Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

 

Lic. Greivin Cubero García*

      Corría el año de 1866, cuando un grupo de jóvenes laboriosos palmareños de labor humilde pero  esmerado desempeño, iniciaron la construcción de la Parroquia de " Los Palmares”. Antes de esa fecha, los feligreses se rumbaban  a San Ramón para asistir a los eventos eclesiásticos, que por ende, era de sumo compromiso con la fé católica.

    Cada piedra estuvo superpuesta en la construcción de este templo, utilizando clara de huevo para su estilo de pegamento, curiosamente es de destacar que sus constructores no eran de tradición artística ni artesana, sino de tradición en labores de cultivo de tabaco y maíz.

      Esos campesinos lo suficientemente laboriosos coordinaron esta construcción  con el padre Gómez donde cabe rescatar que todos los elementos de construcción fueron locales, donde lo  único que se trajo de San Ramón fue la cal, las campanas fueron colocadas en 1884 y después de esta etapa se incorporaron niños y mujeres a la construcción restante del templo.

      Los materiales fueron colocados en su sitio y labrada en perfecta línea armoniosa, aquellos picapedreros  sabían de su oficio y no dudar que amaban su oficio, tan es así  que sus columnas de sillería parecen hechos por escultores europeos.

       Los campesinos palmareños comenzaron por hacer un puente de piedra que facilitaría el acceso al tajo que iba a surtir el material de la iglesia, en el sitio del río donde existía uno de hamaca, que por cierto se sigue llamando " puente de hamaca." Por ese puente de recia contextura,  recorrían las interminables caravanas de carreras que el Padre Estéban Echeverri y el genial Padre Manuel Benardo Gómez organizaron para el acarreo de la piedra.

      Como dato cabe destacar, que la iglesia de Palmares la comenzó el presbítero herediano don Esteban Echeverri en 1893, la terminó y fue el alma apasionada de esta romántica empresa el  presbítero  don Manuel Benardo Gómez Salazar de San José , quien entró a Palmares un domingo de ramos de 1897, un hombre como sacerdote, constructor, ingeniero, arquitecto, y poeta, donde sin duda alguna, estimados lectores esperaría que algún escritor nacional estudie su maravillosa vida, dándole a conocer a sus paisanos como una ofrenda a él y como un estímulo a los demás.

       Como parte de la estructura del templo Parroquial, se colocó sobre sus techos armaduras de acero, y las torres fueron diseño y cálculo de propio Padre Gómez.  Fué  labor conjunta de un pueblo quien con el máximo esmero, tenacidad, vigor y voluntad culminaron así un trabajo arduo y en conjunto que se vió culminado en un período que duró 35 años.

      Mucho tiempo ha pasado desde entonces, cuando los vecinos, presbíteros, y sacerdotes de la comunidad palmareña contribuyeron su " granito de arena " pioneros de tan monumental construcción, baluartes en tan dedicada y esmerada virtud de sueños...  así son parte y legado del templo Parroquial Católico de Palmares, que hoy se enorgullece en celebrar la  festividad de su Santo Patrón: La celebración de la Virgen de las Mercedes y quien la comunidad palmareña se lanza a sus calles para celebrar tal evento festivo , de la mano con su templo  Parroquial.

      Por eso, cada 24 de Septiembre brindamos honor a quien honor merece y atribuimos las más sinceras felicitaciones a la  celebración de su Santo Patrono....

¡Las más sinceras felicidades pueblo palmareño!

*Lic. Greivin Cubero García. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Y docente de Estudios Sociales. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.