Emblemas blanco

 H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 

Bach. Laura Vindas Samudio*

     Las bibliotecas escolares y los Centros de Recursos para el Aprendizaje (CRA) de las instituciones educativas pertenecientes al Ministerio de Educación Pública de nuestro país en su gran mayoría están dotadas de materiales bibliográficos tales como libros, revistas, enciclopedias, diccionarios, entre otros documentos en formato impreso, sin embargo no todo el personal a cargo de estos centros cuenta con la formación necesaria para la debida preservación, conservación y restauración de estos materiales.

       Cabe mencionar que en la mayoría de los casos, el personal a cargo de dichos centros no cuenta con la formación académica adecuada sobre el tema tratado, lo que se vuelve en una problemática de conservación para los documentos. Es importante en primera instancia tener claro los conceptos mencionados anteriormente, los cuales se detallan a continuación:

       Preservación: Según Martínez de Sousa (2004), la preservación es el “conjunto de procedimientos y medidas destinados a asegurar la protección física de los conjuntos de documentos contra los agentes de deterioración, así como el remedio de los documentos dañados”

       Conservación: “función fundamental de los archivos que consiste en asegurar el almacenamiento y la protección de los documentos. Utilización de productos químicos y físicos para asegurar el mantenimiento físico de libros, códices, manuscritos y otros documentos”

       Restauración: “conjunto de medidas específicas tomadas en archivística y bibliotecología para reparar los documentos, libros y otros materiales dañados”

       Una vez claros estos conceptos según el autor, se puede considerar que la labor del bibliotecólogo escolar va más allá de las labores cotidianas de la biblioteca, ya que se debe preocupar por la conservación de sus colecciones y así tener presente que el centro de información no está exento de que sus colecciones se vean afectadas por los diversos factores de deterioro comúnmente presentes como lo son los factores físicos, tales como la luz, humedad y temperatura. Cabe resaltar que también se hacen presentes los factores químicos los cuales son los contaminantes y las partículas atmosféricas, el polvo, los materiales metálicos como las grapas y los clips, y por último se encuentran los factores biológicos como los hongos, las cucarachas, la polilla, los piojos de libros así también como los desastres naturales.

       Como se puede notar, la presencia de estos factores contribuye a que las colecciones se deterioren con el paso del tiempo, por esta razón el bibliotecólogo está llamado a velar porque los mismos no afecten de manera directa los materiales y así garantizar que los mismos estén a disposición de los usuarios en el momento que estos sean solicitados.

       Es importante considerar que existen diversas técnicas de restauración que todo profesional de la información debe conocer, esto con el fin de lograr hacer la reparación y que el material vuelva a la circulación de la biblioteca, por eso es pertinente que en los programas universitarios de Bibliotecología se incorporen estudios sobre esta temática.

       En sintesís, no se debe dejar de lado que las nuevas tecnologías han venido a facilitar el acceso a la información pero no se debe dejar de lado que actualmente hay mucha información valiosa plasmada en soporte impreso y que en muchas ocasiones no está accesible por medio de internet, por lo tanto es aquí donde surge la necesidad de la preservación y conservación en nuestras bibliotecas.  

 

*Bach. Laura Vindas Samudio. Bibliotecaría Liceo de Moravia. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

Referencias Bibliográficas

Martínez de Sousa, J. (2004). Diccionario de bibliología y ciencias afines. (3ra. Ed.).  Gijón: Ediciones Trea. Recuperado de  http://upr.libguides.com/content.php?pid=203069&sid=1696821