Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Keilyn Martin*

   
La globalización es un término que utilizamos para describir la comunicación e interdependencia entre naciones, enlazando sus mercados, sociedades y culturas (Quispe, 2011). Aunque recientemente este proceso ha incrementado cada vez más rápido, es importante destacar que este concepto ha estado por mucho tiempo en la historia de la humanidad, por ejemplo cuando Marco Polo realizó sus exploraciones a China y devolvió sus conocimientos a Europa o cuando algunos pueblos realizaban migraciones, encontraban a otros pueblos o personas e intercambiaban sus costumbres y conocimientos.

    La globalización se ha dado por muchas maneras distintas; desde la exploración del planeta, el intercambio de productos, la conquista militar, la invasión económica, la colonización cultural, entre otras, hasta la globalización desplegada. Esta última resulta del conjunto de diferentes tipos de globalización y en la cual los seres humanos tenemos conocimientos de los problemas mundiales, del surgimiento de una economía global y la unificación social y cultural del planeta gracias a los medios de comunicación.

    Con respecto a la realidad de la economía mundial, podemos decir que la integración surgió más recientemente después de la caída del Muro de Berlín y eliminación de la URSS, el liderazgo económico de China, y los cambios en transporte, comunicaciones y tecnología informática, pero también han habido períodos anteriores donde distintos hitos han generado grandes cambios en la economía global.

    El incremento de la globalización en el campo económico ha provocado que muchos países hayan eliminado sus barreras y ahora tengan políticas de mercado libre y han hecho acuerdos para propiciar el comercio internacional. Tales cambios han propiciado múltiples factores tanto positivos como negativos. Por ejemplo, el desarrollo de compañías multinacionales en muchos países democráticos ha sido capaz de controlar la relación entre los gobiernos y los mercados, logrando que los estados cambien sus propias políticas al beneficio de las compañías. Como consecuencia,  lastimosamente; estos cambian sus políticas por las de las compañías debido a intereses monetarios y el gobierno no priorice el interés de la población, ya que están bajo las riendas de las empresas.

    La línea entre los beneficios y desventajas de la globalización es muy delgada. Claramente, organizaciones como la Organización Mundial del Comercio y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, tienen un gran control sobre la manera en que la economía fluye en todo el mundo. Por esta misma razón son estos y los países desarrollados que los controlan los ganadores en este ámbito, ya que pueden asegurar su capital, asegurando que todo el planeta saldrá beneficiado de este proceso.

    A primera vista las apreciaciones sobre la globalización para el mundo puede sonar como una gran oportunidad para los países, sin embargo es claro que dichas opciones son para aquellas naciones que tienen la capacidad de explotar los recursos de otras regiones. En el informe; Banco Mundial, 2002; Nunnenkamp, 1996 (citado por Marcela Anzola, 2006) se habla sobre este tema al indicar que: “con bastante frecuencia que esta integración formal de los países en desarrollo en el sistema de comercio no significa necesariamente que todos los países estén obteniendo en el mismo grado los beneficios de la liberalización multilateral del comercio. Los efectos en el bienestar, como ya se anotó, varían sustancialmente entre los diferentes países”.

    A pesar de esto, no todo es negativo, el surgimiento de la integración global ha permitido que países en desarrollo, por mucho tiempo percibidos como pobres, comiencen a destacar con su potencial como emprendedores jóvenes que se conectan al mundo, descubriendo y haciendo innovaciones. Como se puede observar  la globalización tiene dos caras, pero la mayoría gira en torno al interés económico, y no hay igualdad plena cuando aparece el tema de la promoción del movimiento de productos comparado al traslado de personas. Contario a lo que se piensa, la llegada de compañías multinacionales a países en desarrollo no crean empleos, la migración aún es necesaria para las personas que viven en estas regiones. Chakravarthi Raghavan (2004) se refiere al texto de Peter Stalker (2000) Workers Without Frontiers. The Impact of Globalization on International Migration, publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), (citado por postula que la libre circulación de bienes y de capitales entre países ricos y pobres no será suficiente para compensar la demanda de trabajo en los países más pobres.  Sobre este tema se indica:

    Para empezar, existen serios problemas de distribución. Para que la globalización pudiera influir más decididamente sobre los fenómenos de la migración debería actuar de manera más homogénea e igualitaria. Hasta hoy ha sido asimétrica, beneficiando a los más favorecidos, a “la cabeza del pelotón de cabeza”. Numerosos países pobres no han participado más que mínimamente en la expansión del comercio mundial. Los países menos avanzados (PMA), equivalentes al 10% de la población mundial, no representan más que el 0,3% del comercio internacional... (Raghavan, 2004, 1)

 
Tomemos como ejemplo la migración en América Latina, donde se llegada de inmigrantes está condicionada por la historia de estos movimientos, como prueba la experiencia negativa de países tradicionalmente receptores, como EEUU, Canadá, Argentina o Australia, con sus repetidas regularizaciones y amnistías de inmigrantes ilegales. Además, muchos de los problemas de los inmigrantes legales son comunes a los ilegales.” (Carlos Malamud, 2007)

  La globalización divide al mundo en dos bloques; ganadores y perdedores, discriminando a los países pobres o en vías de desarrollo y utilizándolos a su beneficio. Pero no solamente bloque las migraciones de estas poblaciones, sino que además aprovechan los recursos económicos de estos países.

   La relación entre la producción de carne y la deforestación es un claro ejemplo de la relación entre las empresas en un mundo capitalista, ya que para la obtención de los productos finales se debe realizar la extracción de materias primas, lo cual sucede en los países pobres con recursos. (José Antonio Segrelles, 2001) “La globalización y la progresiva liberalización de los mercados agropecuarios mundiales representarán un importante estímulo para que los países latinoamericanos intenten aumentar la productividad y la competitividad internacional de sus producciones agrícolas y ganaderas, en consonancia con un modelo de crecimiento económico basado en la búsqueda de beneficios a corto plazo. Esto conducirá sin duda alguna a la profundización de los clásicos antagonismos entre la agricultura comercial y capitalista, ejercida por los complejos agroindustriales controlados por las empresas transnacionales y los grandes agricultores locales, y la agricultura campesina, condenada a la precariedad. Tanto la creciente pobreza rural, por un lado, como la intensificación productiva, llevan consigo la degradación de los ecosistemas y graves desequilibrios ecológicos que acentúan los agudos problemas ambientales heredados de la revolución verde...”

    Tal como indica Américo Saldívar V (2011) El modelo macroeconómico vigente ha sido el de crisis recurrentes con baja estabilidad en el ritmo de crecimiento, desempleo y pobreza. Un agravante más es el patrón de exportaciones que se muestra bastante vulnerable al seguir dependiendo de la exportación de recursos naturales, materias primas y de producción en industrias consideradas ambientalmente sucias. Además de tales cambios económicos en el mundo, la humanidad ahora está frente a otra situación que nos conecta, a veces sin darnos cuenta de los efectos que esto podría provocar en una mayor escala; el Internet.

    Actualmente, podemos apreciar que la manera en que vemos el mundo está cada vez más generalizada en una escala global debido a la conexión de los mercados y lo que Al Gore en su libro The Future llama "la Mente Global". Este término abarca el surgimiento del internet y uso de las computadoras, conectando a todos los aparatos del mundo en una red de comunicaciones virtuales. Acá, personas por todo el planeta logramos conectar nuestros pensamientos y sentimientos. William Gibson (Citado por Gladys Roco) en su libro "Neuromancer" (1984) afirma que "La gente aún no entiende que Internet es transnacional. El ciberespacio no tiene fronteras y eso me gusta (...) La red nos ofrece la oportunidad de perder el tiempo, de vagar sin rumbo, de soñar con innumerables vidas, con otras personas que están al otro lado de una cantidad indefinida de monitores, en ese metapaís post-geográfico" Por lo tanto, esto significa que esta nueva herramienta permite la accesibilidad de todo en nuestra mano.

    El uso de la red se ha popularizado a una creciente escala y más que estar frente a una computadora o teléfono revisando nuestras redes sociales, el Internet cada vez es más importante para la cotidianidad y a veces no nos damos cuenta de la importancia de tener esto. Es nuestra responsabilidad saber usarlo de la manera correcta y darnos cuenta de todas las posibilidades que tenemos con este si sabemos aprovecharlo al máximo. Desbloquea muchas de las limitaciones que la humanidad ha tenido con respecto a la tecnología y a las comunicaciones, pero ¿qué significa esto para el futuro?

    La respuesta a esta pregunta no es exacta pero sabemos que ya no hay vuelta atrás. Ahora el uso del Internet incluso es un "derecho humano", según la ONU (Gore,2013). Todo lo que hacemos acá queda grabado para siempre, incluso han sucedido movimientos políticos, algunos gobiernos han sido incapaces de controlar hackers y cada año vivimos un nuevo avance a un ritmo acelerado que vemos normal. Además, el uso de la red ha sido muy utilizado para el marketing, donde es posible que las búsquedas que realizamos sean rastreadas y posteriormente se utilice esto para que nos aparezca publicidad mientras utilizamos la red.

    Dichos temas han hecho surgir muchas controversias sobre intereses públicos, privacidad, conflictos internacionales, etc. Pero en lo que las personas ahora debemos pensar es la manera en la que utilizaremos estas nuevas herramientas y las decisiones que tomaremos para preservar nuestros valores y no dejar que la globalización, las redes sociales y el nuevo orden económico mundial nos consuma y que no hayan desequilibrios económicos. Es una tarea que las naciones del mundo nos debemos proponer, saber aprovechar los recursos de la mejor manera para trabajar hacia un mejor mañana y saber sobre lo que está a nuestro alcance. Es nuestra decisión si lo usamos para bien o para mal,  reconociendo que la relación entre los mercados y las redes puede ser muy beneficiosa, pero que es muy fácil cruzar la línea que está entre lo que verdaderamente importa y lo que nos da la ilusión de que es relevante.  

*Keilyn Martin. Estudiante del Colegio Madre del Divino Pastor. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Bibliografía citada

Alanoca, A. Q. (2011). Obtenido de http://www.monografias.com/trabajos88/globalizacion-tipos/globalizacion-tipos.shtml

Gil, M. A. (octubre de 2006). Recuperado el 1 de Agosto de 2015, de http://repository.urosario.edu.co/bitstream/handle/10336/3877/Fasc%C3%ADculo91.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Gore, A. (2003). The Future. Random House.

Malamud, C. (1 de octubre de 2007). Recuperado el 1 de agosto de 2015, de http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=2647

O, G. R. (s.f.). Recuperado el 28 de Julio de 2015, de http://www.ubiobio.cl/cps/ponencia/doc/p1.1.htm

Raghavan, C. (2004). Recuperado el 1 de Agosto de 20015, de http://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/Cohesi%C3%B3n%20Social/Inmigraci%C3%B3n/RAGHAVAN,%20Chakravarthi,%20Globalizaci%C3%B3n%20y%20migraciones%20.pdf

Saldívar, A. (24 de julio de 2011). Recuperado el 1 de agosto de 2015, de http://www.avizora.com/publicaciones/globalizacion/textos/0019_globalizacion_pobreza_deterioro.htm

Segrelles, J. A. (1 de julio de 2001). Obtenido de http://www.ub.edu/geocrit/sn-92.htm