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Varias razones para las cuales usted debe pensar seriamente en la persona que vamos a elegir como Rector o Rectora para el próximo quinquenio
En congruencia con la misión y los principios fundacionales proclamados por la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica (UNED) y en su calidad de institución Benemérita de la Educación y la Cultura ha destacado en sus más de cuarenta años de existencia, por mantener y defender los valores históricos más amplios en que se ha fundamentado el Estado Costarricense.
Con ese espíritu, la UNED ha levantado bandera para coadyuvar al desarrollo integral de las diferentes regiones de Costa Rica; así ha impulsado diversos proyectos académicos que han contribuido a la gestión y producción del conocimiento social y humanístico.
En virtud, ha impactado a la sociedad costarricense de muchas maneras y por antonomasia, ha contribuido a la democratización de la educación, al mejoramiento de la calidad de vida, al desarrollo social y cultural del país.
No es casualidad entonces, que como institución benemérita hoy se reconoce por la constante proyección social, su labor pionera en accesibilidad y cobertura territorial; lo que ha ayudado al ascenso social y bienestar de un número cada vez mayor de población; que hoy la aprecia, como una verdadera quimera, ilusión y esperanza.
En esa línea, la prerrogativa histórica de la Universidad se resume en décadas de contribución por mantener viva la lucidez de los ilustres próceres que han procurado una educación más justa y equitativa para todos.
Por todo lo anterior, el grupo de profesionales que conforman la Cátedra de Historia dedicados a la gestión y producción del conocimiento social y humanístico conscientes de la importancia del proceso electoral institucional que se avecina y concluirá con la escogencia del Rector o Rectora que nos acompañará en el próximo quinquenio, invitan a usted y a toda la comunidad universitaria a reflexionar y sincerar el voto para este miércoles 20 de febrero.
No vote
1. Por la persona que su accionar se encierra dentro de un positivismo administravista absoluto, el cual no representa soluciones económicas sostenibles ni coherencia con la lógica universitaria que obliga a atender y responder con excelencia, calidad y equidad, los quehaceres académicos que rigen los nuevos tiempos.
2. Por la persona que mantiene una idea de universidad totalmente entrado en el administrativismo, plagado de pragmatismo deshumanizado y frívolo.
3. Por la persona que mediante varias medidas socave y endurezca la desatención de sectores más desposeídos e históricamente más desasistidos y marginados.
4. Por la persona que piense dar sostenibilidad y perdurabilidad a la universidad, con presupuestos irreales, sin prioridades y ante todo, sin calidad.
5. Por la persona para la cual, a la UNED no es leal y por ende, cree que no tiene significado en su vida personal y profesional; además no le ha sido un desafío y una pasión constante.
6. Por la persona que no sea capaz y propositiva, para responder a los diferentes problemas con decisiones, que apunten al mejoramiento y calidad de vida de la universidad y la sociedad que exigen los nuevos tiempos.
7. Por la persona que no promueve la implementación sensata y que suele dar soluciones a la ligera o para salir del paso, las cuales deterioran la razón de ser de la universidad…la academia.
8. Por la persona que solo responda al pragmatismo circunstancial del mercado, al vil silencio de reconocer la misión histórica de la universidad y uso de la frase “democratización del conocimiento” como un eufemismo
9. Por la persona que incline su gestión hacia el abismo del pragmatismo irresponsable, el cual se dedique a responder solo a modas insípidas y vacías, que persigan atender los ecos del crecimiento económico y la innovación tecnológica como única salida.
10. Por la persona que deje absolutamente al margen y en plena precarización el concepto de universidad y las verdaderas necesidades del país
11. Por la persona que defienda la tétrica idea que los tutores no son importantes o que se les debe tratar como trabajadores a destajo o que permita el trato indigno.
12. Por la persona que no tenga claro la necesidad de construir una universidad que propicie y allane un camino intermedio, balizado por el sentido común, entre el culturalismo y el utlitarismo.
13. Por la persona que no promueva una academia con profundo sentido social y humano; ya que sería inamisible, superficial, penoso y hasta irresponsable, crear profesionales con formación insuficiente y sesgada.
14. Por la persona que no propicie la formación de profesionales capaces de reflexionar, criticar y reaccionar constructivamente ante los problemas retos y problemas que enfrenta nuestra sociedad, ello sin olvidar que también está llamado a ayudar a resolverlos.
15. Por la persona que defienda una universidad supeditada al mercado; ya que dicha locura nos conllevaría a enfrentarnos a repetición de errores de modelos que han mostrado severa incapacidad y dificultad, para desarrollar una formación integral.
16. Por la persona intransigente, que administre en solitario, no dialoga sino busca respuestas escapistas, sesgadas y en grupos minúsculos donde se recurre a pactos concretos y oscuros.
17. Por la persona que no posea liderazgo activo y deseo de promover un quehacer académico comprometido con el desarrollo de las comunidades.
18. Por la persona que tolere y promueva el facilismo académico
19. Por la persona que no crea que algunas crisis o problemas se resuelven con el sentido común.
20. Por la persona que no crea que en el debate y si en el mitin populista, mal informado o plagado en la mentiras “piadosas”
21. Por la persona que apuesta más en la resignación y el confot, en detrimento de la ilusión
22. Por la persona que no sabe gestionar las discrepancias y que no sepa racionalizar los criterios
23. Por la persona que no convence y se empecina en solo vencer
24. Por la persona que prefiere el austericidio institucional y que no crea ni propicie salidas logradas mediante el pacto y el diálogo como la expresión democrática más significativa de la institucionalidad universitaria
25. Por la persona que no escucha las voces disidentes y que por el contrario las cree innecesarias
26. Por la persona la cual cree que todas las alternativas innovadoras son imprescindibles; aún se pierda el escenario y naturaleza genuina de la institucionalidad universitaria
27. Por la persona que mire ¡La UNED como una expresiòn de generosidad y no un deber!
Càtedra de Historia de la UNED.
