Personaje de historias y sonrisas
Por MSc Damaris Leitón Quesada*
Don Abel Rodríguez Esquivel, nació, el 28 de febrero de 1930, cuenta hoy día con 89 años, en la comunidad de Zarcero, hijo de Silvia Esquivel Chavarría y José Rodríguez Rodríguez. Casado en segundas nupcias con Marta Rodríguez Lizano, padre de 7 hijos, (Xinia, Verny, Silvia, Magally, Erika, Sirlene y Abelangel) todos profesionales en diversos campos. Con 14 nietos y 5 bisnietos.
Tuvo 10 hermanos, él fue el penúltimo, 6 mujeres de las cuales solo una está con vida, y 5 hombres, (3 de grata memoria). Su hermano Manuel, el 15 de agosto del presente año cumplió 100 años de vida, por tal razón, se le hizo un merecido y lucido agasajo, en la comunidad de San Francisco de Platanar de San Carlos .,
Sus progenitores vivían en San Juan de Tibás, de allí se trasladaron a San Juanillo de Naranjo y luego se radican definitivamente en la comunidad de Palmira de Zarcero, lugar privilegiado con exuberante vegetación, manantiales de agua, suelos fértiles, colinas ventosas y un clima frio. (Hoy día los extranjeros consideran el paisaje muy parecido a los campos suizos) con caminos de tierra, donde el medio de trasporte era a caballo o con bueyes.
Condiciones apropiadas para las labores destinadas a la lechería y agricultura de hortalizas, mismas que hace desde muy joven, además de ser el mandadero de sus hermanos mayores, quienes influyeron también en la educación de los oficios establecidos por sus progenitores.
Don Abel estudió hasta el tercer grado en la escuela de Palmira, pero la vida le enseñó a luchar, así mismo ocupó el oficio de operador de tractor, socio de un almacén de abarrotes y demás enceres.
Poco a poco se convierte en un joven bohemio y trovador, sus historias cobran vida a través del tiempo, con sonrisa fogosa indica que tuvo “muchas novias” y un sinfín de anécdotas .
Alrededor de sus cuarenta años se traslada para Pital de San Carlos, donde compra algunos terrenos que dedica al cultivo de piña y yuca, productos que trasladaba hasta San José para su respectiva venta, así mismo se dedica a la ganadería de leche, misma que vende a la Cooperativa Dos Pinos como socio.
Dentro de sus logros podemos citar que fue miembro de activo de la Junta de Desarrollo de Zarcero, donde lucharon por mejorar los caminos vecinales de la comunidad.
También fue miembro de la Junta del Patronato Escolar de la escuela de Cuatro Esquinas de Pital. Además de formar parte de la Asociación de Desarrollo de la misma comunidad.
Pero a don Abel se le recordará por ser un personaje de “historias y sonrisas”, bonachón, corpulento, amable, cariñoso, con el don de gente y la tertulia a flor de labios, de hacer pasar un buen rato. En definitiva, es un ejemplo de un hombre de lucha y honor, del cual me siento orgullosa de llamarlo suegro.
*MSc Damaris Leitón Quesada. Profesora e investigadora jubilada de la Càtedra de Historia de la UNED. Correo electrònico:
