Por Lic. Christian Montes*
El modelo agroexportador implantado en Centroamérica, significó el inició de una nueva etapa en las economías centroamericanas. Representó la inserción a nuevas formas de comercio con dimensiones a nivel internacional y también al contexto por el cual se desarrollaron y conformaron los estados centroamericanos. En Centroamérica, se cimentó todo un proceso histórico y económico que configurarían, posteriormente, componentes políticos, implicando un determinado orden de las relaciones de poder internas y externas -tal es el caso de los proyectos liberales surgidos en Costa Rica y Guatemala-.
Factores económicos en cuanto a la concentración y relación de diferentes fuerzas de poder, el establecimiento de mercados y sectores de acumulación de capital, fueron elementos de toda una amalgama de visiones ideológicas y, por último, una estructuración cultural que da lugar a nuevas formas de vida y patrones de comportamiento en las sociedades centroamericanas.
En países como Guatemala, el Salvador, y en especial Costa Rica, la siembra y cosecha del café, significó el inicio de una nueva era en la economía agroexportadora. Sin embargo, el proyecto económico fue teniendo sus vaivenes, hasta desarrollar toda una verdadera crisis. La realidad es que los países centroamericanos estaban ante un palpable proyecto de las clases políticas dominantes, fallido e inconcluso.
Prospectivamente, se puede hablar sobre el proyecto neoliberal implantado desde la década de 1980, consistente en un proceso con altibajos muy grandes, con recesiones económicas (como la crisis del 2008) y la existencia de nuevos elementos en lo social y político. Queda claro que los proyectos hegemónicos, y, sobre todo, la existencia de fuerzas externas de gran envergadura, se han caracterizado por ser planes de contradicciones y transformaciones profundas, arraigado a una obligada dependencia cada vez más susceptible a los cambios mundiales. Los modelos económicos y los proyectos liberales centroamericanos, son un fiel ejemplo de eso.
La dependencia externa del istmo -principalmente estadounidense-, se profundizó al establecer relaciones más estrechas de comercio y en la incidencia política de los futuros estados centroamericanos. El poder económico de los grandes empresarios norteamericanos, fue adquiriendo un carácter controlador y de dominio casi absoluto. Esta situación evidenció cambios a nivel social en algunos países centroamericanos y la aparición de grandes convulsiones sociales como las revoluciones; tal es el caso del triunfo del Frente Sandinista (FSLN) en 1979 en Nicaragua. Ante esta situación, el imperialismo norteamericano intensificó su presencia militar y política en la región, particularmente durante el mandato Reagan.
Ante el surgimiento en la historia de Centroamérica de procesos económicos y sociales a partir de 1870, se plantean las siguientes interrogantes:
- ¿Fue el sistema agroexportador un proyecto inacabado de los sectores hegemónicos?
- ¿La influencia extranjera vulneró de alguna manera la crisis social, política y económica del istmo centroamericano?
- Prospectivamente, ¿Estaremos actualmente a las puertas de una nueva crisis del proyecto neoliberal, tal y como lo experimentó Centroamérica con los planes unionistas y económicos de los siglos XIX y XX?
En definitiva es un valioso texto que merece ser leido y comentado tanto con estudiantes de secundaria, universitarios y por supuesto pùblico en general amante de la Historia.
*Lic. Christian Montes. Profesor de Estudios Sociales y Eduaciòn Cìvica egresado de la Licenciatura de la Universidad Nacional. Correo electònico:
Fuente citada
Centroamérica: Su historia de Fonseca, Elizabeth, FLACSO, EDUCA, San José: 1996. Cap. IV Auge y Crisis de las economías agroexportadoras, 157-202.
