican que esos 475 kilómetros se podrían recorrer a una velocidad de 180 kilómetros y el trayecto podría tomar unas 3 horas. Informan que requerirán construir unos 70 puentes nuevos y harán perforaciones de 40 o 50 metros de profundidad, para efectuar los estudios de suelo y rocas.
Los estudios hacia el Oeste nos conectarían con Costa Rica y el resto de América Central y América del Norte. Nos queda la tarea pendiente para desarrollar la ruta del Este, que nos permitiría establecer comunicación con Colombia y el resto de América del Sur.
Artículo 1238. Trenes del ayer y del mañana.
David, miércoles 30 de julio 2025.
*Mag. Manuel Antonio Herrera Vigil. Colaborador panañameño del Boletín Historia y Sociedad de la Cátedra de Historia de la UNED.
