Por MSc. Ronald Eduardo Díaz Bolaños*
El documental 1948 es una reciente producción de Andrés Heidenreich Brenes, que fue elaborada al conmemorarse el setenta aniversario de la Guerra Civil que ensangrentó a la sociedad costarricense y marcó un antes y un después en la historia contemporánea de Costa Rica. Heidenreich es conocido por la realización de filmaciones de contenido histórico como Los Tinoco (1996) y El Teatro Nacional, un siglo para soñar (1997) y la película Password: Una mirada en la oscuridad (2002), entre otras obras.
A diferencia de otros documentales que abordan la temática del decenio de 1940 desde una perspectiva político-partidista, 1948 se aproxima a esa etapa de la historia costarricense desde un enfoque académico al priorizar los aportes más recientes brindados por la comunidad de historiadores que tras setenta años de haberse desarrollado el conflicto armado, continúa investigando sus antecedentes, desarrollo y repercusiones para Costa Rica.
De la mano del historiador David Díaz Arias, quien se ha desempeñado como docente e investigador en la Universidad de Costa Rica, donde dirige el Centro de Investigaciones Históricas de América Central (CIHAC) y ha publicado obras relacionadas con la temática de la Costa Rica del decenio de 1940 como Reforma sin alianza, discursos transformados, interés electoral, triunfos dudosos: la nueva interpretación histórica de la década de 1940 (2003) y Crisis social y memorias en lucha: guerra civil en Costa Rica, 1940-1948 (2015), iniciamos un recorrido que nos transporta siete décadas atrás, en uno de los lugares que más conserva documentación de la Costa Rica de los años cuarenta: el Archivo Nacional de Costa Rica.
Díaz Arias nos advierte, desde su experiencia como investigador en el campo de la Historia, que la sociedad costarricense ha encerrado el conflicto armado de 1948 en una caja dentro de su memoria histórica, para depositar en ella la traumática experiencia que significó un conflicto que desangró al país y que todavía un sector de la población no logra explicar los motivos que llevaron a sus familiares a involucrarse en una contienda bélica y que en no pocos casos significó la pérdida de su vida y la afectación de sus vínculos familiares y sociales.
Esta guerra civil, vista desde el presente, ha sido considerada una ruptura en la historia de una sociedad que se ha descrito así misma como pacífica y democrática, en relación con el contexto centroamericano, pese a que el uso de la violencia no ha estado ausente en ella como lo han demostrado las investigaciones históricas. El documental intenta abrir parcialmente esa caja donde los hechos de 1948 se encuentran confinados, para comprender los procesos políticos, económicos y sociales que desembocaron en una serie de enfrentamientos sucedidos entre marzo y abril de ese año.
La producción, siguiendo una línea cronológica, explica los principales aspectos que caracterizaron el escenario político del decenio de 1940 en Costa Rica como lo fueron la promulgación de la legislación social del gobierno calderonista, la ruptura entre el presidente Calderón Guardia y el expresidente León Cortés, el hundimiento del barco San Pablo, el ascenso del empresario Figueres en la política nacional, la creciente polarización entre los diferentes movimientos políticos, la Huelga de los Brazos Caídos (1947), la anulación de las elecciones presidenciales de 1948, el asesinato del Dr. Carlos Luis Valverde Vega y el inicio de las acciones bélicas. Se advierte también el impacto del contexto internacional en la sociedad costarricense como lo fueron la Segunda Guerra Mundial y los primeros años de la Guerra Fría que determinaron acciones que se tomaron contra varios sectores sociales que fueron acusados de simpatizar con las potencias del Eje en el primer caso o con la antigua Unión Soviética en el segundo.
La obra destaca la participación de las principales fuerzas políticas de la época como el Partido Republicano Nacional y el Partido Comunista / Vanguardia Popular, además de los grupos políticos opositores como el Partido Demócrata, el Partido Social Demócrata y el Partido Unión Nacional, que conformaron alianza políticas para mantenerse en el poder o alcanzarlo, tanto en las elecciones de 1944 y en particular, la de 1948.
Se abordan temas poco tratados desde una perspectiva histórica tradicional como los intentos de Calderón Guardia para mantenerse en el poder más allá del término de su mandato constitucional, las relaciones entre Calderón, Figueres y Mora anteriores a los sucesos de 1948; así como la realización de atentados terroristas por parte de elementos radicales de la oposición y la represión política ejercida por el gobierno de la Junta Fundadora de la Segunda República contra los vencidos en el conflicto armado.
La producción incorpora filmaciones, fotografías y caricaturas de la época de 1940, además de las voces de varios testigos de la época que incluye a intelectuales, obreros y campesinos, así como los testimonios de familiares de personas que por su militancia política se involucraron en los hechos del 48. Se contextualiza el papel de varios actores de ese proceso, entre ellos el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, José Figueres Ferrer y Manuel Mora Valverde (relatados respectivamente por sus hijos Rafael Ángel Calderón Fournier, José María Figueres Olsen y Manuel Mora Salas), además del arzobispo Víctor Manuel Sanabria, Teodoro Picado Michalski, Otilio Ulate Blanco y Rodrigo Facio Brenes, este último líder del Centro para el Estudios de los Problemas Nacionales que tomó una postura crítica hacia los gobiernos republicanos de la época.
El documental explora también el impacto de los hechos de 1940 en la cultura costarricense, por lo que se rescatan las vivencias del pintor Manuel de la Cruz González, los escritores Fabián Dobles y Luisa González, así como en el interior del claustro de la naciente Universidad de Costa Rica, este último aspecto ha sido investigado por la historiadora Patricia Fumero.
En cuanto a la Guerra Civil como tal, se describen los principales sucesos en que combatieron las reducidas Fuerzas Armadas de Costa Rica y las del Ejército de Liberación Nacional, especialmente en la sección sur de la provincia de San José, la toma de Cartago y del puerto de Limón, así como los intentos por resolver la crisis bélica y la firma del Pacto de la Embajada de México que dio fin a la contienda. Se evidenció también el temor de una internacionalización del conflicto con la presencia de la Legión del Caribe, una posible intervención de los infantes de Marina de los Estados Unidos y la presencia de tropas nicaragüenses enviadas por la dictadura somocista en la Zona Norte aunque no se aborda la extensión del conflicto a otros espacios de la geografía costarricense como la costa pacífica y el Occidente del Valle Central, como fue analizado en algunos trabajos finales de graduación producidos en la Universidad de Costa Rica en la década de 1990.
1948 nos relata la llegada al poder de la Junta Fundadora de la Segunda República y las medidas que tomó orientadas a la instauración de un Estado benefactor en Costa Rica y la abolición del ejército como institución permanente y evidencia las políticas represivas contra los vencidos en el conflicto armado como lo fueron la declaratoria de ilegalidad del Partido Vanguardia Popular y la masacre del Codo del Diablo.
Es notorio como las mismas instancias oficiales, dominadas por los grupos políticos vencedores, comienzan a relegar al olvido los acontecimientos que llevaron a un enfrentamiento armado y que fue reproducido por el discurso oficial en los años posteriores que pregonaba la imagen de una sociedad pacífica que había vuelto a la normalidad una vez que se superaron las hostilidades, si bien no todos los sectores políticos y sociales olvidaron tan traumática experiencia, que parecía haber llegado a su fin a mediados de la década de 1990 cuando se efectuó el traspaso de poderes entre la administración Calderón Guardia y Figueres Olsen y la firma del Pacto Figueres-Calderón tendiente a afianzar las políticas neoliberales en el país.
No obstante, quedaron temas pendientes en el abordaje de la obra como el papel de la Iglesia Católica en la década de 1940 - que en el documental se reduce a las gestiones realizadas por el arzobispo Sanabria y por el Pbro. Benjamín Núñez), la participación femenina en los procesos históricos que tuvieron lugar en ese decenio, el gobierno transitorio del Ing. Santos León Herrera y el papel de los Tribunales de Probidad y de Sanciones Inmediatas como parte de las políticas represivas ejercidas por la junta de gobierno, así como la Asamblea Constituyente que promulgó la Constitución Política actualmente vigente o los hechos militares que tuvieron lugar inmediatamente después de abolido el ejército como la incursión armada de militantes calderonistas en el extremo norte del país al finalizar el año 1948 o el fallido intento de golpe militar conocido como el Cardonazo, al año siguiente.
Finalmente, la década de 1940 y particularmente el conflicto armado de 1948 significaron un punto de inflexión en la sociedad costarricense y que ha traído sus repercusiones aun en el presente. Por lo que parafraseando al historiador David Díaz, este documental se convierte en una Pandora que abre la caja en la que quedó relegada una experiencia traumática que marcó al país, con el fin de comprender los motivos que la originaron y a la vez, darla a conocer a las nuevas generaciones de costarricenses que ven los hechos del 48 como algo muy lejano y ajeno a su presente, a pesar que siguen marcando todavía el acontecer político en Costa Rica.
*MSc, Ronald Eduardo Díaz Bolaños. Profesor de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico:
