Máster Rocío Vallecillo Fallas*
"Esperanza es un estado de ánimo el cual se nos presenta como posible lo que deseamos". (DRAE, 200, p.977)
En un mundo tan convulso, injusto y desigual, es difícil considerar la esperanza como un estado de ánimo posible. Por el contrario, se vive en una desesperanza, porque la salida o la solución a los problemas, la mejora del porvenir no es posible alcanzarla. Actitud que comparte la mayoría de la población mundial. El sistema económico que prevalece crea un modelo de vida donde cada vez se piensa más de forma individual, más egoísta, donde no importa lo que le pase al otro u otra, mientras yo esté bien, no me importan los demás. Esta frialdad es generada por la rigidez de los paradigmas prevalecientes, donde solo se educa para lo exitoso y lo perfecto, lo excelente, lo mejor, es un mundo fragmentado, lineal, donde la ciencia ha tenido su gran papel y el mundo se ha deshumanizado y desnaturalizado.
El avance tecnológico, la contaminación, el consumo, el mercado (oferta y la demanda) como grandes poderosos, son los que dan la pauta hacia donde debe seguir la humanidad. Sin embargo, este paradigma tradicional ha socavado al mundo, todo lo que en él habita, a la naturaleza y ha afectado al ser humano hasta en su área más sensible, la salud, la mental, la emocional, y la espiritual.
Todo lo anterior ha generado en científicos, filósofos, profesionales en las Ciencias Sociales y otros/as un deseo de investigar y profundizar respecto a la vida, e ir más allá de lo que hasta ahora se nos ha enseñado en cuanto a la composición del universo, del cosmos, del ser humano, de todo lo que nos rodea. Sus ideas como vórtice se han manifestado en diferentes partes del mundo y han contribuido en la toma conciencia de la humanidad, en la necesidad de romper con este paradigma mecanicista, liberal y ha generado un efecto mariposa de tal manera, que hoy los nuevos modelos y paradigmas abren sus alas para lanzarse al vacío, de manera que nuestras alas se abrirán al lograr a través de nuevos procesos de aprendizaje, tener conciencia crítica y dar pasos diferentes y volar hacia nuevos rumbos.
El actual paradigma emergente somete también la medicina tradicional al cuestionamiento de su teoría y sus prácticas. Se considera que la Medicina es la “ciencia y arte de precaver y curar las enfermedades del cuerpo humano”, como puede notarse se menciona el cuerpo humano, sólo, único, excluyendo su naturaleza y su entorno, alejado del universo. Además la práctica muestra una gran separación entre mente y cuerpo.
De tal forma que la medicina tradicional excluye al paciente de la totalidad, lo mira como estructura separada, basada en la supremacía de la ciencia exacta, su metodología y su visión unilineal.
Por lo anterior es importante señalar los aportes de los estudiosos al incorporar al paradigma médico las nuevas teorías de la física cuántica de Einstein con el descubrimiento de las sub-partículas “fotones”, mostrando diferencias en los elementos subatómicos generando así el conocimiento de que la materia no existe, lo que se dan son probabilidades de interconexiones, surge también la idea del indeterminismo, donde no hay certeza única ni absoluta. (Trainini, J. C. 2002) y hoy se descubre el Bosón de Higs, no hay duda que en el mundo cuántico todo está interconectado. Así también, el Teorema de Bell, aporta a la nueva visión de la medicina al revelar que al desunir dos partículas que estaban juntas, el cambio que se da en una de ellas, (una vez separadas), también lo va a sufrir la otra partícula, lo que genera la idea de que estamos ante un mundo interconectado.(Dossey.L.1986). La incertidumbre de Heisenberg que se detectó en las características de la materia y la luz al ser dos cosas al mismo tiempo, revela complementariedad.
De esta manera, se plantea un nuevo paradigma en la medicina que contenga la estructura subatómica, la conciencia y el hábitat; se transforma en una nueva posibilidad de enfrentar la realidad de la enfermedad en el ser humano. Se considera entonces que el cuerpo no es un objeto aislado, sino que forma parte de un proceso dinámico interrelacionado en el cual no podemos dejar de lado la apreciación del tiempo, las patologías, el placebo, las características fisiológicas y la conciencia. (Dossey.L.1986).
La visión de la salud y enfermedad debe cambiar, no debe ser una relación divisible causa-efecto, pues al igual que los cuerpos de los seres humanos separados en el espacio pero conectados a la vez, la salud y la enfermedad, también deben estar conectados, según Dossey ambas están diseminadas en el espacio y en el tiempo prevaleciendo su interacción y la unidad. (177-178:1986).
Este paradigma médico que ve la medicina en su totalidad es crucial, pues toma en cuenta la conciencia, el hábitat ecológico y el nivel subatómico, contrariamente a la medicina tradicional, que nos ha heredado conceptos arraigados de los mitos, costumbres y tradiciones, debemos ver la salud, la enfermedad, la muerte, la vida, el tiempo, el espacio como parte de un todo cambiante, pues no existe una única realidad, Heráclito decía que “lo único constante es el cambio”. (241:1986).
Hoy el concepto de tiempo (lineal) lo demanda una sociedad acelerada como la nuestra, caracterizada por el consumo, el materialismo y el productivismo, elementos activos del sistema capitalista globalizado; en el cual la medicina solo se ha dedicado a ahogar los síntomas, ya que no los comprende y no percibe los aspectos interconectados del ser natural. La condición del cuerpo es difícil, sufre porque nuestro sistema de salud está afectado entre otras razones por los cambios de las horas de sueño, de alimentación, de descanso, de estudio, de trabajo, y por más esfuerzos que hagamos siempre debemos robarle tiempo al tiempo. En este contexto donde es evidente el agotamiento e intoxicación con fármacos y químicos, nuestra salud (nuestro cuerpo) en lugar de mejorar empeora ya que este desequilibrio en el tiempo, tiene una relación directa con las necesidades fisiológicas como el hambre, el sueño, la tensión, la ansiedad, el estrés. Con esto lo que pretendo afirmar es que aunque hoy se controlan más las enfermedades severas o agresibas por el avance en la tecnología, más y más son las personas que sufren estrés, depresiones, ansiedad, etc. y es aquí donde nuestro cuerpo se ve bombardeado de medicamentos y tratamientos largos que afectan drásticamente el cuerpo humano, con mayor razón si estas enfermedades no se ven en el contexto de la totalidad, el medio que nos rodea, etc.
El nuevo paradigma médico plantea nuevos conceptos de enfermedad, de medicina, de salud, etc. son totalmente revolucionarios, pues aunque algunas basan sus prácticas y conocimientos en filosofías milenarias (la budista e hinduista) donde se valora el ser, la meditación, la salud mental, el yo y el todo, lo bueno y lo malo, la conciencia, sus propuestas terapéuticas y tratamiento son particulares, propias para cada paciente, perciben el síntoma de forma diferente de una manera holística. Hoy se nota mayor accesibilidad, pues son cada vez más los/as médicos que la han adoptado como método eficaz para tratar diversas enfermedades. Como lo deja ver Deepak Chopra en su libro La curación cuántica, (p. 42-43)
Desde otra perspectiva el hombre ver visto como es su propio verdugo, pues se asume que debe tomarse en cuenta los aspectos metafísicos de la enfermedad y los síntomas, pues son manifestaciones de los conflictos psíquicos y el mensaje que emana puede identificar el problema del paciente. (T. Dethlefsen, R. Dahlke: 2)
La “enfermedad” se refiere a un estado del ser humano y no a órganos y partes del cuerpo en la que se propone que el cuerpo no está enfermo ni sano, sino que recibe y se manifiesta la información de la mente, especialmente la conciencia (alma) y la vida (espíritu) instancias inmateriales. Lo que el cuerpo expresa se debe a la información concreta emitida por la conciencia. Por otra parte, el cuerpo permanece en estado armónico cuando las funciones corporales se conjugan, a este estado se le denomina salud. Sobre el síntoma, se apunta que es una señal, a la que hay que prestar atención, interés y energía, lo que hace que la vida normal se altere. (T. Dethlefsen, R. Dahlke:3-4). Se Menciona también el efecto del placebo, que incorpora a la conciencia y viene a generar un cambio en la evolución de una enfermedad.
Todos estos elementos planteados por los autores estudiados llevan a la idea fundamental de que el cuerpo es parte de un todo, no se puede pretender buscar la cura sino se consideran estos nuevos conceptos y sus implicaciones.
Hoy por hoy vale la pena recuperar e incorporar en la medicina cualquier sistema alternativo, que nos haga recuperar la salud, porque así se fortalece la vida. Ante una enfermedad es decisivo que la persona enferma desee curarse, que impulse desde la conciencia todos los incentivos necesarios para superar la enfermedad, tales como la fe, y la esperanza.
El proceso que gesta este nuevo paradigma está evolucionando al mundo y trae consigo esperanza al ser humano al poder mejorar la salud de muchas personas, esperanza en que la medicina tradicional vaya actuando con rapidez y el sistema económico que también es un pilar de la medicina tradicional pueda ser concientizado para lograr una población más feliz y llena de esperanza.
Estos nuevos sabes brindan mayores herramientas e insumos para ver diferente lo que la mayoría ve normal, vivimos en un mundo cambiante, caótico y nuestra actitud también debe de ser transformada, auto organizada.
La medicina es hoy parte del mercado, es parte del capitalismo, se juega con la salud, con la sanidad o curación, con la vida de las personas. Por ejemplo, hay compañías farmacéuticas que descubriendo mejores medicinas para enfermedades terminales no las patentizan porque, es más rentable que la gente continúe enferma, pues así venden más el medicamento que no son tan eficientes, que por el contrario si vendieran el mejor, la gente se cura y no se vendería más. Los mismos médicos de la Caja Costarricense dicen:
“Esto es lo que da el Seguro, pero si pueden mejor compre por fuera, que es mejor, eso si se consigue”.
Sobre el sistema médico en nuestro país, la Caja Costarricense del Seguro Social, la cual ha sido víctima de un gran atraco por parte de altos dirigentes políticos y por ineficientes políticas de desperdicio, es vivo ejemplo de lo que la medicina tradicional significa en esta sociedad globalizada, donde la salud pasa a segundo término. Esta situación no se aleja de la herencia del neoliberalismo y que como se sabe, cada vez la salud será uno de los rubros de menor interés por las grandes dirigentes y poderos financistas del sistema capitalista. Pero contrariamente por otra parte, se desarrolla en los países más avanzados la biotecnología que ha generado mayor competitividad para estos, involucrando varias ciencias como por ejemplo, la biología, la bioquímica, ingeniería, medicina, etc., y se dan grandes avances como los del genoma humano (Marin:2010), pero sus beneficios serán para los países poderosos, que son los que tienen los medios para llevarlos a cabo y los países “tercermundistas” siempre son los excluidos, pues los beneficios de estas investigaciones llegaran de último y las ganancias económicas menos que se perciben.
Es importante que la medicina dejé de ser una mercancía más del mercado, y vuelva a preocuparse por mejorar la calidad de vida de la humanidad. Los gobiernos la senda a favor del bienestar social. Todas merecemos vivir en un mundo mejor. El mundo es parte del cosmos, y el ser humano también, este debe buscar su lugar y autorganizarse, regenerarse buscando la respuesta a las grandes incertidumbres. Las personas deben reencontrarse, buscar más allá en su interior para hallar la sanidad natural. Por eso es preciso buscar nuevas alternativas médicas en favor del desarrollo integral de las personas.
Si humanidad goza de salud, esto traerá consigo felicidad, paz, motivación, superación, deseos de vivir, armonía, etc. y esperanza que está ligada al corazón de la humanidad.
*Máster Rocío Vallecillo Fallas. Profesora de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico:
Referencias
Chopra, D. (1994) La curación cuántica. Editorial Grijalbo. Méjico.
Diccionario de la Lengua española, Real Academia Española t. 1, Vigésima segunda edición. 2001 p.977
Díaz Arias, David, Marín Hernandez, Juan José y Viales Hurtado, Ronny. (2010) Historia de la Cultura. Versión Preliminar UNED.
Dossey, L. (1999) Tiempo, espacio y medicina. Editorial Kairos. Tercera Edición. Barcelona
Payan, J. (2000) Lanzate al vacío, se extenderan tus alas. McGraw -Hill Interamericana S.A. Santa Fe de Bogata.
Thorwarld, D y Rudiger, D. (1994). La enfermedad como camino. Editorial
Plaza Janes. España
Trainini, J. (2003). Hacia la necesidad de un nuevo paradigma medico. Revista Argentina de Cardiología. Vol 71 N 6. Argentina.
Seminario Internacional, La investigación Integrada a las Ciencias Económicas y Sociales. Prof. Dr. Miguel Martínez Miguélez. 8 y 9 de octubre 2012.
Nuria Marin Raventos. (7 de octubre de 2012). Cada Segundo Cuenta. La Nación , pág. 30 A.
