H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
Boletín electrónico

 


 

MSc. Eddie Soto Núñez*

     El término “coleccionar” es la capacidad de organizar, clasificar y ordenar una serie de objetos, (en nuestro caso series de estampillas) que tienen una interrelación entre sí. Las estampillas están organizadas por series. Cada serie puede estar compuesta por un único motivo y valor, por ejemplo la estampilla del 125 Aniversario del Banco Anglo Costarricense) emitida en el año 1988.

     Mientras, existen series de motivos y valores variados como la edición de Parques Nacionales del año 2006 dedicada a especies de la Isla del Coco en la que se detallan 10 motivos diferentes. La forma de coleccionar estampillas la define cada persona según sus gustos e intereses. Sin embargo, deben tenerse en cuenta algunos principios básicos.

     Debe decidirse desde el inicio si se trata de una colección cronológica o una colección temática. La cronología indica que la colección se realiza según la fecha de publicación de las estampillas, ordenándose de las más antiguas a las recientes, generalmente se colecciona un país. El detalle de las publicaciones de cada país, se encuentra en catálogos especializados que se pueden consultar en internet o en asociaciones o grupos de coleccionistas.

     Por su parte, la colección temática es libre, según los intereses, gustos o preferencias como por ejemplo: flores, animales, paisajes, escritores, personajes históricos, ángeles, ferrocarriles, automóviles, motocicletas, arte, escultura, cine, deportes, música.

     Las estampillas para ser coleccionados deben estar en un estado de preservación aceptable, cuando esté visiblemente roto, doblado, con puntos amarillos / marrones o pequeños agujeritos negros en el reverso (óxido u hongos), es posible que se considere estropeado y haya perdido el valor para el coleccionista o el intercambio.

     Las estampillas tienen un valor nominal que está impreso y forma parte del Tesoro Nacional, el valor comercial de intercambio que permite el envío de la carta, por ejemplo en la estampilla del Banco Anglo es de ¢ 3.00.

     En la actualidad el precio para la coleccionista varia debida a la escasez o a la rareza, para ello, se consulta el catálogo que brinda un precio de referencia. El precio de referencia no es definitivo pero permite comenzar a negociar o realizar el intercambio.

     En el caso de la estampilla del Banco Anglo según el catálogo Stampworld es del ¢163 sin importar si es nueva o usada. La Isla del Coco tenía un valor nominal de  ¢1800 en el año 2006, actualmente catálogo Stampworld las valúa en ¢19586 nuevas y ¢16322 usados.

En resumen

Una montaña de estampillas sin clasificar no es una colección.

La colección estructurada permite saber lo que tienes y conservarlo mejor.

Hay que retirar las estampillas rotas o en mal estado.

La forma más sencilla de clasificar los sellos es por países y cronología.

Existe el coleccionismo temático

Tanto los sellos nuevos como usados tienen valor filatélico, pero se valoran diferente según el interés del coleccionista o el intercambio.

*MSc. Eddie Soto Núñez. Profesor e investigador de la Cátedra de Historia de la UNED. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.