Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Lic. Jafeth Campos Ramírez*

La información, antigua como la humanidad y a la vez actual en toda su dimensión y utilidad, es un tema de investigación muy amplio e interesante. Hoy en día se habla mucho de la Sociedad de la Información como si se tratara de un tema novedoso; sin embargo, la información al ser consustancial e inherente al hombre, ha existido siempre.

  Sin información no puede desarrollarse, ni puede evolucionar la sociedad, sociedad que surge de la relación y comunicación entre sus semejantes, con los que indefectiblemente debe convivir. La comunicación está basada en un flujo, una transferencia de información en sentido recíproco y concordante.

  En el mundo actual la información nos rodea e inunda, debemos intentar conocerla, discernirla, dominarla y canalizarla. La información nace con el hombre, ha existido desde que existe la humanidad, por cuanto ella es inherente al ser humano; sin embargo, el desarrollo científico, técnico, industrial, económico y social iniciado a finales del siglo XIX y vigorizado en el pasado siglo, trajo como consecuencia el aumento exponencial de la información.

  En la época actual, caracterizada por los constantes cambios y por la globalización, la información es considerada de valor incalculable. Hasta hace algún tiempo la información destacaba por su papel instrumental, es decir, servía para agilizar trabajos, para ayudar en decisiones y para gestionar. De este papel instrumental ha pasado a ser considerada con valor en sí misma.

  En la actualidad efectivamente la información ha pasado a constituir un recurso con marcado valor económico, asimismo se ha convertido en un activo de importancia estratégica y en una mercancía imprescindible para negociar en un mercado dominado por la ley de la oferta y la demanda y sus derivados. La información es un bien económico y se comporta como tal: su precio es elevado, vale dinero y su gestión produce dinero. En suma, la información en el entorno mundial globalizado impacta en el desarrollo socioeconómico.

   La información es un recurso económico con un gran efecto multiplicador. Es un producto que no se gasta con su uso y puede duplicarse y trasmitirse a cualquier parte con costos relativos mínimos, sea, es un recurso ideal para ser compartido. Además, es la savia vital de cualquier organización, pues la información es fundamental en el proceso de toma de decisiones. Para las empresas globalizadas, este bien se ha convertido en un recurso clave, ya que deben conseguir, procesar, usar y comunicar información, tanto interna como externa, en sus procesos de planificación, dirección y toma de decisiones. De ahí que la información es permanentemente un recurso crítico estratégico para la gestión empresarial, es un recurso competitivo tanto interno como externo.

  De igual manera la información es un recurso esencial para las organizaciones públicas, por cuanto requieren, al igual que el sector empresarial, información adecuada para poner en acción las actuaciones esperadas por los ciudadanos en su devenir diario.

  Es evidente que la información en la actualidad constituye un recurso nacional, indispensable para todos los programas y actividades nacionales de desarrollo. Los nuevos lineamientos en que se desarrolla el mundo, condicionan un mayor uso de la información para la toma exitosa de decisiones operativas, tácticas y estratégicas, y en la solución de problemas. Son conocidos los efectos positivos del buen uso de la aplicación de la información para la productividad y la competitividad, así como el papel desempeñado por la misma en la planificación, la investigación y la innovación tecnológica.

   La información es un recurso básico para cualquier actividad humana, máxime en momentos de cambios acelerados y continuos. Por ello, en la actualidad la información es considerada un recurso estratégico, comparable con la energía, el trabajo y el capital, y se le conceptualiza, cada vez más, como símbolo de poder. Representa el motor de toda actividad humana y de la vida cotidiana, fundamental para el sector empresarial y estatal. Es difícil imaginarse una Sociedad de la Información y un mundo globalizado, sin las venas por donde corre la savia de la información, como irreal hacer referencia a la Revolución Industrial sin mencionar la máquina a vapor o los telares.

  Sin embargo, es importante mencionar que la información no es neutra, imparcial, ni apolítica; ni tampoco está aislada, desamparada y solitaria del contexto. La información emitida cumple una finalidad específica para con su emisor, de ahí que el receptor debe saber discernir ante el mundo de la información.

  La información, en sí misma, es transmitida con un grado de intencionalidad casi siempre subjetivo, por cuanto el fenómeno de la información es un proceso elaborado por el propio ser humano. No todo lo que se escucha, se dice o se escribe es información, y ni toda la información es verdadera, es imprescindible recurrir al tamiz de la crítica.

   Finalmente, es imperioso hacer énfasis en que la información en este mundo globalizado debe estar al alcance del ser humano y en función de su desarrollo, ya sea como bien económico o recurso estratégico productivo, debe representar una oportunidad para todos y para todas y alcanzar el objetivo máximo de equidad con desarrollo y justicia social.

 

*Lic. Jafeth Campos Ramírez. Historiador y Archivista. Funcionario de la Dirección General del Archivo Nacional y Profesor de la Cátedra de Historia de la Cultura de la UNED. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.