Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 A los 2 de la mañana del 16 de noviembre de 1989 el comando élite Atlacatl del Ejército salvadoreño irrumpió en el campus de la Universidad Centroamericana en San Salvador y asesinó a 6 sacerdotes, su cocinera y a su hija de 15 años. Entre los sacerdotes estaban Ignacio Ellacuría, el rector de la Universidad; Ignacio Martín Baró, reconocido psicólogo social; Amando López; Segundo Montes;  Juan Ramón Moreno; Joaquín López. La cocinera se llamaba Elba Ramos y su hija Celina Ramos.

    La guerra en El Salvador se había detonado con el asesinato de Monseñor Romero en 1980. Para 1989 los sacerdotes jesuitas habían llevado a cabo un fuerte trabajo en pro de los Derechos Humanos. Además su estilo de universidad hacía de la UCA un lugar de crítica constante de la situación económica del país y de la violencia. Los escritos del padre Ellacuría denunciaban la imposibilidad de salida del conflicto por la vía armada.

    Para el año de 1993 las investigaciones independientes demostraron que el asesinato fue ordenado desde los altos mandos de las fuerzas armadas, e incluso involucraron al presidente del país entonces Alfredo Cristiani.

   En el año 2009 las autoridades españolas anunciaron que estudiarían el caso puesto que cinco de los sacerdotes eran españoles de nacimiento. Sin embargo, una serie de obstáculos legales han impedido que hasta ahora se juzgue a los autores intelectuales y materiales del asesinato. En algunos casos se ampararon en la Ley de Amnistía que firmó tras los acuerdos de Paz en 1992, pese a que en este caso se atacó a población civil. En otros  casos las leyes internas del país han impedido la extradición, algunos de la involucrados se han traslado a vivir a Estados Unidos donde tampoco se ha facilitado un juicio a los responsables del asesinato.

   Pese a que el asesinato de los Padres es considerado la piedra de toque que obligó a buscarle una salida negociada al conflicto, la falta de juzgamiento a los involucrados es tema pendiente en el XXV aniversario de la muerte de los padres. El caso es emblemático para Centroamérica pues se pone en juego a los sistemas de justicia para defender a quienes atacan a los Derechos Humanos.

   El caso de los padres jesuitas no es un hecho del pasado y aislado,  las últimas noticias sobre los casos de violencia en Costa Rica, nos obligan a reflexionar sobre la importancia de la paz y el combate con los actos de violencia al interior de los países latinoamericanos, sobre todo en Centroamérica la cual ha sido tan duramente golpeado por los flagelos de narcotráfico y las altas tasas de criminalidad. 

    El caso de los 43 estudiantes asesinados en México, los secuestros y desapariciones contra la ciudadanía son temas exigen una toma de conciencia. En este sentido el silencio se convierte en otra forma violencia que está afectando seriamente nuestras sociedades. La sociedad civil están en la obligación de exigir a las autoridades la rendición de cuentas sobre estos hechos y sus culpables con el propósito de que estas situaciones, tal como ocurrido en El Salvador, no queden impunes ni en el olvido.

Cátedra de Historia de la UNED