Por más de 24 años se mantuvo la PATUNED, fenómeno sin igual en la historia de la UNED. Para algunos amado, odiado y bastante incómodo, lo cierto es que este “medio de comunicación informal” develó no solo problemas y preocupaciones sino la voz y el lamento de muchos compañeros (as) que por extraños temores se negaban a decir las cosas.
Sin duda, PATAUNED deja un gran vacío por lo sincero, veraz y llano posible; así fue de conocimiento de muchos terribles cosas o situaciones que de no ser por este medio JAMÁS de los JAMASES nos daríamos cuenta de manera pertinente y oportuna.
En ese sentido, PATAUNED procedió a comentar y denunciar ante toda la comunidad universitaria, de muchas, pero muchas situaciones que ocurrieron, que nos dejaron entre pasmados y boquiabiertos; pero más que eso, turbados ante la gravedad de los hechos ocurridos aquí en querida y amada universidad.
En vista de la gran ausencia que deja PATAUNED que sirva de llamado y verdadera oportunidad para que se abran encogidos espacios a un ámbito más democrático para comentar, debatir o simplemente disentir sobre algún aspecto que afecta a la universidad, donde según la lógica de la opinión, bien caben los comentarios personales y por supuesto algunas valoraciones, ello por cuanto en una universidad la reflexión y la crítica se supone es normal y necesaria.
En particular, con PATAUNED sin ademanes, poses fingidas y cucharadas edulcoradas se le recordará por haber sido espacio para aquellos que algunas veces resignados y agotados tropezaron con enfoques oficiales, con esa lógica se rescata de estas más de dos décadas de existencia:
1. Voz casi única para que los tutores manifestaran y denunciarán apreciaciones relacionadas con sus condiciones de trabajo, que a juicio de muchos, hoy, siguen siendo imprecisas, injustas y equivocadas;
2. No cabe olvidar la voz que fue para aquellos compañeros (as) que por este medio se opusieron a las valoraciones desequilibradas que hicieron algunos en determinados momentos, con respecto a la supeditación a la especialización en que debería introducirse nuestra universidad.
Ojalá que su obra y legado permitan la apertura de nuevos espacios para la denuncia y el diálogo, que contribuyan a la mejora de la labor y servico de la UNED a la sociedad costarricense.
Cátedra de Historia de la UNED
