Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 

La UNESCO ha definido la cultura como el conjunto de rasgos distintivos, materiales y espirituales que caracterizan a determinado grupo social. Ella incluye los modos de vida, las artes, las letras, los valores, las tradiciones, las creencias. A diferencia de épocas anteriores en las que, cuando se hablaba de cultura, se homologaba a las palabras educación o bellas artes, en la actualidad, la definición de cultura es más amplia y holística, involucra las maneras de vivir y convivir de los seres en sociedad. El concepto de cultura se ha visto enriquecido además de los logros, luchas, quehaceres y estudios de la identidad y la diversidad cultural.

     En los últimos años, el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica a través del proyecto Cuenta Satélite de Cultura de Costa Rica CSCCR ha buscado visibilizar los aportes económicos de la cultura al país, vista entonces como generadora de empleos, exportaciones y riqueza. Aún más, esos estudios han dejado ver nuestras prácticas de consumo cultural como sociedad y nos ayuda a direccionar esfuerzos. Por ejemplo, en el 2013, tras una visita a 2.792 viviendas en todo el país y aplicación de entrevistas completas a 7.242 personas de más de 5 años de edad se dejó ver que entre los costarricenses, las mujeres con rango de edad entre los 50 y 64 años leen más:

   “Entre la población alfabetizada, el 57,6% leyó periódicos en los últimos 30 días, el 49,6% leyó al menos un libro en los últimos 12 meses, y el 22,1% leyó revistas en el mismo lapso. Cuando se trató de periódicos, quienes más leyeron fueron las personas de 50 a 64 años (67,9%). La lectura de libros y revistas, además de la edad, muestra características importantes por sexo. En la lectura de libros sobresale que las mujeres (53,1%) leyeron más que los hombres (44,0%) y únicamente entre los 5 y 11 años la magnitud es alta y similar por sexo (67% en promedio). Leer revistas también fue más frecuente en mujeres (25,3%) que en hombres (19,0%), incluso entre los 5 y 11 años (18,6% hombres y 26,3% mujeres)”[1].

También se dejó ver que los costarricenses consumimos más o determinadas actividades culturales dependiendo de la región en la que vivimos:

   “las personas de la Región Chorotega asistieron más a fiestas patronales, turnos o topes (55,1%), mientras que, en la Región Huetar Atlántica, la asistencia fue la más baja (28,8%). La visita a parques nacionales, reservas naturales, jardines botánicos o zoológicos fue más frecuente en la Región Central (38,3%) y menor e la Chorotega (19,7%). El 22,5% de la población acudió a alguna biblioteca en los últimos 12 meses. El grupo de edad que más las frecuentó fue el de niños, niñas y jóvenes (42,5% entre 5 y 11 años y 52,2% entre los 12 y 17 años). La población de la Región Central mostró la mayor afluencia (26,2%) y la Huetar Atlántica la menor (11,5%). La asistencia a bibliotecas fue mayor en las zonas urbanas (25,1%) que en las rurales (16,1%). En los últimos 12 meses, el 19,1% de la población asistió a museos, el 12,5% a casas de cultura o centros culturales y las magnitudes disminuyen a 9,6% en la asistencia a galerías de arte o salas de exposiciones y a 8,8% en la visita a monumentos históricos o sitios arqueológicos. La asistencia a museos predominó en los menores de edad (27,1% en el grupo de 5 a 11 años y 25,0% en el grupo de 12 a 17 años). Las menores proporciones de visitas se dieron entre las personas de mayores edades. En la Región Central fue donde se registró la mayor asistencia a estos espacios culturales, aunque la población de la Región Pacífico Central presentó una magnitud importante en la visita a casas de cultura o centros culturales (16,4%). En las otras regiones los porcentajes resultaron bajos y similares. La asistencia por parte de las personas de zona urbana casi duplica a las de zona rural.”[2]

    Entonces, ¿por qué si la cultura es un motor de desarrollo y es una de las actividades primordiales y necesarias de los seres humanos en sociedad, por qué recortar, reducir, minimizar, condenar su presupuesto anual?

    Desde el pasado mes de octubre de 2014, la Asamblea Legislativa discute un proyecto de recortes del presupuesto asignado al Ministerio de Cultura y Juventud que lo dejaría en apenas en un 0,55% del total del presupuesto nacional a pesar de que, uno de los compromisos de campaña del PAC en las pasadas elecciones presidenciales fue dotar a Cultura de un 1% del presupuesto y a pesar de que, el año pasado al MCJ se le otorgó el 0,66% del presupuesto.

    Esas rebajas tan considerables (aproximadamente unos ¢298.000 millones de colones), según las autoridades del MCJ ponen en riesgo la ejecución de programas y según algunos analistas, estaríamos frente al cierre técnico de algunas instituciones y adscritas de ese ministerio.

“[…] según la ministra de Cultura y Juventud, Elizabeth Fonseca, se pone en riesgo la consecución del Plan Nacional de Desarrollo en material cultural, el funcionamiento del Ministerio y sus instituciones adscritas.

   Fonseca afirma que los recortes de la Asamblea Legislativa impedirían la adecuada ejecución de las funciones ministeriales, ya que se perjudica desde el pago de servicios públicos, hasta festivales, ferias, becas y apoyo a la producción artística.

    Especialmente, de acuerdo con la jerarca, se afectarían los objetivos de regionalización de la cultura, al recortar los recursos de los que dispone la Dirección de Cultura, ente encargado de esta tarea”[3]

    En Costa Rica ha aumentado la violencia. Numerosas noticias de prensa escrita y de televisión comunican sobre el aumento en uso de armas, agresiones entre otros,  y ante esta problemática, se debe ponderar el valor y la importancia de la cultura. Con la cultura es posible desarrollar canales de comunicación para encauzar las agresiones, miedos e injusticias que son el combustible de la violencia. Con cultura se mitiga la violencia.

    A través de aprender a crear, validar y respetar el trabajo  cultural  de los y las demás se desarrollan valores de tolerancia y perseverancia. Se enseñan alternativas de generación de ingresos, de intercambios creativos de información no destructivos. Alternativas para contrarrestar la violencia.

¡No al recorte del presupuesto de Cultura! Porque la cultura cuenta y la cultura somos todos.

 


[1] MINISTERIO DE CULTURA Y JUVENTUD. Encuesta Nacional de Cultura Costa Rica 2013. Principales resultados, pág 90.

[2] Ibíd pág 91.

[3] http://www.semanariouniversidad.ucr.cr/noticias/cultura/14368-presupuesto-del-1-se-aleja-para-cultura-.html