H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
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Por Mag. Eddy Soto*

     El siguiente artículo constituye un comentario del trabajo de Federico Picado Aporrea. Durante la segunda mitad del siglo XX la sociedad costarricense se hizo más compleja y diversa. La ampliación del sistema educativo a todos los niveles y a todas las regiones del país, el incremento significativo en la cobertura de servicios públicos en electrificación y salud, y la apertura del mercado común centroamericano en los años 60, creo las condiciones para la diversificación de una economía limitada al consumo interno y de poca vocación exportadora.

    Con excepción de la producción cafetalera, bananera y de carnes, la oferta exportadora del país, no iba más allá. Un país que abría las puertas a la inversión extranjera atraída por los procesos de integración de la región a finales de la década de los 60, y que a la vez transitaba por el camino del fortalecimiento de sus instituciones públicas y de consolidación de un régimen social de derecho, incrementaba su capacidad de producción de energía y de servicios de comunicación telefónica, mediante una empresa del estado nacional, el Instituto Costarricense de Electricidad, desarrollaba proyectos de crecimiento de la red vial y mejoraba su capacidad de manejo de carga de exportación.

     A pesar de lo anterior, este proceso de consolidación y diversificación de la base productiva, de apertura cultural y expansión del sistema de educación pública, Costa Rica mantenía en la ilegalidad a las fuerzas políticas de izquierda derrotadas 20 años atrás como consecuencia de los hechos armados del 48. No obstante que su funcionamiento y desarrollo orgánico era público, notorio y su influencia en el movimiento sindical y social del país iba en crecimiento, hasta conquistar la legalidad a comienzos de los años 70, las consecuencias de la guerra y una profunda cultura anticomunista derivada, las fuerzas de izquierda nucleadas alrededor del Partido Vanguardia Popular y algunas otras manifestaciones menores, nunca lograron recuperar la capacidad de convocatoria y de organización de los años 40.

     Mientras en todos los confines del continente la noche la noche negra del fascismo se imponía a sangre y fuego, en Costa Rica, dentro de las circunstancias de una economía limitada, el estado social de derecho se consolidaba e iniciativas gubernamentales impulsaban la creación de empresas, bajo la visión de sociedades anónimas del estado en áreas diversas de la economía como, producción de azúcar, cemento, procesamiento y distribución de combustibles, transporte público vial y transporte ferroviario.

    La agudización de los conflictos políticos en Centroamérica afectó de manera directa la economía del país. A finales de la década los 70 y parte de los 80, nuestro patio de intercambio comercial más cercano, el segundo socio comercial, los países del istmo agrupados en el Mercado Común Centroamericano, entraron en crisis de consumo y dificultades internas, al incrementarse los alcances y presencia de los movimientos insurgentes que desarrollaban acciones militares, especialmente en El Salvador y Nicaragua. 

    La crisis generada por la caída de las exportaciones al Mercado Común Centroamericano producto de las dificultades políticas en los países vecinos del norte, un aumento desmedido de los precios internacionales del crudo y una caída de los precios internacionales del café, juntos todos estos fenómenos, generaron un incremento del déficit en las finanzas públicas que lanzó al país por la vía de la inflación sin control. En respuesta, a partir de 1982, la política económica y hacendaria de Costa Rica entra en un período de total subordinación a los dictados del FMI y del Banco Mundial por medio de la implantación del primer programa de ajuste estructural, y el país se encarriló hacia la implementación de iniciativas de reforma del estado nacional, de contracción del gasto público, que incluyó la liquidación paulatina de activos y de activos y empresas estatales y la restricción del gasto social.

 

*Mag. Eddy Soto. Profesor e investigador Càtedra de Historia de la UNED. Correo electrònico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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