H I S T O R I A  Y  S O C I E D A D
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Ficha técnica

Dirección: Dalton Trumbo.

Producción: Bruce Campbell.

Guion: Dalton Trumbo.

Fotografía: Jules Brennen.

Año: 1971.

Duración: 111 minutos.

En 1914, con el asesinato del Archiduque Francisco Fernando como escusa mediática, las principales potencias imperialistas europeas (Austria-Hungría, Alemania, Rusia, Francia e Inglaterra) iniciaron una escalada de violencia militar encaminada a controlar la estratégica zona de los Balcanes. Este evento, llamado “La Gran Guerra”, fue hasta su fecha, la guerra más cuenta de la historia humana. La modernización tecnológica de la Revolución Industrial se aplicó a la guerra con la producción en masa de municiones y armas sumamente destructivas. El resultado fue millones de soldados muriendo lenta e inhumanamente  en el fango de las trincheras. Otros quedaron incapacitados de por vida.

Esta Guerra fue decisiva para la geopolítica estadounidense, los posicionó como la primera potencia mundial. Por este motivo no dudaron de sumarse a las hostilidades bélicas en un momento estratégico. Para convencer a la sociedad estadounidense de enviar a sus jóvenes a morir en tierras lejanas, el gobierno de Estados Unidos inició una campaña propagandística, donde se pintaba, como un honor glorioso, morir por la patria en la guerra. Uno de los lemas de esta cruzada proselitista fue “Johnny, get your gun” (Johnny toma tu arma), proveniente de una canción nacionalista estadounidense. Parece que la parafilia americana por las armas de fuego ha sido cultivada intencionalmente. Mientras que la campaña propagandística idealizaba la guerra como un hecho honorífico, en la vida real más de 200.000  jóvenes estadounidenses murieron cruelmente en las trincheras, mientras otros miles quedaron con severos daños físicos y psicológicos por el resto de sus vidas.

“Johnny got his gun” (Jonny tomó su arma), es una película que aborda la gran distancia entre la guerra que se muestra en los carteles propagandísticos, o en las canciones nacionalistas, con la guerra que se experimenta en la vida real. Estamos ante una sátira oscura contra el expansionismo y militarismo de la nación estadounidense. Tema histórico que es está totalmente presente en la actualidad, en una sociedad donde se debate la pertinencia de la posesión indiscriminada de armas ante los recurrentes tiroteos y masacres.

El guion de esta película fue escrito por Dalton Trumbo y está basado en su novela homónima publicada en 1939, ante el presentimiento del autor de que su nación se involucrara en otra guerra mundial. La cinta cuenta la desafortunada vida de Johnny Bonham, un joven estadounidense que es permeado por la propaganda belicista y marcha, lleno de patriotismo, con el ejército de su país a la Gran Guerra. Durante el conflicto, Johnny sufre un accidente y pierde sus piernas, sus brazos, su capacidad de hablar, su oído y su vista. Su conciencia queda atrapada en un torso viviente, incapaz de comunicarse con los demás seres humanos, atormentado por sus remordimientos y recuerdos.

Después de varios años de sufrimiento físico y emocional, los médicos que los atendían lograron comunicarse con él a través de la clave morse, quedando evidente para ellos que el único deseo de Johnny era la muerte. Entonces el guion gira y pone en la palestra otro tema controversial: La eutanasia como derecho humano. Debate interno que sufre la enfermera que lo cuida.

Esta película fue controversial, fuertemente criticada por los sectores conservadores estadounidense, pero aclamada como bandera del antibelicismo por sectores más progresista. Como era usual en el siglo XX, cualquier ciudadano que manifestara una visión de vida fuera los valores considerados adecuados por la clase gobernante de Estados Unidos, era acusado de comunista. Una maniobra que le permitía al gobierno mutilar la libertad de expresión y seguir enarbolando la bandera de la defensa internacional de los derechos humanos. Dalton Trumbo no fue la excepción, durante su prolífica carrera como cineasta y novelista sufrió la censura de las autoridades políticas.

Dalton no sólo critica directamente el trato indigno y la deshumanización que viven los soldados. También la emprende contra la falsedad ideológica de la propaganda bélica y como engañan a los jóvenes con tal de utilizarlos como carne de cañón. También pone el dedo en la llaga sobre el trato que reciben los veteranos de guerra, después de ser percibidos como héroes en su proceso de reclutamiento, son abandonados a su suerte cuando quedan mutiladas y dañados espiritualmente. Este punto es particularmente interesante, porque también cuestiona las creencias cristianas, dejando entrever la incapacidad divina de obrar milagros reales.

La película es cruda y perturba emocionalmente al espectador. Toca fibras sensibles alimentando la compasión extrema, incluso puede llegar a ser agobiante, pero esa es la intencionalidad. A pesar de no contar con efectos especiales de punta, el manejo de la fotografía y la ambientación son convincentes, al menos para seguir el hilo conductor. Las actuaciones son dramáticas y las gestualidades con tintes expresionistas.

Desde el punto de vista cultural, esta producción ha tenido un fuerte impacto, alimentó sentimientos pacifistas durante la II Guerra Mundial y durante el conflicto con Vietnam. También forma parte del video clip e inspira el tema “One” de Metallica, gracias a lo cual ha llegado a otros estratos etarios.