H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Por Mag. Allyzon Nunez*

El estudio de los problemas ambientales viene ganando espacio cada vez más en nuestra época, ocupa un lugar notable en los discursos políticos y de educación, tanto de organizaciones civiles, como de organismos gubernamentales internacionales y nacionales. En todo ellos se ve la importancia de la educación en la mejora y cambio del ambiente en que vivimos, en esta reflexión se pretende dar una visión general de la relación de la educación, la defensa a un medio ambiente sano y una reflexión sobre su papel para atender los retos que se están imponiendo al Siglo XXI.

El ambiente es una estructura tan compleja que necesita que todos sus componentes interactúen entre sí de forma armoniosa para que pueda alcanzar un equilibrio que permita mantener las bases sostienen el conjunto. Sin embargo, así como es de complejo, frágil, y está demostrado que cualquier modificación en alguno de estos factores afecta al equilibrio natural que permite la vida en el planeta.

A lo largo de la historia evolutiva del ser humano, éste ha adquirido el poder de transformar de muchas maneras, todo lo que incluye este sistema material que lo rodea, usando para ello a la ciencia y la tecnología. Tenemos entonces que una parte de la sociedad actual vive en una sociedad tecnológica altamente compleja, haciendo historia, en poco más de un siglo, el ser humano ha pasado de usar la fuerza física de diferentes seres vivos al uso de las máquinas y la tecnología. También se han dado avances en medicina, agricultura, electrónica, informática, química, etcétera, lo que ha producido de manera positiva una auténtica revolución en la vida humana.

Pero los grandes avances científicos han traído con ellos también importantes problemas; de manera que la civilización científica y técnica ha ido alterando el ambiente de una forma tan poderosa que ha llegado a ser una amenaza para el equilibrio del planeta. Los problemas ambientales han pasado a ser protagonistas de la vida social y política en estos últimos decenios y conocerlos bien es una necesidad y obligación para cualquier ciudadano.

            En la actualidad no es un secreto que los problemas ambientales aparecen relacionados unos con otros y no son solamente una acumulación de estos, de esta manera, existen multitud de fenómenos que forman parte de lo que se puede denominar crisis ambiental que presenta un carácter global y mundial; así que los problemas ambientales son de naturaleza multidimensional de ahí que los datos que dan cuenta de ellos se construyen a partir de diferentes métodos o fuentes.

Ejemplo de esto es el problema que han traído las emisiones de CO2 a la atmósfera que amenazan con alterar el equilibrio de la Tierra y que están elevando la temperatura global y modificando los patrones climatológicos, alterando los ecosistemas naturales y la actividad humana.

Así mismo y relacionado con lo anterior, la disminución de la biodiversidad o la desaparición de las especies y los ecosistemas es mayor que en otras épocas cuya causa principal es la propia actividad del hombre, aunque también es cierto que la extinción de las especies es un fenómeno natural del proceso evolutivo.

Otro fenómeno de la crisis ambiental es la reducción de la superficie cubierta de árboles debido a las superficies quemadas, a la tala indiscriminada y a la no protección de los bosques. Esto trae como consecuencia la progresiva desertización que afecta a muchos países lo que unido al uso del suelo para sembrar plantas de cultivo, pastos y tierras arboladas con especies exóticas ejerce un impacto negativo en la diversidad biológica, la fertilidad del suelo, el ciclo hidrológico, los rendimientos de los cultivos. Esto también tiene profundas repercusiones en el desarrollo económico y social de las naciones ya que los recursos biológicos representan al menos el 40% de la economía mundial.

Por lo anterior las regulaciones que se están dando para solucionar los problemas ambientales deben darse tomando en cuenta que es un problema de todos es decir debe estar “Enfocada como ‘problema global’ y ha de solucionarse también de forma global”.”(Encinas, 2010. p. 158)

A partir de la Segunda Guerra Mundial la preocupación por el ambiente y todo lo referente a éste empezó a surgir, y se concibió como un aspecto fundamental para alcanzar el desarrollo de todos los pueblos del planeta; así por ejemplo se establece en el artículo 95 de la Carta Constitutiva de la OEA de mayo de 1948, que “el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral deberá:

“c) Promover, coordinar y responsabilizar de la ejecución de programas y proyectos de desarrollo a los órganos subsidiarios y organismos correspondientes, con base en las prioridades determinadas por los Estados miembros, en áreas tales como:

                                    1) Desarrollo económico y social, incluyendo el comercio, el turismo, la integración y el medio ambiente;”(Bogotá, 1948)

Sin embargo, al leer el documento se puede establecer que el medio ambiente es visto como exclusivo de los países y no de las personas de forma individual, los cuales no podían participar activamente en su protección, ni exigir a los Estados las acciones para reparar las acciones oportunas por los daños sufridos debido a afectaciones en el ambiente.

Es hasta la aprobación del mencionado documento de Estocolmo cuando se comienza a considerar el medio ambiente como un asunto de las personas y no sólo de los Estados, de manera que así se empieza a participar activamente foros mundiales y regionales en materia de protección del ambiente, dándose así un cambio en el paradigma, de manera que ahora se consideraba al ser humano como el centro de todas las preocupaciones de la comunidad internacional.

El principio 1 de la Declaración de Estocolmo establece el fundamento para vincular los derechos humanos con la protección legal del ambiente, declarando que “El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar”. En la Resolución 45/94, la Asamblea General de las Naciones Unidas recordó lo establecido en Estocolmo, determinando que todos los individuos tienen derecho a vivir en un ambiente adecuado para su salud y bienestar.

Vemos entonces como a partir de estas diferentes resoluciones se comienza a establecer una relación entre el medio ambiente y los derechos humanos y comenzó a hablarse del derecho a un medio ambiente sano dentro de la gran gama de derechos que el ser humano ha conquistado al pasar de los siglos.

Las ventajas de tener una perspectiva de derechos humanos en la protección del ambiente, es que al ser los derechos reclamaciones de máximas en la sociedad, elevar el ambiente sano como derecho humano lo posiciona por encima de una simple opción política, de esta manera el derecho a un medio ambiente sano es una facultad heredada que deben ser respetadas en una sociedad organizada e implica un importante elemento de cumplimiento entre los miembros de la sociedad.

Segundo, al entrar a ser un derecho humano, se incorpora dentro de un sistema legal y si todos los sistemas legales tienen una jerarquía, el derecho a un medio ambiente sano estará sobre normas de menor valor que puedan estar en conflicto con ellos.   Por ello, “incluir el respeto al como un derecho humano internacional, garantiza que debería dársele prioridad sobre otras normas legales que no tengan esta perspectiva de derechos.”(AIDA, 2008, p. 8)

Del mismo modo, luego de la mencionada Conferencia de Estocolmo además de que se reconoció la agudización de los problemas ecológicos, se determinó la necesidad de priorizar el desarrollo de la educación ambiental, para a su vez, promover el desarrollo de esta importante labor educativa, la Conferencia recomendó a la ONU y, en particular, a la UNESCO, establecer un Programa internacional de Educación Ambiental, conocido como PEIA con un enfoque y un carácter interdisciplinario, que abarcara todos los niveles de enseñanza yse dirigiera a toda la sociedad.

La Primera Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, que se llevó a cabo en Georgia, Tbilisi, Georgia, 1977, constituyó el punto de partida para el desarrollo del PEIA; donde se definió el propósito de la educación ambiental, así como los  objetivos, lo principios y las estrategias para la puesta en práctica de este proceso educativo.

Así que se estableció que “la educación debe desempeñar una función capital con miras a crear la conciencia y la mejor comprensión de los problemas que afectan al medio ambiente. Esa educación ha de fomentar la elaboración de comportamientos positivos de conducta con respecto al medio ambiente y la utilización por las naciones de sus recursos.”(UNESCO, 1977)

El documento también estableció que la educación ambiental debía ser permanente e impartirse a las personas de todas las edades, de todos los niveles y dentro del marco de la educación formal y no formal. Además debe prepara al ser humano para que comprenda los principales problemas del mundo actual en materia de ambiente, proporcionándole conocimientos teóricos técnicos y las condiciones necesarias para desempeñar una función con miras a mejorar la vida, proteger el medio ambiente, sin dejar de lado los valores y la ética.

Así que vemos la conciencia de que es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a las personas adultas, que preste la debida atención al sector de la población menos privilegiado, inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la protección y mejora del medio en toda su dimensión humana. Que además, promueva un aprendizaje innovador caracterizado por la formación, la reflexión, la acción y la comprensión del medio ambiente.

La educación debe promover una nueva relación entre el ser humano y su ambiente, de manera que las generaciones actuales y futuras tengan un desarrollo personal y colectivo más justo, equitativo y sostenible, que pueda garantizar la conservación medio. Así que la educación no puede estar desligada del contexto o el ambiente en el que se desarrolla de manera que debe ser una herramienta que posibilite la formación integral de la persona, que desarrolle todas las potencialidades del ser humano en todos sus ámbitos, otorgando una conciencia crítica que le permita la participación en la vida política y social, es decir debe ser un enfoque impregne todas las áreas del currículo desde los primeros niveles, y hasta los superiores.

Msc. Allyson Núñez Méndez. Profesora, Politóloga, investigadora de la UNED.

 

Referencias Bibliográficas

Boff, L. (2002). El cuidado esencial: Ética de lo humano, compasión por la tierra. Madrid: Editorial Trota.

Encimas, R. (2014). Problemas ambientales o problemas antropológicos. CAURIENSIA.

Eschenhagen, M. (2014). Contexto y exigencias a las ciencias sociales para afrontar los problemas ambientales. Revista Latinoamericana Polis.

Fernández, José & Garcés, Patricia.( 2002) “Guía de trabajo en el aula. Cuidar nuestro entorno es cuidar vida”. Departamento de Campañas y Educación para el Desarrollo. Ayuda en Acción. Recuperado de http://docplayer.es/12171537-Cuidar-nuestro-entorno-es-cuidar-vida.html

Organización de Estados Americanos. (1948). Carta de la organización de los Estados Americanos. Bogotá. Recuperado de: https://www.oas.org/dil/esp/afrodescendientes_Manual_Formacion_Lideres_anexos.pdf

Organización de las Naciones Unidas. (1972) Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente. Estocolmo. Recuperado de:

http://www.ambiente.gov.ar/cursoea/descargas/M4_lc8.pdf

Organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura. (1977). Declaración de la conferencia intergubernamental de Tbilisi sobre educación ambiental. Recuperado en http://unesdoc.unesco.org/images/0002/000247/024771SB.pdf