H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

Por. MSc. Sonia Vargas Fernández*

     En el kilómetro 71 de la ruta dos Cerro de la Muerte se encuentra firme, valiente, erguido, guardando celosamente en sus entrañas miles de historias un fiel amigo de quienes valientemente abrieron trecho hacia el inigualable Valle del General, ese amigo fiel de los viajeros del siglo pasado es el Refugio Ojo de Agua.

     Ahí, en medio de ese páramo impresionante, de esa nubosidad exquisita, continua el anciano resistiéndose a morir; ese adobe y ese bahareque del que fue construido parecen ser indestructibles y se resiste a sucumbir. En ese lejano 1910 cuando el refugio nació, dio aliento y vida a esos viajeros que helados por el frio extremo necesitaban calentarse, Ojo de Agua fue amparo de quienes llenos de ilusión se trasladaban a colonizar la zona sur del país impactados por las magníficas historias que relataban del valle, sirvió además a los generaleños que viajaban a la zona de Los Santos y sus alrededores a comercializar productos de índole agrícola. Fue también albergue de costarricenses necesitados de atención médica que hacían el largo trayecto a la capital en busca de esperanza y alivio.

     El Lic. Pedro Pérez Zeledón fue el autor intelectual de la creación de refugios en el viejo camino a El General, impresionado por lo que vio en su viaje a esta zona en enero de 1908 siendo diputado, esto en la administración de Cleto González Víquez, pero tuvo oídos sordos, sería hasta el gobierno de Ricardo Jiménez Oreamuno que el refugio fue una realidad.

     A pesar de la lucha por continuar erguido el incansable refugio necesita ayuda, es Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica desde 1974 sin embargo en la actualidad está en abandono, el paso del tiempo, el vandalismo y la inoperancia de las autoridades responsables han hecho mella en la estructura.

     Ni su magnificencia, ni el valor sentimental que tuvo, tiene y tendrá para cientos de familias ha sido suficiente para que se le brinde la importancia que merece, se necesita un poco de voluntad y  que las instituciones responsables se solidaricen para no dejar morir al icono del Cerro de la Muerte, al inigualable refugio Ojo de Agua.

Refugio Ojo de Agua

Fuente: autora del artìculo. 

 

*MSc. Sonia Vargas Fernández. Profesora de la Càtedra de Historia de la UNED. Correo electrònico: vafer74hotmail.com